Durante una reunión con casi un centenar de vecinos en un local de la barriada, Díaz conoció de primera mano la problemática de estos ciudadanos que vivían «en un limbo jurídico» en lo relativo a sus casas y anunció que se va a elaborar un Plan Especial de Reforma Interior (PERI). Este documento, según sus previsiones, podría estar listo para el próximo mes de febrero, momento en el que se iniciarían los trámites para su aprobación. Para esta función, el edil explicó que se van a destinar varios técnicos de la Gerencia Municipal de Urbanismo.
«Vamos a impulsar definitivamente el PERI, medida con la que vamos a ayudar a regularizar y ordenar la actual situación», subrayó Manuel Díaz, en declaraciones a SUR. Así, se acometerán actuaciones para el saneamiento, el alcantarillado, el acerado, el asfaltado de las calles o la alineación de las mismas; trabajos en las que tendrán que colaborar los propios vecinos.
Denuncias
En esta barriada viven actualmente unas 600 personas, según informaron a este periódico fuentes consultadas. Algunos de ellos han sufrido en los últimos años denuncias por la ejecución de obras sin la correspondiente licencia, que derivaron en multas o la paralización de las mismas. Una situación que ahora se enderezará. «Estas situaciones se van a estudiar y se van a reconducir», apuntó el concejal de Urbanismo.
Por ello, los vecinos no podían ocultar su satisfacción y valoraron muy positivamente la reunión con Manuel Díaz, al que también asistieron la concejala popular Mariví Romero, y la socialista Mari Luz Reguero. «Es la primera vez que un concejal de Urbanismo viene a conocer de primera mano nuestra situación, que tantos y tantos años venimos intentando regularizar», señalaron tras el encuentro algunos de los dirigentes vecinales.







