Diario Sur

¿Qué le está pasando a la Quiniela?

El primer boleto de la historia, en 1946, en el que no se pronosticaba la victoria, empate o derrota de cada partido, sino el resultado final en número de goles.
El primer boleto de la historia, en 1946, en el que no se pronosticaba la victoria, empate o derrota de cada partido, sino el resultado final en número de goles.
  • Su recaudación ha caído a la mitad en ocho años

  • El amplio catálogode juegos en vivo y ‘online’ amenazan al tradicional 1X2

Se encuentra gravemente enferma La Quiniela? Quizás no tanto, pero algunos síntomas sí indican que el tradicional juego pasa por un momento delicado que requiere de atenciones especiales. ¿El signo más obvio de su dolencia? Claro y conciso: en las ocho temporadas transcurridas desde el año 2008 en que alcanzó su récord de recaudación con 557,39 millones de euros hasta el ejercicio pasado (283,30 millones) los ingresos por apuestas en el boleto del 1X2 se han desplomado prácticamente a la mitad. Puede tratarse de achaques propios de la edad en un sistema de reto económico que nació el 22 de septiembre de 1946 y que ha cumplido 70 campañas de existencia. Millones de personas han tratado de acertar los resultados de los partidos de fútbol durante más de dos millares de jornadas en este tiempo.

¿Cuáles son las causas del trastorno que afecta a la paciente? Ana Estévez, profesora titular del Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico de la Universidad de Deusto, apunta unas cuantas. «Uno de los factores que influyen es la multiplicación de los tipos de juego. Cuando se legalizan en 1977 existe una tipología que ha crecido mucho en los últimos años, desde la legalización del juego ‘online’. Para empezar la oferta es mucho más amplia ahora –apunta la experta–. Otro aspecto importante tiene que ver con la cultura. El jugador patológico que veíamos hace un tiempo era una persona de 30 a 50 años que hacía una apuesta deportiva antes de que se produjera el evento; ahora el perfil ha disminuido en edad.

Boleto de 1968.

Boleto de 1968.

Ha habido un incremento importante de jóvenes y adolescentes que juegan de otra manera, lo hacen en lapsos de tiempo más rápidos y muchas veces en vivo, mientras se desarrolla el espectáculo o el partido. Esto otorga un atractivo extra porque puedes variar la apuesta mientras tiene lugar el encuentro».

Rito y publicidad

Uno más de los encantos que enganchan a los jugadores más jóvenes radica en la diversidad de desafíos, según Estévez. «Se puede apostar no solo por un resultado, sino también por el número de goles, quién va a marcarlos, en qué orden...». Y, además, ello puede realizarse a un precio muy barato. «Tú puedes apostar apenas un euro en una combinada y obtener de una forma mucho más fácil un dinero que para un chaval puede ser bastante apetecible», añade la psicóloga. Es decir, han cambiado los hábitos y las ceremonias. «Una quiniela tiene un ritual, su sellado,... Hacer una apuesta en un local con el grupo de amigos es diferente y a los jóvenes les llama más». Un factor también «muy importante» para explicar el cambio, según Ana Estévez, es la divulgación de la plataforma de juego. «No hay que olvidar la cantidad de anuncios de grandes estrellas del mundo del deporte que se asocian con las firmas y casas de apuestas. La quiniela no tiene tanta publicidad», analiza.

Boleto de 1989.

Boleto de 1989.

Al margen de esto, no hay que olvidar que desde 2012 los premios obtenidos por La Quiniela pagan impuestos, además de la dispersión horaria y de fechas de los partidos de fútbol en cada jornada, un hecho que acaba despistando a los aficionados. En beneficio del 1X2 queda el dato objetivo de que, por norma, puede aportar al ganador premios económicos más sustanciosos que sus nuevos competidores, aunque, claro, las probabilidades de acertar son menores. También es cierto que, aunque las recaudaciones lleven casi una década en evidente retroceso, uno puede seguir ganando mucho dinero con este boleto: los ingresos han disminuido porque hay menos apostantes, lo que significa que la distribución de premios se hace normalmente entre menos acertantes.

Y sobre el reparto de la bolsa hay alguna cuestión a debatir. Pocas semanas antes de abandonar su cargo el pasado noviembre, el anterior secretario de Estado para el Deporte, Miguel Cardenal, recuperó la vieja idea de que el fútbol profesional renuncie al 10% de los ingresos del 1X2 que tiene asignado –«porque es rico y puede ayudar»– y propuso que la LFP cediera su partida a los deportes más necesitados. En el ciclo olímpico que acaba de iniciarse la cantidad global podría alcanzar unos 110 millones de euros. Los aludidos descartan la sugerencia y el sucesor de Cardenal, José Ramón Lete, no se ha pronunciado al respecto.