Diario Sur

Villanueva de Tapia - Villanueva de Algaidas

Esta ruta permite ver un auténtico mar de olivos
Esta ruta permite ver un auténtico mar de olivos
  • Senderismo

  • Etapa de la Gran Senda de Málaga que une las localidades de Villanueva de Tapia y Villanueva de Algaidas a través de un mar de olivos

Ubicación

Esta itinerario recorre la zona noroeste de la provincia de Málaga a través de una de las etapas de la Gran Senda de Málaga, la que sirve para unir las localidades de Villanueva de Tapia y Villanueva de Algaidas a través de un mar de olivos. Este tramo también está incluido dentro de la ruta de gran recorrido GR7-E4, que une a Tarifa con Atenas por buena parte del continente europeo.

Cómo llegar al punto de partida

El punto de partida de esta ruta está en el pueblo de Villanueva de Tapia. Concretamente, la ruta oficial marca el inicio en una entrada de la villa, en la rotonda más cercana a la avenida de la Constitución, en la zona sur del pueblo, tras pasar por debajo de la carretera A-333. (COORDENADAS 37.178636, -4.337467). Sin embargo, como no hay plazas de aparcamiento cercanas, merece la pena adentrarse algunos metros por la citada avenida.

Vista de Villanueva de Tapia al partir de la ruta

Vista de Villanueva de Tapia al partir de la ruta

Fuente de Allalantes, en Villanueva de Tapia

Fuente de Allalantes, en Villanueva de Tapia

Último tramo antes de llegar a Villanueva de Algaidas

Último tramo antes de llegar a Villanueva de Algaidas

Fauna y flora

Este itinerario ofrece eminentemente un paisaje agrícola, ya que atraviesa un auténtico mar de olivos. Sin embargo, se pueden apreciar otras especies botánicas de interés, como el acebuche (el olivo silvestre). Además, en las laderas de la sierra del Pedroso se puede ver una rica vegetación mediterránea, compuesta por especies como la encina, la coscoja, el lentisco o la retama.

Respecto a la fauna, se pueden avistar algunos mamíferos de pequeño tamaño como el conejo o la liebre roja. Entre las aves, se pueden avistar algunos tipos de águilas, como la real o la perdicera y otras especies propias de estos ecosistemas, como zorzales, currucas, verderones, jilgueros, estorninos o incluso alcaudones.

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