Juan José Sánchez Luque: «El nuevo hospital de Málaga necesitará un aumento de plantilla para que el proyecto no nazca cojo»

Sánchez Luque afirma que los problemas sanitarios de Málaga no se solucionan solo construyendo el hospital. /
Sánchez Luque afirma que los problemas sanitarios de Málaga no se solucionan solo construyendo el hospital.

El presidente del Colegio de Médicos de Málaga reclama celeridad y una respuesta inmediata para que el edificio sanitario pueda estar terminado en 2024

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

La puesta en marcha del nuevo hospital público de Málaga debe ir unida, inexcusablemente, a un incremento de la plantilla de profesionales. Si no se hace así, «el proyecto nacerá cojo». Así lo afirma en esta entrevista el presidente del Colegio de Médicos de Málaga, Juan José Sánchez Luque, que espera que haya un entendimiento entre las instituciones para acelerar los plazos de construcción de ese edificio sanitario.

¿Cree el Colegio de Médicos que la Consejería de Salud cumplirá esta vez su compromiso de construir el hospital que Málaga necesita?

–Nosotros pensamos que hay voluntad de hacerlo. Existe una propuesta mucho más concreta, pero somos cautos por los precedentes. Esperamos que los plazos se cumplan.

Hace unos días habló usted con la consejera de Salud. ¿Qué conclusión sacó de esa conversación?

–La consejera me manifestó que el compromiso era en firme. Yo le dije que no se puede dejar a la zona este de Málaga sin la posibilidad de tener un centro sanitario de referencia tipo CHARE o CARE, ya que el centro de salud de El Palo no puede dar respuesta a la situación de la población. Ella respondió que no se descarta replantearse la situación.

Cuando se abra el nuevo hospital, y como está previsto mantener el uso sanitario del actual Carlos Haya, hará falta un aumento de profesionales. ¿Cuál es su opinión?

–Esa es una de las grandes dudas que se plantean. Por un lado, hay que conocer cuál será la dotación tecnológica del nuevo hospital y, por otro, los recursos humanos que tendrá. Lo que no debería haber es un traslado de profesionales del antiguo Carlos Haya al nuevo. Hará falta adecuar la plantilla a las necesidades reales. Es indispensable que haya un aumento tanto de médicos como de profesionales de otras categorías cuando el hospital entre en funcionamiento para que el proyecto global tenga sentido, porque si no nacerá cojo.

¿El lugar más adecuado para erigir el edificio son los terrenos situados detrás del Materno?

–Creo que hay una variable que no estamos considerando: que es la marca. ¿Estamos hablando de un tercer hospital o de una ampliación del Hospital Regional Carlos Haya? Si de lo que se habla es del nuevo Hospital Regional, las connotaciones son diferentes en la práctica. Por espacio, sí se puede hacer un hospital de unas dimensiones adecuadas en esos terrenos. Quizás el problema es que nos encontraremos con una zona muy colapsada en cuanto a accesibilidad y con un tráfico intenso. Pero, en definitiva, es una opción mejor que llevar el hospital a Los Asperones. Como en la siete y media: nos hemos plantado en el suelo que hay detrás del Materno y puede ser una solución que dé respuesta a los problemas.

¿Estará el hospital terminado en 2024 como ha dicho Salud?

–Para que ese plazo se cumpla tendría que haber ya una respuesta inmediata. Es imprescindible tener en cuenta el proceso de adaptación y de cesión del suelo a la Consejería de Salud por parte de la Diputación. Hay una serie de variables organizativas y administrativas que necesitan que los pasos se den ya. Es fundamental el diálogo entre la Consejería de Salud, la Diputación y el Ayuntamiento de Málaga. Se trata de que los malagueños veamos esa firma a triple banda entre las instituciones como voluntad fehaciente y con un cronograma de fechas. Hay que agilizar la cuestión para evitar después excusas de retrasos en los plazos de construcción.

Tanto el Colegio de Médicos como una veintena de asociaciones de pacientes han reclamado que el proyecto del hospital se saque de la disputa política y de los vaivenes electorales. ¿Habrá buena voluntad institucional en ese sentido?

–Eso es algo clave para el buen desarrollo del proyecto. Tenemos unos líderes en Salud, la Diputación y el Ayuntamiento que deben entenderse. Hay que tener en cuenta que en 2018 no habrá ningún proceso electoral. Es el momento para no entrar en una transición electoral como la que viviremos en 2019. Las diferentes instituciones no tienen que ser una piedra más en el camino. Es necesario aprovechar que los responsables de las tres instituciones se han posicionado a favor del hospital para materializar ese sí y que el camino empiece a recorrerse ya.

La sanidad pública de Málaga necesita mejoras mientras que el hospital se convierte en una realidad. ¿Qué propone el Colegio de Médicos de modo urgente?

–No todo se resuelve diciendo que se va a construir el hospital. Eso sería poner un parche a la situación sanitaria de Málaga. La visión del problema tiene que ser global y mirando la realidad que vivimos. Hay un CHARE del Guadalhorce funcionando a medio gas, un hospital Carlos Haya con problemas serios en urgencias y en diferentes servicios y un Hospital Marítimo que es mejor no pensar cómo está, sin olvidar al Hospital Clínico, que no se puede quedar en un segundo plano, porque debe jugar un papel importante en la Málaga hospitalaria de los próximos años. No hay que dejarse llevar por los titulares. El titular del nuevo hospital está bien, pero falta una hoja de ruta en la que se pongan los elementos clave para mejorar la sanidad pública malagueña. La consejera no solo tiene que venir con los plazos del nuevo hospital, sino también con medidas concretas para cada uno los centros sanitarios actuales.

Salud anunció una serie de mejoras en la atención primaria. ¿Se han llevado a cabo esas actuaciones en los centros de salud?

–Ha habido una mejora fundamental en la contratación. Desde enero, por fin, comenzaron a ofrecerse contratos con una estabilidad superior. Eso era imprescindible para poder encontrar médicos. La falta de facultativos ha llevado al SAS a ponerse las pilas. O se ofrecían contratos estables a los médicos de familia o, en caso contrario, era muy difícil cubrir las plazas, sobre todo de las jubilaciones. El Colegio de Médicos de Málaga va a poner en marcha una campaña para dignificar la atención primaria. El resto de medidas presentadas por la gerente del SAS todavía no han se han llevado a la práctica. No se aprecian en el día a día, salvo lo de las contrataciones. La atención primaria tiene que ser un pilar al que aún no se le ha dado solución.

Un problema que ya está sobre la mesa es el de la falta de médicos en muchas especialidades. ¿Cómo se combate esa carencia?

–En torno al 50-60 por ciento de los profesionales de numerosas especialidades se jubilarán en un plazo de 10-15 años, lo que puede llevar a que en cinco o seis años falten del 25 al 30 por ciento de facultativos. La solución pasa por fidelizar a los médicos que terminan su especialidad o habrá enormes dificultades para cubrir las plantillas de la sanidad pública en general y del nuevo hospital de Málaga en particular. Hay que ofrecer contratos atractivos a los médicos jóvenes, que salen magníficamente formados. La sanidad privada ha sabido concitar muchas más expectativas después de los años de recortes en la pública.

O sea, que en estos momentos ya faltan médicos, ¿verdad?

–Cierto, faltan tanto en la sanidad pública como en la privada. Encontrar médicos de algunas especialidades está siendo una odisea. La excusa del SAS de decir que no hay médicos para contratar ya no vale. La clave es lograr que médicos residentes de los últimos años se queden en los hospitales públicos donde se forman con buenos contratos. Otro asunto que la Administración debe hacer es transformar el concepto de exclusividad. Tiene que abrir la mano y posibilitar que el médico que esté en la sanidad pública pueda trabajar en la privada sin una merma económica.

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