La pasarela de El Saltillo: El otro 'Caminito del Rey'

Esta ruta que parte de Canillas de Aceituno es el inicio de una de las subidas más vertiginosas a la cima de La Maroma

Perspectiva del Saltillo y su entorno/
Perspectiva del Saltillo y su entorno
Javier Almellones
JAVIER ALMELLONESMálaga

Pura adrenalina. Canillas de Aceituno se presenta como un municipio para la práctica del senderismo más vertiginoso. Este pueblo axárquico, que es punto de partida de una de las subidas a la cima de La Maroma, ha rehabilitado recientemente la pasarela de El Saltillo, considerada como 'El Caminito de la Axarquía'.

Ubicación

Esta ruta une el casco urbano de Canillas de Aceituno con el paraje de La Rahíge, un enclave situado en torno al cauce del río Almanchares, que baja precipitado desde Sierra Tejeda, la cordillera montañosa que tiene como cima La Maroma. El enclave se encuentra, por tanto, dentro del territorio protegido como Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama.

Ficha

Comarca
Axarquía
Nivel de dificultad
Media - Baja
Tipo de ruta
Lineal
Duración aproximada
3 horas (sólo ida)
Longitud del trayecto
4,5 kilómetros
Altura mínima
660 metros
Altura máxima
870 metros

Cómo llegar al punto de partida

El punto de partida de esta ruta está en el propio pueblo de Canillas de Aceituno. Concretamente se puede comenzar junto al ayuntamiento de la localidad (coordenadas 873354, -4.081810 ). Para llegar hasta este punto habrá que dejar bien estacionado el vehículo en las calles cercanas. Al pueblo se accede principalmente desde la Autovía del Mediterráneo. En esta carretera, en sentido Motril desde Málaga, hay que tomar el desvío indicado para Vélez, para después seguir en dirección a Alhama de Granada. A unos 12 kilómetros habrá que desviarse por la MA-125 que conduce directamente a Canillas de Aceituno.

Descripción de la ruta

  • 1

El inicio y los primeros metros de esta ruta coincide con los del ascenso a La Maroma desde Canillas de Aceituno. Por eso, habrá que comenzar junto al Ayuntamiento el cartel que indica esta cima de Sierra Tejeda. En esos primeros metros habrá que ascender por las calles más empinadas del casco urbano hasta salir de él. De esta forma se llega hasta un carril ancho desde el que hay que buscar una acequia en su margen derecho (si se siguiera ascendiendo se subiría en ascenso a La Maroma).

Tras algo más de un kilómetro se alcanza a ver así Canillas de Aceituno
Tras algo más de un kilómetro se alcanza a ver así Canillas de Aceituno
  • 2

Una vez que se toma la acequia habrá que seguirla en paralelo o incluso sobre ella misma durante buen parte del recorrido. Habrá que prestar atención fundamentalmente a los tramos que puedan resbalar, como algunos que están inclinados u otros donde el agua ha mojado el borde de la acequia. De esta forma se comienza a caminar prácticamente en llano hacia el paraje de La Rahíge, bordeando siempre Sierra Tejeda en sentido a Sedella. Poco a poco se irá dejando atrás el casco urbano de Canillas de Aceituno, del que se tendrá una bonita perspectiva con el telón de fondo del pantano de La Viñuela.

Miguel Ángel Heredia

A través de este camino se podrán ver a ambos lados densos campos de cereales, ya sea de avena, cebada o trigo. En lontananza se irán viendo más estampas singulares, como el propio pueblo de Casabermeja, la sierra de las Cabras o la entrada a la Axarquía por el corredor de Colmenar.

  • 3

Tras un kilómetro aproximadamente se pasa a una cañada y tras ésta, se alcanza el lugar conocido como El Albercón, que es una antigua alberca, donde aún se recoge gran parte del agua que riega los campos de la zona. En este punto, habrá que tomar la senda de la izquierda que es más abrupta y dura que el camino realizado hasta el momento. Sin embargo, será uno de los pocos desniveles que se realizarán en esta ruta. Desde allí el sendero vuelve a ser eminentemente llano.

Aunque el tramo del Saltillo tiene una barandilla, no hay que apoyarse nunca en ella
Aunque el tramo del Saltillo tiene una barandilla, no hay que apoyarse nunca en ella
  • 4

Sin dejar la acequia como guía, se llega a una caseta construida recientemente para la descalcificación del agua. Justo ahí se puede tener una perspectiva del área recreativa de La Rahíge, que está atravesado por el río Almanchares. Sin embargo, los pasos del senderista no descenderán hasta allí sino que continuarán el camino principal. Para ello habrá que atravesar un roquedal calizo, junto al que llama la atención las arenas de playa que han sido fruto de la erosión de las piedras. En ese último tramo se llega hasta El Saltillo, una vertiginosa pasarela. A pesar de su deterioro, producido por las inclemencias meteorológicas, se pueden eludir los tramos más complicados por un sendero paralelo que conduce hasta el mismo punto, es decir, el cauce del río Almanchares y sus refrescantes pozas de aguas cristalinas.

  • 5

El regreso más recomendado es el camino usado en la ida. Es posible realizar alguna variante y descender por un camino que desciende hacia La Rahíge y tomar desde allí la carretera a pie hacia el pueblo. Eso sí, esa bajada tiene mucho desnivel y puede ser muy resbaladiza en los tramos con guijarros y arena. No se aconseja usar esta opción sino se tiene experiencia en este tipo de caminos.

El regreso se ha de hacer por el mismo camino
El regreso se ha de hacer por el mismo camino

Fauna y flora

La variedad botánica es muy variada, ya que se combinan enclaves típicos de sierra con los de ribera en el último tramo. Así, en el trayecto se podrán ver pinos -pinaster y negro-, olivos, acebuches, varios tipos de matorrales (esparto, tomillo, matagallos y aulagas, altabacas) y palmito.

En lo que se refiere a fauna, la reina de esta zona es la cabra montés, que se puede ver con cierta facilidad a primera hora de la mañana o ya por la tarde. Más complicado será avistar a los jabalíes que merodean la zona. Son más escurridizos, pero suelen dejar huella de su presencia en el camino. También se pueden ver numerosas aves. Algunas rapaces, como distintos tipos de águila; carroñeras, como el buitre leonado; y aves propias de estos hábitats, como la collalba negra, el escribano montesino y el acentor alpino.

El camino de ida termina en esta poza del río Almachares. | La acequia marca prácticamente toda esta ruta | Vista de uno de los saltos de agua del río Almanchares
 

Fotos

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