La dieta que puede salvar 11 millones de vidas al año

Se acaba de publicar un importante estudio donde 37 científicos de primera línea, en 16 países diferentes, han elaborado un modelo de dieta saludable para el ser humano pero que a su vez sea sostenible con el planeta

La dieta que puede salvar 11 millones de vidas al año
Javier Morallón
JAVIER MORALLÓNProfesor de biología y experto en tecnología alimentaria

Hoy en día las pensiones ya no son sostenibles. Periódicamente se recurre a la «hucha de las pensiones» o directamente a créditos para poder hacer frente al incesante incremento de jubilados con ganas de vivir más de lo presupuestariamente asumible. Actualmente el problema es sustancial pero se antoja irresoluble si lo proyectamos a pocos años vista con el grueso de la generación del 'baby boom' pasando a mejor vida, entiéndase.

Cierto que el problema de las pensiones en España parece complejo de resolver y más si forma parte de la disputa política tabernaria, pero queda como una simple anécdota al compararlo con el gran problema planetario que enfrenta la humanidad.

10.000 millones de personas

Para el año 2050 se calcula que serán 10.000 millones de seres humanos los que habiten nuestro planeta y todos los datos indican que pretenderán comer diariamente. Los ecosistemas llevan años mostrando unos preocupantes síntomas de agotamiento y el cambio climático se cierne como la principal amenaza contra la vida en la Tierra, desde la desaparición de los dinosaurios, en lo que muchos científicos denominan como la 6º gran extinción.

Cambiar el modelo productivo no parece una opción sino una exigencia fundamentada en el más elemental sentido común que dicta la tozuda realidad de que no existe, a tiro de misión Apolo, ningún otro planeta al que mudarse.

Producir carne

Las proteínas son indispensables para nuestro desarrollo vital pero dependiendo de su origen la sostenibilidad de su producción estará o no en entredicho. Tenemos que ser conscientes de la huella de CO2 que genera la producción ganadera, por ejemplo obtener un kilo de carne de ternera, cerdo o pollo conlleva propagar 27, 4,8 y 3,5 kg de CO2 respectivamente. Como vemos la forma en que obtenemos nuestros alimentos importa. A estos datos habría que sumar la enorme superficie de terreno, que en muchos casos se deforesta, para conseguir los cultivos de forrajeo necesarios. La ganadería es el 2º sector que más gases de efecto invernadero emite, aproximadamente el 18%, después del transporte (que representa un 22%).

De hecho, la agricultura y ganadería ocupan el 47% de la superficie terrestre y el 70% del agua se gasta en el riego de cultivos, datos que exhiben, por si solos, una insostenibilidad manifiesta.

Un importante estudio

Se acaba de publicar un importante estudio donde 37 científicos de primera línea, en 16 países diferentes, han elaborado un modelo de dieta saludable para el ser humano pero que a su vez sea sostenible con el planeta de cara a los 10.000 millones de personas que seremos para el 2050. Estos expertos se han agrupado en la comisión EAT-Lancet y durante 3 años han analizado todo tipo de variables para llegar a sus conclusiones, dichas conclusiones se han publicado en 'The Lancet' bajo el título de 'Dietas saludables a partir de sistemas alimentarios sostenibles'

El presente informe advierte de la urgente necesidad de un cambio radical en los sistemas productivos de alimentos. Una transformación que debe sustituir al modelo extractivo de la segunda mitad del siglo XX, ya que muestra claros síntomas de agotamiento con consecuencias que el propio informe deja muy claro: «La producción mundial de alimentos amenaza la estabilidad climática y la resilencia de los ecosistemas».

Soluciones

Como vamos a ver las soluciones no son estridencias sin sentido sino medidas que entran dentro del imaginario colectivo tales como disminuir el consumo mundial de carnes rojas y azúcar a la vez que se duplica la ingesta de frutas, verduras y legumbres. El desperdicio de alimentos también el objeto de estudio y no se alcanzará una situación sostenible sino se reduce un 50%. Pensemos que se trata de alimentar a 10.000 millones de personas en 2050, algo posible, según el informe, pero con la racionalización de todos los medios de producción.

Quizás lo más llamativo es que diseñan la estructura de cómo debería de ser una dieta de 2500 kcal/día:

Verduras: 300 gramos

Cereales (arroz, trigo, maíz, etc...): 232 gramos

Fruta: 200 gramos

Patata: 50 gramos

Leche y lácteos: 250 gramos

Legumbres: 75 gramos

Frutos secos: 50 gramos

Carne roja: 14 gramos 

Pollo y otras carnes de ave: 29 gramos

Pescado: 28 gramos

Huevos: 13 gramos

Grasas: 51,8 gramos (40 gramos de grasas no saturadas)

Azúcar y otros edulcorantes: 31 gramos

Llama la atención la pequeña porción de carne roja que recomienda, una cantidad equivalente a tomar un pequeño filete de ternera (del tamaño de una cajetilla de tabaco) a la semana.

Pueden no parecer demasiado espectaculares la recomendaciones pero la comisión ha calculado que, de seguir esta dieta de forma generalizada, se salvarían 11 millones de vidas anualmente en todo el planeta y es que como afirma el propio estudio «el consumo de carne roja y de alimentos procesados y refinados, acarrea riesgos para la salud, mayores que los causados por el sexo no seguro, el alcohol, la droga y el tabaco juntos».