El paso por la Costa del Sol de tres miembros del IRA abatidos en Gibraltar

Fueron acribillados a balazos el 6 de marzo de 1988 en una que operación secreta que levantó gran polémica

El paso por la Costa del Sol de tres miembros del IRA abatidos en Gibraltar
José Manuel Alday
JOSÉ MANUEL ALDAY

Fue un hecho que hizo correr ríos de tinta, sobre todo en Reino Unido, pero también en España y en Málaga. Tres miembros del Ejército Republicano Irlandés (IRA) fueron acribillados a balazos en Gibraltar el 6 de marzo de 1988 en una que operación secreta llevada a cabo por un comando del SAS, el Servicio Aéreo Especial británico de operaciones especiales. Los tres presuntos terroristas del IRA tomaron como centro de operaciones la Costa del Sol antes de que trataran de atentar en El Peñón de Gibraltar. La acción generó no poca polémica y controversias pues se dijo que las fuerzas especiales británicas que participaron en la misión acabaron con la vida de sus objetivos a sangre fría y a pesar de que iban desarmados.

Según se dijo entonces, el acto terrorista que pretendían los miembros del IRA podría estar dirigido contra la ceremonia del relevo de guardia ante la residencia del gobernador de Gibraltar utilizando explosivos a través de un coche-bomba que fue encontrado en un parking de Marbella al día siguiente de que los activistas fueran abatidos en la colonia británica. La policía española descartó la existencia de una base de operaciones del Ejército Republicano Irlandés (IRA) en la Costa del Sol. Según se dijo entonces, la policía española fue alertada por la británica de la presencia de miembros del IRA en nuestro país. Dos de los abatidos en Gibraltar por agentes del SAS pernoctaron la noche anterior en un hotel de Torremolinos. Abandonaron el lugar por la mañana, con dirección a Marbella para alquilar el Ford Fiesta que al día siguiente de morir acribillados fue encontrado en un céntrico parking de Marbella con 64 kilos de explosivos en su interior.

Allí contactaron con el tercer miembro del comando y emprendieron viaje a Gibraltar en otros dos coches que habían alquilado también en la Costa del Sol, presumiblemente para hacer las últimas previsiones antes del atentado. Tras aparcar uno de los vehículos frente al palacio del gobernador de La Roca, lugar elegido para después dejar allí el Ford Fiesta con los explosivos, soldados del Ejército británico abríeron fuego contra ellos. Murieron en el acto a consecuencia de los numerosos impactos de bala recibidos. Se trataba de Daniel McCann, Sean Savage y una mujer que se identificó como Mayread Farrell, quienes utilizaban documentaciones falsas. Según se apuntó entonces, el artefacto debía haber hecho explosión a las 11,20 horas del día siguiente frente al palacio del gobernador de Gibraltar, coincidiendo con el cambio de la guardia. Su explosión hubiera originado una verdadera masacre en Gibraltar, pues esa ceremonia era seguida por numeroso público, entre ellos muchos turistas.

La actuación del comando especial británico en Gibraltar generó mucha polémica y se convirtió en uno de los mayores escándalos de la lucha contraterrorista en Europa. Familiares de los presuntos activistas abatidos recurrieron el caso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que determinó que las autoridades debían haber detenido a los sospechosos en la frontera, aunque también destacó que la operación había sido tan desastrosa que el uso de la fuerza había sido casi inevitable. El fallo del tribunal de Estrasburgo condenó a Londres al pago de los costos del juicio a los familiares de las víctimas. Margaret Thatcher, en aquel momento primera ministra británica, tras verse presionada por la oposición por la actuación realizada por sus servicios secretos, asumió toda la responsabilidad con una frase que ha pasado a la historia : «Sí, yo disparé», dijo en el Parlamento.

Lo sucedido en el Peñón provocó a su vez una escalada de violencia en Irlanda que comenzó tan solo días más tarde durante el mismo entierro de los activictas abatidos en Gibraltar, cuando tres personas que asistían al entierro murieron por los disparos de pistola y lanzamiento de granada realizados por un individuo, resultando heridos otros muchos asistentes.

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