Homenaje al optimismo

Irene Villa inaugura la avenida que lleva su nombre junto al Hospital de Estepona

Homenaje al optimismo
Charo Márquez
CHARO MÁRQUEZEstepona

«Qué mejor que entrar en un hospital pensando que vas a salir mejor de lo que entraste». Es la primera lectura que ha hecho la periodista, escritora y deportista Irene Villa al descubrir el monolito con la placa que da nombre a la avenida de acceso al Hospital de Estepona que hoy ha inaugurado.

El Ayuntamiento de la localidad le ha concedido este homenaje en el que reconoce «su valor, coraje y capacidad de superación», así reza la placa. La homenajeada ha considerado muy acertado que la calle dé acceso a un hospital. «A mí en los hospitales me han salvado la vida muchas veces y los médicos son para mí los ángeles en la tierra. Ojalá que la gente entre por esta calle y cuando entren enfermos piensen: 'voy a hacer como Irene y voy a curarme'; saber que se puede mejorar, y que las operaciones son siempre para tener mejor calidad de vida», ha deseado.

Pero Irene Villa también quiere que este reconocimiento sea un homenaje a las víctimas del terrorismo, como ella y su madre lo fueron en 1991. Lamenta que ahora se quiera «tergiversar» la historia y que algunos olviden que España sufrió la lacra del terrorismo durante 50 años. «Que mi nombre sirva para recordar a todas esas víctimas que no han tenido la suerte que he tenido yo de estar viva. Pero qué pasa con los que han crecido sin papá, sin hermanos, sin marido. Todo eso no puede olvidarse. De esta forma mi nombre, en parte, da honor y admiración a toda esa gente que dio su vida», ha reivindicado.

Villa ha querido aclarar además que no ha sido la única niña que ha sufrido las terribles consecuencias del terrorismo en España. «La gente piensa que fui la primera víctima civil niña, y no, ETA ha asesinado a muchos niños. Y que no se olvide» ha recalcado. Ha criticado que en el País Vasco quieran olvidar el pasado «es parte de nuestra historia y nadie la puede manipular ni borrar», ha insistido.

Ha recibido muchos homenajes a lo largo de su vida: hay otras tres calles en España que llevan el nombre de Irene Villa (Torrevieja, Murcia, Ciudad Real) también un colegio en Zamora y una cárcel de mujeres en Alicante, pero en ninguna de ellas estuvo presente en su inauguración o no la llamaron. Pero ella está dispuesta a transmitir su alegría y optimismo allá por donde vaya. Hace 28 años que ETA cambió su vida y la de su madre, que también ha estado presente en el acto, y que la han convertido en una mujer que lleva por bandera la alegría, la felicidad y amor por la vida.

Villa ha reconocido que se ha «enamorado» de Estepona, una ciudad que no conocía a pesar de ser una viajera. Le ha llamado la atención, sobre todo, las flores, las macetas de sus calles, la vegetación, el Orquidario. Ha anunciado que volverá a la ciudad aunque suele pasar sus vacaciones en el norte de España.

El comisario de Estepona, Fernando Calleja, le ha hecho entrega de un alfiler a Irene Villa y a su madre que era funcionaria de la oficina del DNI.

El alcalde de Estepona, José María García Urbano, ha destacado el carácter «vitalista» de ambas mujeres con las que ha compartido la mañana visitando la ciudad y el Orquidario.