Raúl López: «Estoy de acuerdo en cómo ha actuado el alcalde con Pomares»

Raúl López, nuevo concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Málaga. /SUR
Raúl López, nuevo concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Málaga. / SUR

El nuevo edil de Urbanismo, que toma el relevo del concejal provisionalmente apartado, tiene claro su reto: «Agilizar los trámites»

Ana Pérez-Bryan
ANA PÉREZ-BRYAN

Raúl López se ha convertido en uno de los nombres propios del nuevo equipo de gobierno municipal. Y no sólo por su vuelta a la primera línea política tras una legislatura desde la retaguardia como gerente de la empresa de aparcamientos SMASSA, sino porque ha recibido del alcalde una de las áreas más «amplias y complejas» –así lo admitía el propio De la Torre al anunciar su nombramiento– de la estructura ejecutiva del Ayuntamiento de Málaga: López es oficialmente desde el lunes el concejal de Ordenación del Territorio o Urbanismo, y de él dependerá directamente una herramienta imprescindible para el desarrollo de la ciudad como es la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU).

El edil ya conoce el terreno en el que se mueve. No en vano, en la legislatura 2011-15 estuvo tres meses al frente de esta cartera en sustitución de Diego Maldonado; una época que se cerró con cierta polémica pero de la que –insiste– no habla. «Nunca he entrado en ese tipo de cosas», zanja.

Sí lo hace, en cambio, sobre esta nueva etapa. A López no se le escapa que recibe una herencia complicada y marcada, entre otros, por el denominado 'caso Villas del Arenal', que ha provocado la retirada provisional de su antecesor en el cargo, Francisco Pomares, de cualquier responsabilidad municipal hasta que no se aclare su situación procesal. De hecho, esta ha sido una de las condiciones que Cs, ahora en coalición con el PP en la Casona, puso sobre la mesa para firmar el acuerdo que garantizará la estabilidad en esta legislatura.

En este escenario, López prefiere mantenerse cauto y no poner aún titulares a esa herencia recibida porque sería hacerlo desde «el trazo grueso», pero sí es claro a la hora de valorar la actitud del alcalde con respecto a Pomares. Es decir, con la defensa cerrada de su presunción de inocencia pero a la vez con la decisión de apartarlo «porque hay que adaptarse al acuerdo que hay firmado». «Estoy de acuerdo en cómo ha actuado el alcalde con Pomares. Creo que su actuación ha sido clara y firme», afirma López, que se alinea en la defensa que ha venido haciendo el regidor hacia uno de sus hombres de confianza considerando que «las personas que se enfrentan a este tipo de situaciones lo tienen que hacer con calma y tranquilidad, hasta que la justicia responda».

Mientras llega esa respuesta judicial, López tendrá que asumir, además de Urbanismo, la dirección del distrito de Palma Palmila, que pasará a manos de Pomares junto con la cartera de Derechos Sociales en el caso de que se archive el caso. Más allá de esa responsabilidad extra, el nuevo edil ya está metido de lleno en la planificación de sus retos como concejal de Ordenación del Territorio, «para mantener qué es lo que se hace bien en la GMU y trabajar en lo que haya que subsanar». Aunque aún no ha tenido el tiempo suficiente para profundizar en ambos capítulos, López cumplió ayer por la mañana –tras la primera Junta de Gobierno Local– con la primera visita protocolaria a la GMU. Lo hizo sin el gerente, José Cardador, que se encuentra en Argentina en unos cursos y también investigado con Pomares en la causa Villas del Arenal.

Él no ha sido apartado y el propio alcalde se limitaba a recordar el lunes que «la decisión que se ha tomado es que está ahí». Por su parte, López lo espera para entrar en profundidad en las líneas de trabajo que marcarán la nueva etapa en la gerencia: «No me parecía bien ir mesa por mesa sin que esté él (Cardador)», admitía el concejal sobre su toma de contacto de ayer, que se limitó a «charlar con los jefes de departamento, a los que conozco, y a pedir alguna documentación para ponerme al día», entre ella la última memoria del año y algo de legislación.

Mientras llega esa puesta al día, López ya tiene claro cuál será uno de los principales objetivos de su nueva responsabilidad: «Hay que agilizar los trámites y hacerlo todo más fácil», avanza el edil consciente de que a ese diagnóstico le queda un «estudio en profundidad» de cómo están las cosas. Aún así, López insiste en que «por lo que me ha llegado y por lo que he visto, creo que es un tema que hay que analizar». O lo que es lo mismo: «Visto desde fuera, sí puedo decir que se tiene que intentar mejorar; lo que no puedo afirmar en este momento es cómo hacerlo ni de qué manera».

Sus soluciones

«No podemos hacer dudar a la gente; que piense que los mareamos», añade el nuevo responsable de Urbanismo poniendo el acento en la importancia de un organismo «que entre otras cosas también capta inversiones para la ciudad». Para tratar de revertir esa sensación de falta de agilidad que percibe López, éste plantea varias líneas de trabajo: «En primer lugar hay que avanzar hacia la digitalización de los trámites, y en segundo lugar hay que hacer más fácil toda la burocracia». «Para eso –sostiene– tenemos que ser muy rectos: hacer ver al ciudadano que cumpliendo los requisitos que se solicitan va a tener la respuesta en el mínimo plazo posible». Y añade un último aviso: «Tenemos que encontrar el hilo que una a todos los departamentos de la GMU, que el ciudadano hable con un todo».