Una gallina de Guinea vuelve 'locos' a los vecinos de Torre del Mar

Imagen de la gallina captada por los vecinos en la calle Valdepeñas. / SUR

Vecinos de Torre del Mar piden ayuda para capturar a un ejemplar de gallina de Guinea que se ha instalado junto a sus viviendas

Eugenio Cabezas
EUGENIO CABEZAS

Los vecinos del entorno de la calle Valdepeñas en Torre del Mar, junto a la sede de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Oriental-Axarquía y a los jardines de la urbanización Viña Málaga, llevan una semana casi sin poder pegar ojo. De día y de noche tienen como banda sonora el canto de un ejemplar adulto de gallina de Guinea, una especie originaria de África pero que se ha adaptado a vivir perfectamente en países del área mediterránea, como Italia o Francia. Aunque no es muy frecuente en España, cada vez son más los que crían este animal, apreciado tanto por su carne como por sus huevos.

Sin embargo, para los residentes de este entorno torreño, su presencia está siendo un verdadero incordio. «Es un sonido muy molesto, llevamos una semana oyéndolo, a ratos, y en distintos sitios, porque se va moviendo, tanto de día como de noche», ha explicado a SUR uno de los vecinos, Miguel Ángel Román. Los residentes han tratado sin éxito de capturarla, por lo que han pedido ayuda a la empresa concesionaria del servicio de protección animal de la Mancomunidad Oriental, Don Animal, así como al Ayuntamiento de Vélez-Málaga, a través de la Policía Local.

SUR

Varias patrullas policiales han estado por la zona en los últimos días tratando de capturar a la gallina guineana, que aunque no vuela mucho, es muy huidiza. El responsable de Don Animal, José Antonio Villodres, tras inspeccionar las fotografías y los vídeos que han tomado varios vecinos, ha confirmado a este periódico que «efectivamente» se trata de un ejemplar de esta especie originaria del continente africano.

«Mis técnicos tienen experiencia en la captura de todo tipo de animales, tanto domésticos como salvajes, vamos a ir a ver si podemos cogerla», ha expresado el empresario de Rincón de la Victoria, quien ha detallado que hace unos años ya tuvieron un aviso similar en Benagalbón. «No resulta muy complicado cogerla, porque vuelan poco», ha apostillado. A la espera de que puedan capturarla, los vecinos siguen tratando de conciliar el sueño sin que el canto de esta ave les despierte en mitad de la noche. «No sabemos de quién puede ser, por aquí cerca no hay granjas ni fincas con aves, aunque sí alguien la identifica que venga y se la lleve», ha detallado Román.

La gallina de Guinea (Numida meleagris) ha sido domesticada y se ha naturalizado fuera de su distribución geográfica natural, por ejemplo en Italia, en el sur de Francia, Argentina, el sudeste asiático, las zonas cálidas de Estados Unidos, las islas del Mar Caribe y algunas de las islas de las Antillas y las Indias Orientales. Según explican los expertos ornitólogos, su alimentación es omnívora y variada, consistiendo en semillas de cereales, frutas, caracoles, lombrices, insectos y larvas de insectos del suelo. Criadas en parques amplios, sólo necesitan una mezcla de semillas, como trigo, maíz, avena, sorgo, mijo o cebada y un aporte eventual de lombrices o caracolillos para vivir.

Es una especie de zonas abiertas con vegetación dispersa, propia de climas cálidos. Incluso, es capaz de asilvestrarse en zonas de clima mediterráneo, con una estación fría. En cautividad, aunque viven en grupos mezcladas incluso con otras gallináceas domésticas, son generalmente ariscas y huidizas, por lo que no debe permitírseles entrar en zonas de monte bajo, de donde no regresarán, advierten los expertos. De esta forma, requieren de zonas con bastante parque o áreas libres y un gallinero bien protegido del frío y del aire, especialmente durante el invierno. «En zonas libres no deben ser acosadas, pues se espantan fácilmente de su gallinero, retornando a la vida salvaje», agregan los ornitólogos.