«La lengua de los signos se muere»

Tras un año al frente de esta asociación en Málaga, Navas repasa la situación actual que viven las personas con discapacidad auditiva Margarita Navas Presidenta de la Sociedad Federada de Personas Sordas

GUILLERMO VILLALOBOSMÁLAGA.
M. Navas, presidenta de la Sociedad de Personas Sordas. :: J.A Rueda/
M. Navas, presidenta de la Sociedad de Personas Sordas. :: J.A Rueda

Margarita Navas es la presidenta de la Sociedad Federada de Personas Sordas de Málaga, una organización creada en los años cincuenta que presta servicio a los malagueños y malagueñas con discapacidad auditiva. Según Navas, en la provincia existen actualmente unas 30.000 personas que tienen este tipo de discapacidad, por lo que tras un año al frente de la asociación, afronta grandes retos para el futuro con el objetivo de mejorar la situación de este colectivo.

-¿Cómo ha cambiado la sociedad con respecto a las personas sordas?

-Hay dos vertientes diferenciadas. En primer lugar, la sociedad ha cambiado para mejor, ya que se da una integración social de las personas sordas al existir servicios de intérpretes. Además, hay una apertura mental de las personas oyentes. En cambio, la otra cara es que están desapareciendo los centros específicos para este colectivo y, por tanto, las personas sordas, y en especial los niños, no pueden aprender la lengua de signos. Por eso la lengua de signos se muere, ya que la sociedad ve que es muy bonita y se acaba usando para las artes, la música o para la televisión pero, en cambio, su esencia natural está desapareciendo. Eso es un problema porque si baja la calidad de la comunicación se pueden crear conflictos sociales. Por eso abogamos porque haya centros específicos bilingües para mantener a esos niños sordos, porque deben aprender su lengua propia.

-¿Qué es exactamente un centro bilingüe?

-Se trata de un centro donde se imparte la lengua de signos española signada, y por otro, la lengua española escrita. Además, la rehabilitación logopédica debe presentarse como actividad extraescolar. Luego están los centros multilingües en los que se enseña un sistema de signos internacional. Este tipo de centros son importantes ya que la lengua de signos ha estado hasta hace poco prohibida. Fue en 2007 cuando se reconoció por el gobierno español y esto ha derivado en varios problemas debido a que los niños sordos tenían la obligación de aprender el oral y hablar. Por eso el 90% de las personas sordas no saben leer ni escribir.

-Cuando una persona con discapacidad auditiva viene a la asociación, ¿cuáles son los principales problemas que les plantean?

-Sobre todo, la necesidad de contar con un intérprete para hacer sus gestiones personales. En segundo lugar, suelen venir en busca de asesoramiento para encontrar trabajo, porque las condiciones actuales son muy malas. La mayoría tienen empleos relacionados con la limpieza, como hace 50 años, de vendedores de la ONCE o como administrativos en entidades públicas.

-¿Qué tipo de problemas suele encontrarse una persona con discapacidad auditiva en su día a día?

-Por ejemplo, es muy complicado elegir pareja. A lo mejor tienes que irte fuera de Málaga para buscar tu media naranja. Otro de los principales obstáculos es la comunicación con la familia. Dentro del seno familiar existe bastante discriminación.

-¿Cómo es la relación familiar?

-La mayoría de las familias no saben lengua de signos y las personas sordas son capaces de comunicarse en español pero de manera muy pobre, por lo que acaban teniendo problemas psicológicos y emocionales muy grandes. Por eso la convivencia es bastante complicada: falta una comunicación fluida y completa. Como consecuencia, muchas personas sordas se casan entre sí, para buscar una estabilidad. En cambio, el matrimonio mixto, entre un hombre sordo y una mujer oyente o viceversa, se tambalea.

-Desde la Sociedad ¿tienen algún tipo de curso que fomente la lengua de signos entre las familias y la buena convivencia?

-La asociación realiza cursos de lengua de signos para personas oyentes pero, en cambio, muchas familias no quieren asistir. Algunos padres argumentan, por la influencia oralista, que lo más importante para sus hijos es que aprendan a hablar y no quieren que aprendan lengua de signos.

En lengua propia

-¿Cómo está Málaga en materia de accesibilidad para personas con discapacidad auditiva?

-Lo cierto es que en Málaga hay mucha accesibilidad, y bastante buena, pero falta calidad ya que, por ejemplo, la mayoría de los intérpretes no tienen una buena formación. También hace falta que la accesibilidad sea completa con la incorporación de las artes ya que no se puede vivir siempre del intérprete, es decir, si vemos una película, escuchamos un cuento o vemos una obra de teatro hay que poner un intérprete. Estamos cansados. Nosotros queremos que se hagan cosas directamente en nuestra propia lengua. El concepto de accesibilidad todavía no es completo, aunque es verdad que el Ayuntamiento está haciendo un esfuerzo para hacer la ciudad accesible.

-En la página web de la asociación existe un buzón de quejas para mejorar la ciudad en materia de accesibilidad. ¿Cuáles son las principales reivindicaciones que les llegan?

-Sobre todo, la calidad del intérprete, porque hay veces que se pone a signar y no lo entienden. Las personas sordas no piden mucho, en realidad.

-Después de un año al frente de la asociación, ¿cuáles son los les retos de cara a los próximos años?

-Nosotros apostamos por la creación de un centro específico multilingüe. Este es el sueño de muchas generaciones y, en segundo lugar, por promocionar las artes sordas. También tenemos pendiente convertir la asociación en un centro de día.