Calle Camas

En pocos años ha pasado de ser una zona de burdeles a tener un hotel de cinco estrellas

ANTONIO ROCHE ALROCHE@DIARIOSUR.ES
Bello rincón recuperado en la calle Camas. ::
                             ANTONIO SALAS/
Bello rincón recuperado en la calle Camas. :: ANTONIO SALAS

Una de las calles que mayor transformación ha experimentado en los últimos años en el Centro Histórico es Camas. Hasta los años ochenta era una zona donde proliferaban los burdeles, y la prostitución estaba siempre presente en la calle. Muchos ciudadanos evitaban pasar por ella para no toparse con proxenetas, drogadictos o la meretriz de turno ofreciendo sus servicios sexuales a bajo precio.

Eso, afortunadamente, pasó a mejor vida. Hoy es una de las calles más encantadoras del casco antiguo, merced a la iniciativa pública y privada. Se ha ganado una espléndida plaza, ahora ocupada por la estructura metálica del mercado provisional de Atarazanas, que está pendiente de retirar. Da gusto pasear ahora por Camas. Se han rehabilitado con exquisito gusto y respeto inmuebles viejos que estaban casi en ruinas, y la posada de Antonio Díaz, que acogió en su momento carruajes también, es hoy el hotel Posada del Patio, el único de cinco estrellas que tiene Málaga capital, un lujo que habría que cuidar.

Hace un montón de años, a escasos metros de este cinco estrellas, había una modesta casa de comidas en la misma calle Camas, que frecuentaba para quitarse el hambre el torero venezolano José Nelo 'Morenito de Maracay', que luego llegó a ser figura del toreo, sobre todo en su país. Nelo, que pasaba algunos inviernos en Málaga cuando lo apoderaba Luis Álvarez, invitaba allí a comer -como algo extraordinario- a los amigos que le acogían entonces en la ciudad. El menú costaba 30 pesetas y nunca se nos olvidarán la sopa 'aguachirri' y las sardinas pestosas que servían como pescado 'fresco' del día. En aquel entonces, nadie pensaba que años después, casi en el mismo sitio, habría un hotel cinco estrellas con un restaurante que es un lujo para los paladares, 'Baraka'.

Allí, además de contemplar el lienzo árabe de las antiguas murallas de Malaca, tiene uno la posibilidad de degustar exquisitos platos. El director de este equipamiento hotelero, César Pérez Araque, que también dirige el Vincci del paseo marítimo de Poniente, ha configurado con el 'chef' unas jornadas gastronómicas taurinas con sugerentes platos que llevan nombres taurinos: 'Paseíllo' (tercio de banderillas de boquerón victoriano y anchoas con divisa verde picante), 'Primer tercio' (toreo al alimón de palometa y bacalao ahumados en ensalada malagueña), y así hasta 'Cambio de tercio', 'Segundo tercio' y 'Estoque'. Un menú para salir por la puerta grande.

Además, hay una exposición de esculturas taurinas de David Vaamonde y la proyección en la biblioteca de una película de 1928 de una de las primeras corridas goyescas, celebrada en Antequera.

Rufino Calero, el creador de esta cadena hotelera, ha hecho una gran apuesta por Málaga, precisamente en una zona en la que nadie daba un duro por ella. Ahora queda que el Ayuntamiento acometa la pavimentación y asfaltado del pasillo de Santa Isabel, y continue con la recuperación de la desconocida calle Camas.

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