Buenos hábitos todo el año

El verano dispara el consumo de frutas y verduras. Una oportunidad para engancharse a un alimentación más saludable

Buenos hábitos todo el año
ALEJANDRO DÍAZ

Santi Jiménez regenta junto a Juanjo Ramos el puesto de frutas y verduras 'Frutas de Ales' en el Mercado de Huelin. Sin embargo, ella prefiere llamarle «la farmacia natural». Vistas las propiedades e impactos sobre la salud de estos alimentos, corroborados por especialistas e infinidad de estudios científicos, puede que tal descripción sea algo más que una metáfora. Su máxima es la de que «más vale prevenir que curar». Si nos atenemos a lo que dictan los expertos, es posible que no le falte razón.

Jiménez reconoce que es precisamente en verano cuando la venta de frutas de temporada y verduras cuenta con un mayor reclamo. Las sandías, melones y picotas «vuelan», al igual que lo hacen los tomates, pimientos y otras verduras para los gazpachos, las porras y los salmorejos.

Son hábitos alimentarios positivos, sin duda, que igual que llegan con el verano, con el otoño y la entrada del invierno, comienzan a disiparse de las rutinas alimentarias de muchos. Pero, ¿por qué no mantenerlas todo el año? Las evidencias científicas y los especialistas inciden en que sería lo mejor.

Rafael Estrada es médico nutricionista y reconoce que cada vez es mayor el número de pacientes que muestran un interés por incluir frutas y verduras en su dieta habitual. «En la actualidad ha aumentado la difusión y la práctica en consulta en base a alimentos frescos y naturales. Hace años se utilizaba la pirámide con una base de cereales, semillas, arroces o féculas. Hoy en día, la cosa está cambiando y cada vez le otorgamos más protagonismo a estos alimentos», explica Estrada.

Ignacio Orellana es también nutricionista, a la par que farmacéutico, profesiones que compagina con la docencia. Coincide en que la fruta es vital para mantener una dieta equilibrada, aunque reconoce que queda mucho trabajo por hacer a nivel educativo. «La importancia de la fruta en la dieta creo que es bastante reconocida; no obstante, su consumo no llega a ser el adecuado para la mayoría de la población. Su aporte de fibra, antioxidantes y polifenoles, y algunos micronutrientes como vitaminas y minerales, la hace indispensable en una dieta equilibrada».

Es por ello que Orellana recomienda incluir frutas variadas y también de diferentes colores: «Los colores de las frutas se deben a antioxidantes como los carotenos, xantofilas o antocianinas. Hay evidencia científica de que tienen una incidencia positiva en la salud», explica Orellana.

El cáncer, la hipercolesterolemia -exceso de colesterol- y las enfermedades cardiovasculares se han convertido en un desafío para la salud pública de muchos países, incluida la sociedad española. La tan reivindicada 'dieta mediterránea' ha cedido terreno en un mundo cada vez más acelerado y, paradójicamente, más sedentario, en beneficio del consumo de productos ultraprocesados.

Y son muy pocos los 'beneficios' que aportan estos últimos, ricos en grasas saturadas y harinas refinadas. Más bien lo contrario. «Los productos ultraprocesados sobran y cada vez más, el poder de la industria consigue introducir en nuestros hogares más de un 60 por ciento de este tipo de alimentos que evitan que comamos cada vez mejor», asevera Estrada.

Sin embargo, los alimentos ultraprocesados se adaptan a la perfección a un modelo de vida que puede ir, perfectamente, en detrimento de la propia vida. No parece solo, por tanto, una cuestión de concienciación. Alimentarse de forma saludable tiene un precio que no se puede permitir el 44 por ciento de la sociedad española, tal y como recogió la plataforma VSF Justicia Alimentaria Global en el estudio 'Viaje al centro de la alimentación que nos enferma', que presentó en el Congreso de los Diputados en 2017, y donde reclamaba al Gobierno medidas tales como un gravamen impositivo a las bebidas y comidas azucaradas.

Frutas para el verano

Tomates.
El tomate, en sus diferente variedades, es uno de los frutos protagonistas de los platos frescos del verano, ya sea en forma de gazpacho, como acompañante o en ensalada.
Picotas.
Junto al melón y la sandía, es sin duda una de las protagonistas del verano. Ya sea como postre o como aperitivo, es una siempre opción saludable frente a cualquiera de los alimentos ultraprocesados.
Piña.
Otra de las protagonistas del verano. Aunque a muchos les gusta tomarla en forma de zumos, la mejor forma de consumirla es entera, pues dentro de sus propiedades destaca el gran aporte en fibra, beneficioso para el organismo.

A pesar de los condicionantes socioeconómicas, que no hay que obviar por tanto a la hora de abordar un tema de tal complejidad, sí existe un margen de mejoras de hábitos saludables que, al igual que se introduce en verano de forma casi espontánea y a veces termina por resultar más económico para el bolsillo medio, sería conveniente ampliar a todo el año. Por ejemplo, aumentar en la medida de las posibilidades contextuales de cada persona el consumo de productos 'verdes'. «Frutas y verduras nos faltan y mucho. La recomendación diaria es de 800 gramos a un kilo de verduras al día y la mayoría de la población no consume ni un kilo de verduras a la semana. Debemos dar más protagonismo a la fruta y la verdura», señala Estrada.

El ejercicio físico es otro de los grandes olvidados para mejorar la salud. «El ser humano no está diseñado para la vida tan sedentaria que lleva la mayoría de la población; antes teníamos que ir andando para casi todo y ahora es habitual ir en coche a trabajar, luego estar sentado y, después, llegar a casa y no salir. Esto no es para nada saludable. Por lo tanto, lo primero que tenemos que plantearnos es evitar el sedentarismo extremo», recomienda Orellana.

La actividad física que, como el consumo de frutas y verduras, se incrementa en verano gracias a las buenas temperaturas y la horas de sol, suele ser uno de los terrenos donde mayores propósitos y fracasos traza la mayoría de las personas. Entran en juego factores motivacionales y de expectativas que rara vez se ven cumplidas. Es por ello que Estrada incide en encontrar una actividad que realmente guste o llene. «Este paso es fundamental, de nada sirve realizar dos horas diarias de actividad física si no te gusta o no disfrutas realizándola, porque no tendrá continuidad posiblemente», asegura Estrada, quien añade: «Es importante realizar tanto actividad de fuerza como cardiovascular, hemos estado empeñados muchos años en recomendar solamente actividad cardiovascular, pero estamos viendo cada vez más convencidos en la actualidad de los beneficios que aporta el entreno de fuerza. Por lo tanto, como solemos decir en consulta: mejor realizar una rutina física variada que enfocarnos solamente en una única actividad y dejarnos la vida en ella».

El Ayuntamiento organiza talleres para familiarizar a los más pequeños con las frutas

La inclusión de frutos secos en la dieta diaria, que en verano suele incrementarse a través de sopas frías, tales como el ajoblanco, pero que también pueden mantenerse todo el añocomo parte de la merienda, es otro hábito que sería recomendable para mantener una alimentación saludable. Y para ello hay que despojarse de 'falsos mitos', tales como que son perjudiciales por su aporte calórico. «Todavía hay gente que le tiene miedo a consumir frutos secos por su aporte calórico, pero el impacto positivo que tienen en la salud está más que demostrado», asevera Orellana.

Implicación institucional

La obesidad y los problemas derivados de una mala alimentación se han convertido en un problema de salud a escala mundial. Es por ello que los especialistas reclaman una implicación desde las instituciones. Dentro de estas acciones, el Ayuntamiento de Málaga desarrolla desde 2016 el I Plan Municipal Málaga Ciudad Saludable, cuyo objetivo es mejorar la calidad de vida de la ciudadanía mediante estrategias de prevención, promoción de hábitos saludables y la protección y mejora de los determinantes de la salud comunitaria.

Taller con niños sobre alimentación organizado por el Ayundamiento de Málaga el pasado domingo.
Taller con niños sobre alimentación organizado por el Ayundamiento de Málaga el pasado domingo. / SUR

Dentro de este marco, más de 400 menores malagueños participan este verano en talleres de alimentación saludable. El pasado domingo se desarrolló uno de estos talleres en el Centro de Innovación de La Noria, donde los más pequeños fueron los protagonistas. Tuvieron la oportunidad de participar en una charla interactiva de nutrición y en una práctica centrada en la fruta, en el que manipularon y probaron distintos tipos de estos alimentos de temporada como la sandía o el melón, e hicieron con ellas figuras y brochetas con el fin de familiarizarlos.

Dichos talleres tendrán continuidad a lo largo del verano. La siguiente cita será el próximo 19 de julio. Actualmente, son más de seis mil los menores que han participado dentro de dicho plan de acción. Los expertos celebran este tipo de iniciativas, pero demandan más medidas, como la inclusión de la nutrición en el sistema de salud pública. Mientras tanto, «la farmacia natural» continuará de y en guardia.

El consumo de fruta aumenta durante el verano.
El consumo de fruta aumenta durante el verano. / A. Díaz