Diario Sur

La policía encuentra al culpable en la mayoría de los ciberdelitos entre menores

El ‘cyberbullying’ o el sexting’ son algunos de los delitos que se cometen a través del móvil.
El ‘cyberbullying’ o el sexting’ son algunos de los delitos que se cometen a través del móvil. / Sur
  • Expertos analizan el fenómeno de los delitos de odio cometidos en redes sociales e Internet en una jornada del Colegio de Abogados

El acceso de los menores a las nuevas tecnologías de la comunicación está trasladando alguno de los comportamientos delictivos entre ellos –tradicionalmente físicos– a las redes sociales, pero en la mayor parte ellos, estos casos se resuelven y se encuentra al culpable o los culpables. Ese es el mensaje que quiso trasladar ayer José Luis Luque, miembro de Grupo de Delitos Tecnológicos de la Policía, en una mesa redonda organizada por el Colegio de Abogados de Málaga, del que también formaron parte varios juristas expertos en la materia.

Aunque sin ofrecer datos concretos basados en estudio, Luque apuntó que, a su juicio, el éxito en las investigaciones en este tipo de casos podría superar el 95 por ciento, unos datos que, sin embargo, no son similares cuando el supuesto delincuente es mayor de edad. «La complejidad, obviamente, es inferior entre los menores, lo que facilita, a priori, las pesquisas que realizamos desde el grupo», explicó el miembro de la Policía.

En cuanto a la tipología de los delitos, Luque destacó el ‘cyberbullying’ –uso de Internet o telefonía móvil para acosar a una persona o varias con ataques personales–, o el ‘sexting’, la difusión de imágenes de contenido erótico o pornográfico a través de telefonía móvil o Internet para provocar o estimular a otros.

En el caso de los delitos cometidos por adultos contra menores de edad, éstos tienen un componente más complejo. Entre ellos destaca el ‘grooming’, estrategias que emplea un adulto para ganarse la confianza de un menor a través de Internet con el objetivo de de obtener concesiones de tipo sexual; el ‘cyberdating’ o concierto de citas con menores a través de medios ‘on line’; y el ciberacoso, una práctica similar al cyberbullying, aunque en este caso cometida por adultos y no por otros menores de edad.

Mensajes de intolerancia

Además de los delitos relacionados con menores, esta mesa redonda moderada por el abogado John Benítez también trató el delito del cyberodio, que se remite al uso de las comunicaciones para diseminar mensajes antisemitas, racistas, intolerantes, extremistas o terroristas. Tal como señaló la abogada y presidenta de la organización Ojalá Málaga, Charo Alises, este delito «es un fenómeno creciente y global que crea un clima que normaliza la intolerancia», señaló, y cuyas víctimas son los inmigrantes, las personas sin hogar, musulmanes, judios, gitanos, personas LGTB, «y en definitiva de todas las personas que no encajen en sus perspectivas de poder y exclusión», un hecho que también tiene «relación directa» con el ‘cyberbullying’ entre los menores de edad.