¿Es higiénico rellenar las botellas de plástico?: los expertos aclaran dudas

¿Es higiénico rellenar las botellas de plástico?: los expertos aclaran dudas

El problema radica en el bisfenol A y los ftalatos, dos sustancias que pueden migrar al alimento en determinadas condiciones, advierten

Almudena Nogués
ALMUDENA NOGUÉSMálaga

El que no lo haya hecho nunca que tire la primera piedra. Tener a mano una botella de plástico gastada y aprovechar para rellenarla. Para ir al gimnasio, a alguna excursión, para la oficina, para el colegio de los niños... Con la cultura del reciclaje de telón de fondo muchos ven en esta práctica un gesto positivo para el medio ambiente. Y en algunos otros casos para el bolsillo. Sin embargo, ¿es recomendable en términos de higiene? Desde publicaciones especializadas como Consumer de grupo Eroski aseguran que no. ¿Sus argumentos? «El peligro está sobre todo en dos sustancias: el bisfenol A (BPA), que se añade para hacer un plástico duro y transparente, y los ftalatos, que se agregan para conseguir un plástico blando y flexible. Ambos elementos son disruptores endocrinos, compuestos que pueden tener riesgos sobre la salud cuando se rellenan las botellas de agua más de una vez«, señalan.

«Muchas personas reutilizan las botellas de agua. Este gesto, que puede parecer inofensivo e inocuo, debe hacerse con precaución, ya que este tipo de recipiente, en la mayoría de los casos, no está preparado para usarlo más de una o dos ocasiones», añaden desde la citada publicación

El portal Treadmillreviews.net analizó los recipientes de plástico de un atleta que los había reutilizado durante una semana y los resultados fueron cuanto menos inquietantes. Siempre según su test, una de las botellas tenía más de 900.000 mil unidades de bacterias. Un promedio mucho más elevado que la tapa del inodoro como apuntó en su artículo 'Men's Health'. Otro estudio realizado en 2002, publicado en la revista especializada 'Canadian Journal of Public Health', analizó muestras de 76 botellas de agua utilizadas por estudiantes de primaria. Algunas habían sido utilizadas durante meses sin ser lavadas. Los investigadores encontraron que dos tercios de las muestras tenían niveles bacterianos que excedían los límites recomendados para el agua potable.

La propia Asociación Nacional de Empresas de Aguas de Bebida Envasadas de España recomienda no reutilizar o rellenar las botellas de agua envasada por diferentes razones. «Se aconseja no reutilizar las botellas para, por un lado, evitar fraudes (la empresa de la marca que figura en la etiqueta puede responder únicamente de la calidad y seguridad del producto que han envasado) y por otro, como medida de prevención de accidentes. En ocasiones, los envases de agua mineral son rellenados con productos que nada tienen que ver con el consumo alimentario (productos de limpieza, etc.) pero, al introducirse estos en un envase de agua mineral, se producen confusiones e ingestas accidentales de productos no alimentarios que pueden confundirse con el agua por su ausencia de color», apuntan.

Migración de sustancias químicas

Según Consumer, las botellas de plástico no deben reutilizarse si están hechas de plástico con BPA. Una alternativa es usar un envase marcado como «libre de BPA» o hecho con polietileno reutilizable (marcado con el número 2), polipropileno (número 5), acero inoxidable o botellas de agua de aluminio revestidas y que no lixivien sustancias no deseadas al agua potable.

«El número 1 significa que están fabricadas con tereftalato de politetileno que, según la Universidad de Harvard (EE.UU.), puede contener antimonio. Las botellas marcadas con un 3 significa que están hechas de cloruro de polivinilo, que pueden poseer ftalatos. Estos números no tienen nada que ver con la creencia popular según la cual indica el número de veces que se puede usar la botella, puntualiza la Asociación Nacional de Empresas de Aguas de Bebida Envasadas (ANEABE)».

Aparición de bacterias

Como ya se ha citado, en un experimento realizado por expertos británicos se encontraron más bacterias en las botellas reutilizadas por atletas durante una semana que en un inodoro. En concreto, la cifra de bacterias alcanzaba más de 900.000 unidades formadoras de colonias por centímetro cuadrado, de las que el 60% fueron capaces de transportar enfermedades a varias personas.

Solemos lavar las vajillas después de usarlas , ¿pero por qué no hacemos lo mismo con las botellas de plástico cuando les damos un segundo uso? Según otra investigación de la Universidad de Nebraska (EE.UU.), las botellas de agua de plástico a menudo son difíciles de limpiar, lo que hace que se conviertan en zonas idóneas para el crecimiento bacteriano, señalan. Y hay otro motivo para no reutilizarlas: «Muchas botellas de agua son relativamente frágiles y no están destinadas para un uso continuado. Pueden romperse o agrietarse. Además, si se someten a temperaturas elevadas o a luz excesiva la migración de sustancias indeseadas es mayor», concluyen desde Consumer.