Ignacio Peyró: «El turismo idiomático ya es uno de los más rentables y atractivos»

Peyró destaca la fuerza que ha adquirido el español como reclamo turístico en Londres. /
Peyró destaca la fuerza que ha adquirido el español como reclamo turístico en Londres.

El director del Cervantes en Londres reivindica la importancia de tener una lengua global y destaca su condición de reclamo para miles de viajeros Ignacio Peyró Director del Instituto Cervantes en Londres

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

El director del Instituto Cervantes en Londres, Ignacio Peyró, aborda el turismo idiomático, uno de los segmentos que ha adquirido más fuerza en los últimos años. La institución coopera con el Ayuntamiento de Málaga y la Diputación Provincial en el impulso de este tipo de turismo, que genera más de 110 millones de euros en la Costa del Sol. Peyró reivindica la importancia de tener «una lengua global» como el español, con más de 600 millones de hablantes en todo el mundo.

-¿Cómo valora la situación del español en Gran Bretaña?

-Hace apenas dos meses, el British Council, que es su gran instituto cultural, presentó un documento estratégico sobre las lenguas más necesarias para el futuro de Gran Bretaña. Esto es ya algo importante porque esta institución no se pronuncia tantas veces, y cuando lo hace merece la pena escuchar lo que dice. El estudio se basaba en diez parámetros distintos: la importancia económica de una lengua, su presencia en Internet, el número de hablantes... Pues bien, de acuerdo con estos parámetros, la lengua más recomendada para un futuro post-Brexit es el español. Después vienen el chino y el francés.

-¿Se refleja eso después en el interés real de los británicos por aprender el idioma?

-Sí se nota. El español es la lengua más demandada en la Universidad. Y a medio plazo va a convertirse en la primera lengua extranjera en el sistema educativo británico, tanto en las escuelas privadas como en las públicas. De hecho, ya es la primera lengua en el Bachillerato en un lugar como Londres. En el Instituto Cervantes de Londres, por ejemplo, llevamos cinco años seguidos incrementando el número de matrículas, pero no es sólo la capital, claro; en todo el país hay más de medio millón de personas que estudian español. Y el informe del British Council viene a confirmar esta tendencia al alza: hace apenas diez o quince años, ¿quién hubiese pensado que fuese posible un espaldarazo tan importante?

-¿Qué papel ha jugado el informe del British Council?

-Una institución del mayor prestigio está recomendando el español a una de las economías más importantes del planeta... Es un éxito para todos los hispanohablantes, sin duda, en términos de diplomacia cultural. Porque es capital que se reconozca la importancia del español: su relevancia en la economía, su potencia demográfica, el valor de su cultura... Hablamos, con cerca de 600 millones de personas, de la segunda lengua materna del mundo, la tercera más utilizada en los buscadores, la segunda en redes y Wikipedia... Reconocer la importancia del español es básico incluso para nosotros, los hispanohablantes, que no reparamos en el tesoro que es tener una lengua global.

-En noviembre, durante la World Travel Market, usted destacó la importancia del turismo idiomático, especialmente para Málaga.

-Como se ha hablado hace poco en la Málaga Education Week, es que es un tipo de turismo tremendamente interesante. Quien viene a aprender español a España, a Andalucía, a Málaga, es una persona que pasa un tiempo aquí. No se limita a visitar Málaga, sino que vive en ella, la vive. La provincia y la ciudad pasan a ser parte de su vida porque hablamos de una persona joven, que se verá marcada por esta experiencia de un viaje largo y del contacto con otra cultura. Por eso, quien viene a aprender español se vuelve a su país siendo un embajador de Málaga, de Andalucía y de España. Es alguien, además, que con el tiempo regresa a donde estuvo y lo hará con otros. Se trata de un prescriptor singularmente activo.

-¿Cuáles son los atractivos de este perfil de turista?

-Es alguien que gasta, y no sólo por el tiempo que pasa aquí, aunque hay que subrayar que, de media, el turista que viene a aprender español está cuatro semanas entre nosotros. Por otra parte, hablamos de un turismo culto, con inquietudes, que se integra en la vida de la ciudad y que es activo. Hace muchas excursiones, hace uso de las infraestructuras culturales... Y tiene otra gran ventaja: el turista idiomático es capaz de ayudar al desarrollo del turismo en lugares de interior, por ejemplo, como bien saben en las dos Castillas. Y, por si fuera poco, es un viajero muy conectado, que publicita sus experiencias positivas en las redes sociales.

-Reino Unido es uno de los principales destinos emisores para la provincia de Málaga. ¿Se nota eso en el turismo idiomático?

-Málaga ciudad y toda la provincia de Málaga, con sus infraestructuras culturales y de ocio y gastronomía, pueden ofrecer una experiencia imbatible. A los británicos ya les encanta esto, ya lo conocen, y eso es una gran ayuda además. En pocos lugares se sienten más cómodos. Y los malagueños están haciendo sus deberes: es la ciudad andaluza con más centros especializados y acreditados por el Instituto Cervantes para aprender español. Pero además hay centros en buena parte de los municipios de la provincia: en Benalmádena, en Frigiliana, en Nerja, en Marbella, en Rincón de la Victoria... Tanto los empresarios como el sector público están apostando por este turismo y el turista responde. Málaga es, con Madrid y Salamanca, el destino más demandado por los extranjeros para aprender nuestra lengua. Andalucía y Málaga, en definitiva, pueden ser líderes en turismo idiomático.

-¿Pero interesa al sector privado o solo al público, para alardear de buenos datos?

-Es una apuesta muy rentable, desde las academias al sector de los alquileres. Según los cálculos que ha hecho públicos hace poco Turismo Costa del Sol, este tipo de turismo reporta más de 110 millones de euros por vía directa e indirecta cada año, así como 1.500 empleos.

-¿El turista idiomático es un turista satisfecho?

- Según los estudios, y pienso en uno de Turespaña, el turista idiomático es un viajero altamente satisfecho con la experiencia. En este estudio que le comento y que tiene ya unos años, el viajero otorga a su estancia una puntuación de 8,5 sobre 10. Los datos más recientes hablan de un nivel de satisfacción todavía mayor, especialmente en Málaga y la Costa del Sol. Solo uno de cada cien turistas califica su estancia como negativa. Y esa satisfacción tiene un efecto multiplicador porque significa que tienen intención de repetir la experiencia.

 

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