Senderismo Málaga: Pizarra-Cerralba

El punto de partida de esta ruta está en el perímetro del casco urbano de Pizarra

Vista panorámica de Pizarra, a los pies de la sierra de Gibralmora/
Vista panorámica de Pizarra, a los pies de la sierra de Gibralmora
Javier Almellones
JAVIER ALMELLONESMálaga

Ubicación

Esta ruta de senderismo une el casco urbano de Pizarra con uno de sus poblaciones diseminadas, la aldea de Cerralba, a través del sendero homologado que responde a la nomenclatura SL-A-211.

Ficha

Comarca
Valle del Guadalhorce
Nivel de dificultad
Baja
Tipo de ruta
Lineal
Duración aproximada
1 hora (sólo ida)
Longitud del trayecto
2,87 kilómetros (sólo ida)
Altura mínima
54 metros
Altura máxima
80 metros

Cómo llegar al punto de partida

El punto de partida de esta ruta está en el perímetro del casco urbano de Pizarra. Concretamente, habrá que buscar el conocido como Camino del Parador por la calle Azahar (COORDENADAS 36.762730, -4.711746). Para llegar allí hay que acceder hasta este pueblo del Valle del Guadalhorce y estacionar el vehículo en las proximidades. En la propia travesía (carretera A-7054), existen numerosas plazas de aparcamiento. También es posible usar la línea de Cercanías de Renfe para llegar hasta allí. La estación está a tan sólo unos metros del punto de partida de este sendero local.

Descripción de la ruta

  • 1

Una vez localizado el inicio de la ruta en la calle Azahar habrá que seguir el carril de tierra que pasar por debajo del puente de la línea de Cercanías para, justo después, girar ligeramente hacia la izquierda. Así se toma un carril ancho que discurre entre cítricos.

Cartel del inicio de la ruta
Cartel del inicio de la ruta
  • 2

Este primer tramo, de poco más de 700 metros de longitud, termina justo en el cauce del río Guadalhorce. Y ahí está la principal dificultad de esta ruta, ya que habrá que vadear el cauce para continuar. Al principio de homologarse esta ruta, se colocaron unas grandes rocas para facilitar el paso, si bien las últimas crecidas que ha sufrido la zona ha hecho que no estén. Eso sí, se trata de un cauce de escasa profundidad que se puede salvar relativamente bien. Para ello se recomienda llevar un calzado que se pueda mojar, como botas de agua, aunque sea sólo para atravesar el río.

  • 3

Tras cruzar el Guadalhorce, el camino continúa por un carril ancho entre cítricos durante un kilómetro aproximadamente. Tras ese recorrido se llega al arroyo Casarabonela, justo cuando éste pasa por debajo de la carretera A-357. Al igual que el curso del río, habrá que pasar por debajo del puente para seguir el recorrido hacia la aldea de Cerralba.

Puente que hay que atravesar en primera instancia
Puente que hay que atravesar en primera instancia
  • 4

Después de conectar con el arroyo Casarabonela, habrá que seguir en paralelo a su curso -río arriba- durante poco más de trescientos metros por una bonita y apacible ribera. Habrá que estar atentos a un desvío indicado para vadear el Casarabonela, que tiene menos agua que el Guadalhorce y puede estar incluso seco, y tomar el camino indicado hacia Cerralba.

Carril de tierra que se dirige al Guadalhorce
Carril de tierra que se dirige al Guadalhorce
  • 5

Tras poco más de medio kilómetro por un carril de tierra, se llega a la carretera del Camino de Gibralgalia. Allí se podrá ver una encrucijada de senderos. A la derecha se continuaría hacia Zalea a través de la SL-A-212, pero para llegar a Cerralba habrá que girar a la izquierda. Con mucho cuidado habrá que circular durante los últimos cuatrocientos metros por el arcén de esta carretera local. Así se llega a una zona verde de esta pequeña aldea pizarreña. A pocos metros de allí se accede a la sede del Grupo de Desarrollo Rural del Valle del Guadalhorce.

  • 6

Esta ruta se puede complementar con el acceso a la aldea de Zalea. Para ello, en el últimos desvío mencionado habría que girar al lado contrario para continuar por el antes mencionado sendero SL-A-212 que une a Cerralba con Zalea en un recorrido de poco más de cuatro kilómetros.

Fauna y flora

Esta recorrido tiene como principal atractivo tanto la vegetación como la fauna típicas de la ribera. Hay que tener en cuenta que se atraviesan tanto el cauce del Guadalhorce como el de uno de sus afluentes, el arroyo Casarabonela. Así con cierta facilidad se pueden avistar distintos ejemplares de avifauna, como garcillas, lavanderas, fochas o incluso garzas reales. Tampoco habrá que descartar la presencia de algunas rapaces. En el resto del paisaje que se recorre abundan especialmente los cítricos, que es uno de los principales cultivos del fértil Valle del Guadalhorce.

Lugar por donde hay que vadear el Guadalhorce | Carril de tierra próximo al arroyo Casarabonela | Encrucijada de caminos en la carretera que lleva a Cerralba