Encuentran decenas de bolsas con basura y cadáveres de perros en Torremolinos

Encuentran decenas de bolsas con basura y cadáveres de perros en Torremolinos

Los huesos, que podrían tener más de diez años según las primeras sospechas, se encuentran en una antigua calera de Los Pinares

ALBERTO GÓMEZ

El Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil investiga el hallazgo de decenas de bolsas con basura y huesos de perros en la sierra de Torremolinos. Los restos de cadáveres permanecían en una antigua calera de Los Pinares, apilados entre capas de residuos y hierba. El asunto ha sido trasladado a los juzgados tras la intervención de la Policía Local, según informan fuentes municipales. Aunque la investigación se encuentra en fase inicial, algunas asociaciones de animales apuntan a la cercanía de varias rehalas de perros utilizados para la caza como posible origen del hacinamiento. La calera también se encuentra situada a unos metros de la perrera de Torremolinos, gestionada durante años por Parque Animal, cuya presidenta ha sido recientemente condenada a casi cuatro años de cárcel por el sacrificio masivo e injustificado de perros y gatos y falsedad documental.

Desde la Guardia Civil aseguran que «la mitad de las bolsas» contienen basura y que la mayoría de huesos de perros «podrían tener más de diez años». El denunciante del caso, Sergio Morales, un vecino conocido en Torremolinos por su implicación en la defensa del medio ambiente, sostiene que el Ayuntamiento tiene constancia de estos hechos desde la semana pasada. Morales descubrió decenas de bolsas tras iniciar las labores de limpieza de la calera «ante la inacción municipal». Fue entonces cuando detectó que varias de estas bolsas contenían huesos de perros. Morales afirma que algunos cráneos y huesos «se descomponen nada más tocarlos» y otros, sin embargo, «tienen collar e incluso pelo», por lo que su muerte sería más reciente.

Paradójicamente, la calera convertida en un improvisado vertedero de basura y cadáveres de perros forma parte de la ruta senderista Camino del Agua, señalada por el Ayuntamiento de Torremolinos como punto de interés. Morales asegura que lleva «años» solicitando la limpieza de la zona. Desde el Consistorio alegan que la Concejalía de Medio Ambiente no tuvo constancia del caso hasta la intervención de la Policía Local. Tras un aviso telefónico, dos agentes acudieron hasta la zona, donde comprobaron «la veracidad» de los hechos denunciados por el particular. En el escrito remitido al juzgado, los policías concluyen que los restos caninos «llevan bastante tiempo en el lugar por el estado en que se encuentran».

El Seprona ha intervenido varias rehalas situadas en Torremolinos en los últimos años, jaulas minúsculas donde los perros permanecen apiñados en pésimas condiciones higiénicas y sanitarias. Este periódico ya destapó que algunas de estas rehalas no tienen la ventilación necesaria y que los animales pasan días atados con cadenas de longitud inferior a las exigidas por la ley, en espacios donde las heces se acumulan junto a bebederos y comederos, sin ventanas en la mayoría de casos y con puertas oxidadas por la orina, zonas que desprenden un hedor insoportable e incumplen la normativa.