Diario Sur

La temperatura en Málaga puede subir hasta cuatro grados por el cambio climático

El temporal marítimo siguió azotando ayer la costa de Málaga.
El temporal marítimo siguió azotando ayer la costa de Málaga. / Salvador Salas
  • De los 16 años que van del siglo XXI, todos menos uno tuvieron valores más altos que la media histórica de la década anterior

La Tierra se calienta y el Mediterráneo está siendo muy sensible a los cambios, que, básicamente, se manifiestan en forma de más calor a cada año que pasa. Tanto es así que la temperatura media en Málaga podría aumentar hasta cuatro grados al final del siglo, con todo lo que ello supondría no sólo para la vida en esta parte del planeta, sino también para su principal actividad económica, como es el turismo.

Esta es una de las principales conclusiones que deja el estudio de proyecciones climáticas, elaborado por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y que fue presentado ayer por el director del Centro Meteorológico de la capital, José María Sánchez-Laulhé, en unas jornadas sobre cambio climático y gestión local, organizadas por el Aula del Mar.

El experto puso de relieve que esto es lo que podría ocurrir en el peor de los escenarios posibles, esto es, si se mantienen en aumento las emisiones de CO2 al mismo ritmo que hasta ahora, lo que el año pasado supuso que se alcanzara el récord de 400 partes por millón en la atmósfera. «Si se mantiene ese ritmo de crecimiento podemos llegar a tener cuatro grados más en Málaga a final de siglo», comentó, aunque aclaró que a finales de los años 60 y 70 las temperaturas fueron más bajas de lo normal, «por lo que no todo el aumento actual es achacable al cambio climático».

Hay múltiples evidencias meteorológicas de que el calentamiento es un hecho probado. De entrada, el director de Aemet en Málaga puso de relieve que la media ha ido aumentando del orden de 0,5 grados cada una de las últimas décadas (tomando como referencia los valores del periodo 1981-2010 y 1971-2000). Destaca sobre todo el aumento de las nocturnas (0,6 grados), mientras que las diurnas lo hicieron en 0,4 grados. De estos, 2014 fue el año más caluroso desde que hay registros oficiales (en 1941), mientras que 2015 fue el segundo. «Los últimos años han sido más calurosos que los anteriores, eso es evidente», destacó.

Además, de los 16 años que han transcurrido del siglo XXI, todos salvo uno tuvieron valores medios superiores a los de la década anterior. Sobre el verano, que es la estación en la que el fenómeno se manifiesta con mayor dureza, Sánchez-Laulhé informó de que en agosto, la media de las mínimas había superado los 23 grados en cinco de los siete últimos años, que es algo que no había ocurrido nunca.

Sobre las lluvias, la incidencia no es tan evidente, aunque sí se ha constatado que las zonas secas tienden a serlo más, y lo mismo ocurre con las húmedas, donde también llueve más.

También quedan para próximos estudios meteorológicos la incidencia que el cambio climático puede estar teniendo sobre los vientos. De entrada, cada año se observan menos episodios de terral fuerte en verano, aunque también hay menos levante (salvo lo ocurrido en verano de 2016, cuando este sopló con intensidad y ayudó a rebajar la sensación térmica, aunque también está relacionado con la proliferación de casos de ahogamientos en las playas).

Los estudios de proyección de la Agencia Estatal de Meteorología están disponibles en su página web y contienen otros datos alarmantes sobre el escenario futuro en Málaga.