Cerveza y patadas voladoras, una mezcla competitiva

Una veintena de jugadores participan en el torneo de 'Tekken 7' del bar Level Up. El premio es un pase al certamen de Gamepolis 2019

Cerveza y patadas voladoras, una mezcla competitiva
Fernando Torres
FERNANDO TORRES

En las la pantallas del bar gaming Level Up, en el Soho, se reproducen escenas de la introducción del videojuego de lucha más arraigado en la comunidad de jugadores competitivos, el 'Tekken 7'. El torneo que se ha celebrado este martes con motivo de la Primera Semana del Videojuego está a punto de comenzar: los participantes toman asiento, piden las primeras cervezas de la tarde y comentan los posibles resultados. El premio es un pase al torneo de Gamepolis 2019, que se celebra este fin de semana en el Palacio de Ferias y Congresos de Málaga. La competición y las patadas voladoras están servidas.

Luis es uno de los dos propietarios del establecimiento, que lleva abierto dos años –«es un proyecto arriesgado pero nos está yendo bien»–. Explica que la participación es libre y que para inscribirse solo hay «que sentarse en la barra y poner el nombre del participante en un papel». Mientras que los contendientes van llegando, la partida ya está preparada para que los jugadores elijan a su personaje. Una Play Station 4 conectada a una pantalla gigante sobre la barra es el ring de los combates y los púgiles se sientan en dos taburetes, el único sitio del bar reservado.

Antes de que comience el primer enfrentamiento, Juan 'Surhan', Gusti y King Armor, responsables de la asociación malagueña perteneciente a Andaluces por Tekken, se saludan y van calentando motores. Con el primer refresco en la mano explican que en Málaga hay una comunidad de unos treinta jugadores competitivos. «Quedamos para entrenar y preparar los torneos». Han participado en competiciones desde Barcelona hasta Albacete. «Jugamos entre una y dos horas al día, es lo mínimo para estar en forma, aunque los profesionales practican muchísimo más». Surhan cuenta que, aunque el videojuego pueda parecer sencillo –dos personajes se enfrentan hasta conseguir noquear al rival–, es una «sucesión continua de decisiones». «Es parecido a una partida de ajedrez solo que todo se produce de forma simultánea».

Una de las partidas del torneo.
Una de las partidas del torneo. / Fernando Torres

Aunque la mayoría de ellos se considera «con un nivel decente» y muchos llevan más de veinte años jugando (desde que salió el primer 'Tekken'), preguntados por cuál es su porra particular, coinciden en un posible ganador: Gabriel González 'Zell'. Está sentado en un taburete, frente a la pantalla donde se celebra el primer partido de los octavos de final. Zell es uno de los malagueños más conocidos en el mundo de los 'fighting games': llegó a estar entre los primeros puestos del ranking nacional y ha participado en varias competiciones internacionales. «Llevo jugando desde los dieciséis años», explica. Actualmente regenta un negocio de hostelería y de sus ingresos sufraga una afición que le ha llevado a recorrer media España y a viajar a países como Estados Unidos.

Allí participó en el torneo de Atlanta, donde pereció en la fase de grupos. «Hay mucho nivel». Su participación en el torneo del Level Up, que se prolongó hasta bien entrada la noche, no es casual. Además de por encontrarse con sus amigos, es la única forma que tiene de acceder al certamen de Gamepolis 2019: «Se me pasó el plazo de inscripción y, de momento, no estoy dentro».