Diario Sur

"Desaparecían animales de un día a otro sin haber sido adoptados"

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Ambiente esta mañana a las puertas de la Ciudad de la Justicia.F / oto: Alberto Gómez. Vídeo: Pedro j. Quero

  • Más de una decena de testigos declaran en el juicio contra los responsables de la protectora de Torremolinos, acusados de sacrificios masivos e injustificados

Más de una decena de testigos han declarado esta mañana en el juicio contra los responsables de la protectora de Torremolinos, acusados del sacrificio "masivo e injustificado" de más de 2.100 animales entre 2008 y 2010, casi el triple de lo permitido por ley. Antiguos socios de Parque Animal, veterinarios y dueños de mascotas han intervenido en la segunda sesión del procedimiento, que tiene lugar en el Juzgado de lo Penal número 4 de Málaga.

Varios extrabajadores de la protectora han asegurado que "desaparecían animales de un día a otro sin haber sido adoptados" y han coincidido en señalar que el acceso a la zona trasera de las instalaciones, donde presuntamente se realizaban los exterminios, estaba reservado a la presidenta de la protectora, Carmen Marín, para quien la Fiscalía solicita cuatro años de prisión, y a su ayudante, también procesado.

Uno de los testigos ha asegurado que perdió a su perra el 6 de noviembre de 2010: "Puse letreros por las farolas de Torremolinos. Tres semanas después vinieron a casa los agentes del Seprona y me enseñaron una foto donde aparecía el cadáver de mi perrita entre otros animales sacrificados". La imagen correspondía a una inspección sorpresa realizada por la Guardia Civil en la protectora.

Ante la petición del Ministerio Público, que ha mostrado parte de la documentación del caso a algunos testigos, varios de los veterinarios han confirmado que los sellos con sus nombres aparecen en listados de incineraciones enviados al Ayuntamiento de Torremolinos, que pagaba por este servicio. En concreto, solo en 2009 y 2010 el Consistorio abonó 15.000 euros en concepto de incineraciones. En la mayoría de casos, las fechas que aparecen en los listados no coinciden con los períodos en que los veterinarios firmantes trabajaron en Parque Animal. Como ejemplo, la firma de una veterinaria contratada durante dos meses aparece en los listados presentados durante casi un año.

Ninguno de los exempleados declarantes hoy han sido testigos directos de los sacrificios. "No se hacían delante de trabajadores. Me llamaba la atención que desaparecían animales y no constaba que hubieran sido entregados, porque antes de la adopción pasaban por la clínica para una revisión", ha explicado otra de las veterinarias, que afirma haber visto a Marín "con dos botes de eutanásico y una jeringa".

Varios socios han declarado que creían que Parque Animal "era un lugar idílico" y que mantenían "muy buena relación con Marín", quien "siempre se jactaba de que en su protectora no se sacrificaba a ningún animal". Esta teórica política de sacrificio cero atrajo a cientos de socios que pagaban cuotas mensuales e incluso dejaron parte de sus herencias a nombre de la protectora. "Llegué a pagar 600 euros para que acogieran a nueve gatos que estaban abandonados. Los llevé desde Granada. Al día siguiente de entregarlos le pedí a mi marido que fuese a ver cómo estaban. Ya no quedaba ninguno", ha detallado otra de las testigos. Según la versión de esta testigo, Marín afirmó que habían sido entregados a un extranjero que ya había regresado a su país: "Le pedí a Carmen que me enviara una foto, porque sospechaba que todo era mentira, y se negó pese a que éramos amigas. Nunca volví a llevar animales allí".

"No permitía que hubiese voluntarios"

La acusación popular ha incidido en que los socios desconocían que Parque Animal también tenía la concesión de perrera, y por lo tanto podían realizarse sacrificios. Varios de los testigos han destacado que Marín "no permitía que hubiese voluntarios" en la protectora. "Yo misma me ofrecí a echar una mano y se negó diciendo que no hacía falta", ha declarado otra de las socias de Parque Animal.

Un veterinario sin relación contractual con la asociación, y que ha asegurado haber sido "amigo" de Marín, ha explicado que, durante una reunión con trabajadores, la presidenta de Parque Animal llegó a reconocer que se realizaban sacrificios "por la supervivencia" de la protectora debido "al overbooking" de animales. Varios testigos han señalado que Marín también presumía de tener "muy buenas relaciones" con el Ayuntamiento de Torremolinos y que en una ocasión, ante la posibilidad de ser denunciada, llegó a decir que "era muy amiga del alcalde".