Mata a su marido de una puñalada y declara que sufría malos tratos

La detenida, de 48 años y de origen británico, manifestó ante la policía que su esposo intentó asfixiarla cuando ella le dijo que quería separarse

J. CANO MÁLAGA.
Dos cámaras graban imágenes en la entrada del apartamento donde se produjo el crimen. ::
                             FRANCISCO JIMÉNEZ/
Dos cámaras graban imágenes en la entrada del apartamento donde se produjo el crimen. :: FRANCISCO JIMÉNEZ

Salió a la calle pidiendo auxilio a gritos. Iba en ropa interior, envuelta en una toalla, con los pies descalzos y manchados de sangre. Su marido había recibido una puñalada en el torso. No dio tiempo a que lo atendiera un médico. La herida le había afectado a una arteria y le causó la muerte en unos minutos.

Su esposa, la mujer que pedía socorro en el rellano, dio una primera versión de los hechos que los policías no creyeron. Se la llevaron detenida como presunta autora del crimen. En comisaría, la arrestada se derrumbó y confesó lo ocurrido. No obstante, declaró que ella llevaba años siendo maltratada, según fuentes cercanas al caso.

Faltaban unos minutos para la una de la madrugada cuando unos vecinos del conjunto de apartamentos Altavista, en Benalmádena, telefonearon al 091 para alertar del suceso. Varias patrullas del Cuerpo Nacional de Policía acudieron al aviso y descubrieron el cadáver de la víctima, D. L. C., un residente británico de 57 años.

Herida en la clavícula

El cuerpo desnudo del fallecido yacía en el pasillo del inmueble, un pequeño apartamento propiedad de la pareja, que llevaba viviendo en él desde hace año y medio. Presentaba una herida de arma blanca en la parte derecha de la clavícula. La puñalada le había seccionado la arteria subclavia. Murió desangrado.

Los policías se entrevistaron con la esposa del finado para intentar averiguar lo que había ocurrido. La mujer, identificada como M. C., también británica y de 48 años, se encontraba en estado de 'shock'. Intentó dar una explicación del suceso en la que, al parecer, mencionó a una tercera persona. A los agentes les pareció incongruente, por lo que la detuvieron como sospechosa del crimen.

En la vivienda había sangre por todas partes. Los investigadores del Grupo de Homicidios y de Policía Científica trataron de seguir el rastro de las manchas para intentar reconstruir la agresión. Al parecer, el ataque se produjo en el pasillo del apartamento que da acceso al baño, al dormitorio y a la cocina. Todo parece indicar que el hombre retrocedió al recibir la cuchillada, luego se dirigió al dormitorio y, a continuación, regresó al pasillo, donde cayó desplomado. Durante la inspección ocular, los policías hallaron el arma homicida en el fregadero del inmueble.

Antes de llevarla a comisaría, los agentes trasladaron a la mujer a un centro hospitalario, ya que presentaba lesiones. En el examen médico observaron que tenía hematomas en los brazos, las piernas y el abdomen que eran compatibles con golpes. Poco después, M. C. fue conducida a dependencias policiales, donde se le tomó declaración. Según ha podido saber este periódico, la mujer manifestó que su marido la maltrataba desde hacía tiempo. Dijo que no lo había denunciado en España, pero sí en Reino Unido, extremo que la policía está intentando confirmar.

Discusión

La pareja llevaba 18 años casada, y no tenía hijos. El matrimonio residía en Gran Bretaña, donde el fallecido trabajaba en la venta y alquiler de vehículos. Solían venir de vacaciones a la Costa del Sol, por lo que se compraron un apartamento en Torremuelle, una zona residencial de Benalmádena en la que viven unos 3.500 vecinos. Al final, se instalaron en él en abril de 2009, aunque recientemente decidieron ponerlo a la venta y regresar a su país.

El domingo por la noche volvieron a discutir. Según declaró la mujer ante la policía, ella le dijo que quería divorciarse, se quitó el anillo y se lo tiró. Eso provocó una disputa que se tornó violenta. La arrestada aseguró a los agentes que, en un momento del enfrentamiento, el fallecido intentó asfixiarla. Ella explotó, cogió un cuchillo de cocina y, supuestamente, se lo clavó en el tórax.

La detenida permanece en los calabozos de la comisaría de Torremolinos-Benalmádena a la espera de ser puesta a disposición de la autoridad judicial.

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