La gran familia de ‘el piso de Letrán’

Mayi Montes, Jèrôme Carrión y Max Ruiz se unen en una iniciativa de ‘coworking’ pionera, un espacio comercial que es como un hogar

La gran familia de ‘el piso de Letrán’
LORENA CODES

Al mismo ritmo que a Málaga le crecen las submarcas y luminosos culturales, hay una ciudad que se construye sobre la creatividad y el tesón de los propios ciudadanos. Las iniciativas comerciales novedosas que están surgiendo en los últimos meses ponen de relieve que Málaga hace honor a esa fama de dinamismo económico que siempre le ha acompañado, pero esta vez con un ingrediente extra: la modernidad.

Una de estas propuestas innovadoras está a punto de eclosionar entre el Teatro Cervantes y la plaza de la Merced. Se trata de El Piso de Letrán, un hogar (en el sentido total de la palabra) de artesanos y creativos en el que, dicen, te quieren hacer sentir «como en tu casa». Sus tres promotores saben bien lo que es reinventarse y salir de la zona de confort para explorar nuevas fórmulas de negocio. Mayi Montes fue una de las pioneras de la moda vintage en Málaga con su firma CATs Vintage, que ya casi cuenta un lustro. Por su parte, Max Ruiz y Jèrôme Carrión llevan más de tres al frente de dos firmas, La Botánica y La Magia de Max, la primera de ellas dedicada al diseño vegetal y floral, y la segunda ligada al mundo de los eventos, en especial al de las bodas.

Los tres se conocieron hace unos años en el mercadillo de los Baños del Carmen, adonde acudían con sus respectivos puestos. «Al principio fue una propuesta que dio a conocer a muchos artesanos y artistas, pero poco a poco el universo mercadillo ha ido perdiendo fuerza y autenticidad en Málaga», explica Mayi Montes, una tesis que apoyan Max y Jèrôme. El mercadillo ya no era ni tan artesanal ni tan vintage, así que había que estudiar nuevas opciones. Las ideas estaban ahí, sólo había que darles forma.

En menos de un año encontraron el espacio perfecto para hacer realidad el proyecto de un espacio de coworking que fuese a la vez un punto de encuentro de artesanos y firmas malagueñas. Un lugar al que acudir en familia, con los niños, en el que estar y disfrutar de una forma diferente de comprar. El Piso de Letrán es esa casa de 110 metros cuadrados y cinco habitaciones en la que tienen cabida las iniciativas más variopintas de hasta ocho marcas malagueñas distintas, todas ellas con la filosofía slow por bandera. «A diferencia de otros espacios, nosotros no somos una tienda efímera ni hacemos negocio con el piso, sino que cada habitación pertenece a una iniciativa (o varias) y se acogen eventos, es un hogar compartido, como una familia», explica Max Ruiz. Bajo este criterio, se han sumado a la iniciativa la diseñadora de moda infantil Pina Pastanaga, Alexia Veder y sus originales pajaritas y accesorios, la decoradora y diseñadora de complementos del hogar Natalia Du Welz, la creadora de complementos handmade Corin Arte y la firma de tocados y accesorios Adaluc. «La idea es convivir juntos en este espacio colaborativo y aprovechar las sinergias; en el extranjero este tipo de iniciativas son muy frecuentes», apunta Jèrôme.

La casa está en la primera planta del número 4 de San Juan de Letrán, una calle que ha sufrido una auténtica transformación en los últimos tiempos. La diseñadora gráfica Mónica López Torres se ha encargado de poner imagen a la iniciativa y, en consonancia con un imagotipo floral, el equipo de El Piso de Letrán ideó una decoración fresca y actual. El azul huevo de pato es el color que sirve de base para una paleta que se mueve en los tonos verdeagua. Amplio y diáfano, con los suelos blancos como un lienzo virgen, las paredes juegan con elementos geométricos para delimitar espacios. Todos los muebles son vintage y retro, entre los que destacan un aparador y butacas mid century sobre un fondo azul océano. La guinda a este salón principal son las creaciones vegetales con plantas naturales preservadas realizadas por Jèrôme. Sus diseños botánicos surgen donde menos te lo esperas y hacen brotar la primavera en cualquier rincón de la casa.

La cocina y el comedor la ocupan La Magia de Max. Allí mostrarán mesas montadas, como listas para bodas, que cambiarán continuamente de estética.La cocina acogerá detalles de catering, como las tartas de Oh! Cakes, por ejemplo. Y así con cada habitación. La de Mayi Montes cuenta con una decoración retro muy especial, aderezada con las tablillas ilustradas de Siete Mares.

El Piso de Letrán albergará frecuentemente eventos y presentaciones. Ya piensan en un fin de semana dedicado a las bodas y en otro de temática vintage and flowers. «Queremos concebir algo alternativo, nuevo, un proyecto en el que todo el mundo sume y que aporte modernidad a Málaga», concluyen.

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