Victoria Universal de Málaga

Tesoros gastronómicos y vidas llegaron a bordo de la única embarcación superviviente: la Nao Victoria

Victoria Universal de Málaga
Antonio Márquez
ANTONIO MÁRQUEZ

Sigamos con el V centenario de la primera vuelta al Mundo. Tesoros gastronómicos y vidas llegaron a bordo de la única embarcación superviviente: la Nao Victoria. Como mencionamos en el artículo titulado 'Nao Victoria de Málaga' publicado en Diario Sur la aportación malacitana quedó para la posteridad, otra cosa es el conocimiento que hasta el momento ha calado.

Esto puede tener solución y es cierto que «el movimiento se demuestra andando» (frase atribuida a Diógenes, el del síndrome que él no padecía). No son pocas las voces que apuntan a contar en la ciudad con algún elemento, monumento o similar que conmemore el hecho; diversos artistas y fundaciones se encuentran ya embarcados, nunca mejor escrito, aunque no firmado. Prudencia toca.

Una realidad al alcance de la mano ha llegado gracias al Foro para la Paz en el Mediterráneo, que ha publicado un tebeo titulado 'La Nao Victoria. Una vuelta al mundo con nombre de Málaga (1519-1522). Parte 1', con guion de Rafael Vidal e ilustraciones de José Pablo García. El cómic es parte de la programación de la Comisión del V Centenario, regulada por Real Decreto 582/2017.

Sin duda, la celebración de una efeméride durante un trienio favorecerá el conocimiento en gran parte de la sociedad, o al menos de la sociedad que tiene interés por estos temas. Por ello el presidente de la Autoridad Portuaria de Málaga, Carlos Rubio, se muestra convencido e ilusionado con la celebración del medio milenio de la primera circunnavegación al globo terráqueo: «de momento no hemos concretado, ya que el aniversario comienza ahora y concluye dentro de tres años. El que la Nao lleve el nombre de la Virgen de Málaga es argumento suficiente para que lo tengamos en cuenta, algo haremos», manifiesta para este articulo Carlos Rubio.

No olvidemos que desde el puerto salieron anchoas para la expedición del Moluco, como mostró el pasado mes de junio el Archivo Histórico Provincial de Málaga con la exposición del legajo 134 de Protocolos Notariales: «(…) comprados de Alonso Yanes, vezino de la dicha çibdad que estava presente, dozientos barriles de anchova puestos e despachados a la lengua del agua, a razón de tres barriles e un quarto por un ducado de oro, que montan veynte e tres mill e setenta e syete maravedíes (…)». (sic). Hasta Málaga llegó la Nao Trinidad para recoger la mercancía y después unirse en Cádiz a las cuatro embarcaciones que completaban la flota.

Una vez demostrada la redondez de la Tierra, el emperador Carlos V concedió a Juan Sebastián Elcano un escudo de armas con elementos alusivos a esta proeza que concluyó junto a su esquilmada tripulación: dos ramas cruzadas de canela, tres nueces moscadas, una docena de clavos de la especería y una esfera del mundo con la leyenda en latín: «PRIMUS CIRCUMDEDISTI ME» («Fuiste el primero que la vuelta me diste»). Ahí quedaron en su escudo. El globo terráqueo y el lema pasaron después al escudo de su localidad natal, Guetaria (Guipúzcoa). Otro apunte más, desde 1927 el Buque Escuela de la Armada Española lleva el nombre del marino vasco; una historia merecedora también de reconocimiento es su primera singladura, que unió Cádiz con Málaga, con Alfonso XIII como pasajero regio. Queda pendiente el relato, «palabrita», que dirían los niños de otros tiempos.

La Nao Victoria y el Globo

Los siglos han dado los canales de Suez y Panamá para facilitar la navegación y eludir, respectivamente, el cabo de Buena Esperanza y el Estrecho de Magallanes; en el siglo XVI el Tratado de Tordesillas ordenaba las reglas del juego y dividía con una línea, de polo a polo, la demarcación entre las coronas de España y Portugal. «Cuidadín con pasarse de la raya, cobarde», hubiera exclamado Chiquito de haber sido firmante. Se cumplen ahora 525 años de la rúbrica del acuerdo. Con estos condicionantes, navegar a poniente era más que un riesgo una odisea.

A lo largo del derrotero de la expedición la Nao Victoria fue repartiendo su nombre y nos sirve de resumen de todo lo padecido y librado durante la singladura de aquellos navegantes, aventureros unos y buscavidas otros.

El20 de septiembre de 1519 la expedición partía de la Península Ibérica para buscar las Islas Canarias, donde tuvo su primera escala seis días después. En octubre divisa Cabo Verde y en diciembre llega la expedición a Santa Lucía, actual Río de Janeiro. En 1520, el 13 de enero, se encuentran en el Río de la Plata y como no hallan paso hacia el oeste continúan hacia el sur por aguas desconocidas.

Inspeccionando las costas la Nao Santiago naufraga, solo quedan cuatro. Se asientan en la Bahía de San Julián el 31 de marzo, ubicada en la Patagonia (Argentina) y allí, en un ambiente gélido, tiene lugar el motín de Juan de Cartagena que Magallanes ataja con una decapitación, dos destierros y la condena a muerte de 40 hombres, entre ellos Juan Sebastián Elcano; de haberse efectuado la codena hubiera cambiado el protagonista final de esta película.

Naos Victoria en Argentina y Chile

Si pasan por San Julián, en Argentina, verán cómo «navega» en nuestros días una réplica de la Nao Victoria que sirve de museo y permite a los visitantes acercarse a la experiencia de los marinos mediante la combinación de sonido envolvente, reproducción de objetos de uso cotidiano, instrumentos de navegación, artillería y reproducción de algunos personajes de la Armada Magallánica.

Volvemos al siglo XVI. Pasarían casi seis meses y el 21 de octubre encuentran más al sur el paso hacia el Océano Pacifico a través del actual Estrecho de Magallanes. Precisamente Magallanes manda a inspeccionar a la Concepción y la San Antonio; la bautizada con el nombre del patrón de Lisboa se dio la vuelta y por donde habían venido pusieron rumbo a casa. Quedan a estas alturas tres naos y el 28 de noviembre consiguen llegar a Cabo Deseado, la angostura ya es historia.

Justamente en la zona central del Estrecho de Magallanes se encuentra Punta Arenas (Chile) allí puede visitarse otra réplica de la Nao Victoria convertida en museo. Sin duda, la historia marítima del cono sur tiene muy presente esta travesía.

En busca de Las Molucas

El Mar del Sur, después Océano Pacifico, se les hizo eterno y hasta el 24 de enero de 1521 no divisan tierras deshabitadas; la denominación que les otorgan es descriptiva: Islas Desafortunadas y de Los Tiburones. La moral por la borda. El 6 de marzo avistan tierra nuevamente y es para encontrarse con la Isla de Los Ladrones (Guam, perteneciente a Las Marianas); se repite la fórmula de bautismo, ya que sus anfitriones birlaron a la Trinidad hasta el esquife (embarcación pequeña de ayuda a la nao). Diez días después llegan a las actuales Filipinas, después Limassawa, Cebú y Mactán; en esta última Magallanes muere lanceado. En estas islas fue crucial la ayuda de Enrique, esclavo de Magallanes, apodado 'El Lengua' por servir de intérprete. Enrique no quedó libre con la muerte de su amo, se revela y acuerda con el rey de Mactán una emboscada. Solo sobreviven 115 tripulantes, insuficientes para las necesidades de las tres naos, así que queman la Concepción en Bohol y siguen las «malagueñas», Victoria por el nombre y Trinidad por las anchoas.

Museo Naval de Madrid. El regreso de Juan Sebastián de Elcano a Sevilla.
Museo Naval de Madrid. El regreso de Juan Sebastián de Elcano a Sevilla.

Butuán, Palawan y Borneo son lugares donde reparan las naves ante la merma de conflictos. Siguen buscando desesperados Las Molucas y sus especias y en Sanghir toman a la fuerza a dos pilotos para que los lleven directamente, donde llegan el 6 de noviembre de 1521. Ya están en el paraíso de nuez moscada, jengibre, canela y clavo. En Tidore son recibidos con amabilidad, por comunidades y reyes acostumbrados al comercio. Allí la Trinidad hace agua y se queda para ser reparada y mal acaba su historia. Al mando de la Victoria se encuentra Juan Sebastián Elcano que decide volver a Europa por el oeste, a sabiendas que surcaría aguas conflictivas por los tratados firmados por España y Portugal.

Buru y Timor sirven para acaparar provisiones y el Océano Indico para aumentar sus penurias, están en busca y captura por navegar en aguas portuguesas. El 6 de abril de 1522 llegan al Cabo de Buena Esperanza, donde tienen que esperar nueve semanas con las velas plegadas esperando que soplen vientos favorables que les ayuden a remontar la costa africana. Si tocan tierra pueden ser apresados fácilmente. La situación es tan penosa que el 9 de julio no les queda otra que pisar Cabo Verde. Son descubiertos al saber que llevan especias. Toca huir, parte de la tripulación es apresada y solo 18 hombres llegan a Sanlúcar de Barrameda el 6 de septiembre y a Sevilla en la festividad de Santa María de la Victoria, «el lunes 8 de septiembre largamos ancla cerca del muelle de Sevilla, y descargamos toda nuestra artillería. El martes bajamos todos a tierra en camisa y a pie descalzo, con un cirio en la mano, para visitar la iglesia de Nuestra Señora de la Victoria y la de Santa María de la Antigua, como habíamos prometido en hacer en los momentos de angustia».

Exposición de Playmobil en el antiguo convento sanluqueño de la Victori.a
Exposición de Playmobil en el antiguo convento sanluqueño de la Victori.a

Difusión de un nombre nacido en Málaga

Numerosísimas son las actividades que han comenzado a desarrollarse con motivo del V Centenario de la Primera Vuelta al Mundo. Desde lo más efímero, como la Corrida Magallánica celebrada en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) el pasado 24 de agosto, hasta la inauguración del Centro de Interpretación en Sevilla que será completada en enero con la llegada de una nueva réplica, la Nao Victoria 500, auspiciada por la Junta de Andalucía y Fundación Nao Victoria.

Publicaciones, largometrajes, conferencias y exposiciones conforman parte del variado abanico de actividades. Nadie escapa. Sin lugar a dudas algo que capta la atención de la infancia, y por extensión de sus familiares, es una exposición de Playmobil, ideales para la divulgación de cualquier temática. En este sentido destaca la dedicada a la Nao Victoria que pudo disfrutarse en el antiguo convento sanluqueño de la Victoria el pasado mes de julio, todo ello gracias a los coleccionistas Francisco Fernández (Chesco) y Miguel Ángel de las Eras (Yayo). En la misma podía contemplarse el audiovisual protagonizado por Las Carlotas y que no podía llamarse de otra forma, 'Victoria'.

Toca aprovechar la oportunidad nacida en Málaga en 1487 y desde 1522 repartida por todo el planeta. El nombre de la Patrona, que figura en el Pendón de la Ciudad, fue divulgado por los Frailes Mínimos que alzaron conventos en su honor, en un primer tiempo dependientes del malagueño, que dio origen al barrio del mismo nombre. Toca recordar este hecho para siempre.

Corrida Magallánica
Corrida Magallánica

Y como conclusión de estas líneas, un 'Aleluya' con versos de un servidor que serán lanzados al paso del cortejo de Santa María de la Victoria por la Asociación Cofrades Malagueños, desde balcones de calle Strachan el próximo 8 de septiembre.

Para siempre en la memoria,

cinco siglos han pasado,

tu nombre marcó la historia,

dando la vuelta al Mundo,

navegó la Nao Victoria.