La cantera de Taralpe, laboratorio de regeneración a nivel europeo

Un momento de la presentación del plan de regeneración geomorfológica. /F. Torres
Un momento de la presentación del plan de regeneración geomorfológica. / F. Torres

Hanson presenta un proyecto geomorfológico para la cantera de Taralpe, intervención que, de aprobarse, duraría entre ocho y quince años

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

Basta con mirar hacia la Sierra de Mijas mientras se circula por la hiperronda. También se puede apreciar cuando los aviones aterrizan en Málaga. Las canteras de Alhaurín de la Torre han dejado un vacío en el entorno natural de la localidad, visible como una gran mancha blanca en el corazón de la montaña. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía declaró cuatro de ellas como «ilegales y clandestinas», y desde entonces se han sucedido algunos planes de regeneración que no han tenido el resultado esperado. Por eso, el gigante cementero HeidelbergCement –responsable de la marca Hanson, una de las más importantes del mundo– ha decidido presentar un plan único en Europa con el que poner fin a la polémica que envuelve a estas explotaciones.

Este miércoles, los responsables del proyecto presentaron sus detalles en un encuentro con los medios de comunicación. El director de operaciones del grupo, Carlos Sánchez, explicó que esta intervención va en línea con los valores ecológicos de la compañía y pretende «resolver de forma definitiva y a satisfacción de los ciudadanos la brecha abierta en Alhaurín». La empresa alemana es propietaria de la cantera de Taralpe desde 2016, año en el que comenzaron a trabajar en los pilares de este proyecto, que está sustentado por el profesor del departamento de geodinámica, estratigrafía y paleontología de la Facultad de Ciencias Geológicas de la Universidad Complutense, José Francisco Martín Duque y por el técnico de la Fundación Tormes y experto en revegetación, Víctor Pérez.

El concepto que envuelve todo el proceso es la 'regeneración geomorfológica', un proceso importado de Estados Unidos en el que se simula el paso del tiempo y su incidencia en los sistemas naturales mediante el impulso de un envejecimiento acelerado. Además, con el método 'GeoFluv - Natural Regrade', permite reconstruir la red hidrográfica a lo largo de la extensión de la cantera, según explicó el profesor de la Complutense. Este punto permitirá que el sistema pueda absorber lluvias torrenciales y sedimentos al igual que lo hacía la sierra antes de la apertura de las canteras hace 30 años.

Pero la clave de todo este proyecto está en la conexión del ecosistema 'envejecido' con el resto del entorno natural. Para ello, según explicó el biólogo de la Fundación Tormes, se creará una cubierta vegetal hecha a medida para cada zona de la cantera mediante una red de mosaicos específicos. «En una restauración convencional se emplean no más de veinte especies distintas;en este proyecto se emplearán un total de 63», añadió Pérez. Además se activará un «innovador» proceso de «refaunación» mediante 16 estructuras diferentes que mejorarán las condiciones de las distintas especies animales y favorecerán la colonización del nuevo ecosistema.

En definitiva, desde la capa geológica hasta la animal, pasando por la vegetal como punto intermedio de conexión, el objetivo de este ambicioso plan es conseguir que la cantera se reintegre en la Sierra de Mijas como lo haría si se sucediesen decenas de años sin la intervención del hombre. Se trata de la primera intervención de este tipo en un ecosistema compuesto por caliza, además de ser la primera restauración geomorfológica que se plantea en Andalucía (algunos planes han tenido éxito en otros puntos de España, que es el país que lidera esta técnica en toda la eurozona).

Este proyecto fue presentado en la comisión para la regeneración de las canteras (integrada por el Ayuntamiento, las empresas extractoras, los sindicatos, partidos políticos y asociaciones vecinales y ecológicas (como la Plataforma en Defensa de la Salud y la Sierra, uno de los colectivos que más ha denunciado las irregularidades de la labor en la zona). De momento goza de una importante acogida, aunque el proceso para que se comience a trabajar es largo y complejo. En primer lugar deberá crearse un Plan Especial, con aprobación expresa del pleno Ayuntamiento y las distintas consejerías autonómicas implicadas:Medio Ambiente, Minas y Urbanismo. Esta tramitación podría prolongarse, si las administraciones están a favor, unos dos o tres años, tal y como explicó Sánchez. En cuanto a la ejecución, el plazo oscila entre los ocho y los quince años, una horquilla asumible en opinión del director de operaciones, ya que otros planes de regeneración se trazan a ochenta años vista.

En cuanto a la inversión presupuestaria, el grupo alemán no tiene todavía desglosado el montante total de la operación, aunque ya han adelantado que será «muy elevado» y que requerirá de la contratación de más de cien personas. Además, los trabajos requerirán de determinados movimientos extractivos cuyos áridos sobrantes habrá que comercializar, lo que podrá afectar también a los plazos de la ejecución del plan. La intención final de la empresa es que, una vez terminada la regeneración, el entorno natural sea entregado al Ayuntamiento para el uso de los alhaurinos.