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«Es un orgullo dirigir un grupo pionero a nivel mundial en el tratamiento de la afasia»

«Es un orgullo dirigir un grupo pionero a nivel mundial en el tratamiento de la afasia»
  • Marcelo Berthier Profesor de Neurología en la Facultad de Medicina

Su especialidad es tan poco conocida como necesaria. El profesor de Neurología de la Facultad de Medicina de Málaga Marcelo Berthier, recientemente nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad argentina de Favarolo, es experto en afasias, esto es, un trastorno del lenguaje provocado por un daño cerebral en la zona encargada de controlar dicha función. Junto a su unidad de profesionales del Centro de Investigaciones Médico-Sanitarias de la UMA (CIMES), que dirige actualmente, este doctor y docente de la UMA lidera un proyecto pionero en el mundo

¿Cómo fueron sus inicios en la medicina?

Hice el MIR en Neurocirugía en Argentina, después me especialicé como neurólogo y más tarde empecé a trabajar en un centro que destacaba en el tratamiento de las afasias por vocación.

¿Por qué vino a España y, en concreto, a Málaga?

Mi primer contacto con España fue Barcelona gracias a una beca. Conocí Málaga por casualidad en una visita y al final decidí trasladarme aquí. Cuando decides vivir en una ciudad lo haces porque te gusta y te apetece hacerlo y así fue con Málaga, sumado a diversas causas personales, como que mi mujer tenía familia aquí. También ayudó que en la provincia no había investigadores en esta especialidad, sino que había que partir de cero.

¿Por qué le ha concedido el Honoris Causa la Universidad de Favarolo?

Cuando yo empecé a trabajar, en los años 80, esta era una especialidad emergente en Argentina. Había investigadores en Estados Unidos, Inglaterra o Alemania, pero contados con los dedos de una mano. El reconocimiento ha sido porque a partir del trabajo que realicé allí junto a un compañero, se puso la la semilla para que se desarrollara la neurología cognitiva y el estudio de las afasias y se impulsara su desarrollo en Argentina. Antes no había nada.

El ictus, que está directamente relacionado con la afasia, es además la primera causa de muerte en España entre los varones y la segunda en las mujeres, ¿cree que se investiga lo suficiente?

Es necesario formar a más neurólogos. En Andalucía se estima que se atienden más de 20.000 casos de ictus al año y, de estos, el 30% de los pacientes afectados están afásicos. Esta es una enfermedad que te cambia la vida, el trabajo, los amigos, la familia, te genera una dependencia total. No es solo la afasia sino todo lo que la rodea. Sin embargo, trabajar en esto está reñido con el funcionamiento del sistema público sanitario. Este no tiene contemplado que haya una dedicación específica para afásicos, por tiempo, por dinero y por falta de conocimiento. Y uno de los principales problemas es que los que toman las decisiones, parten con el concepto de que estos pacientes no se pueden recuperan.

¿Cree que existe desinformación sobre esta cuestión en la sociedad?

Es deseable que mejore la cultura médica de la sociedad. Esto es un handicap a la hora de trabjar. En este centro investigamos nuevas formas de tratamiento para acelerar la rehabilitación, como el uso de medicamentos para las enfermedades del Alzhéimer o el Párkinson y lo hacemos porque estamos convencidos de que los tratamientos son realmente útiles. Lo que tienen que hacer las familias de afectados es obtener buena información sobre qué se debe y qué no se debe hacer, y contactar con la Asociación de Afásicos de Málaga (AFAMA) si necesitan algún tipo de asistencia o alternativa que el Estado no les pueda brindar.

¿Cómo ha afectado la crisis al ámbito de la investigación?

La crisis ha hecho que la financiación de la investigación no sea tan potente. Lo notas porque entra menos dinero, lo que reduce la posibilidad de contratar a personal. Somos un grupo competitivo, pero tenemos menos personal (solo ocho personas) que otros centros de Europa o Estados Unidos. Esto hace que no podamos abordar todos los proyectos deseados.

Sin embargo, su equipo se considera un ejemplo a nivel internacional.

Nuestra unidad está a la cabeza de Europa. Es un orgullo dirigir un grupo que es pionero a nivel mundial en el tratamiento de la afasia, porque los primeros estudios que se han hecho con medicamentos los hemos hecho nosotros. Vienen pacientes suecos a tratarse a la Costa del Sol y nosotros colaboramos con las resonancias y los modelos de tratamientos. A pesar de que países como Suecia o Alemania puedan estar más desarrollados, vienen a tratarse aquí.

¿No ve usted diferencias con respecto al nivel de investigación en otros países?

No, todos los investigadores tenemos el mismo estilo, todos tenemos un objetivo claro. El estímulo de las personas que nos dedicamos al mismo tema es muy similar, además, en la época de la comunicación en la que estamos ahora esas diferencias abismales que existían cuando empecé ya no existen

¿Recomendaría el estudio de esta especialidad a los futuros médicos?

Este no es un campo atractivo, pero es necesario que esto cambie y que los médicos se dediquen más a la neurociencia y a esta enfermedad en concreto. Pero no solo médicos, sino psicólogos, logopedas, todo tipo de profesionales que puedan seguir aportando.