El contagioso virus del miedo

La negativa de algunos judíos ultraortodoxos a vacunar a sus hijos ha provocado el peor brote de sarampión en EEUU

El contagioso virus del miedo
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INÉS GALLASTEGUI

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, declaró el estado de emergencia sanitaria y ordenó la vacunación forzosa bajo multa de mil dólares en los barrios de Williamsburg (en la foto) y Borough Park, en Brooklyn, donde la negativa de algunos judíos ultraortodoxos a vacunar a sus hijos ha provocado el peor brote de sarampión desde que Estados Unidos fue declarado libre del virus en 2000. Desde otoño han enfermado en el Estado 466 personas y 34 han sido hospitalizadas.

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En el judaísmo no hay ningún precepto contra la vacunación, pero los seguidores más radicales de la Torá son, como otras minorías endogámicas, más vulnerables a los bulos 'conspiranoicos' de grupos antivacunas o líderes espirituales como el rabino William Handler, que asustan a los padres con la idea, que se demostró falsa hace años, de que la 'triple vírica' causa autismo. Ocurrió antes con los amish de Ohio y los somalíes de Minnesota. En EEUU es obligatorio vacunar a los niños para ir al colegio, pero las autoridades conceden excepciones por motivos religiosos.

«Desde un punto de vista religioso, hay que vacunarse:cualquier cosa que haga daño debe evitarse por todos los medios» David Niedermann, rabino y presidente de las Organizaciones Judías Unidas de Williamsburg (Brooklyn, Nueva York)

Más contagioso que el sida y el ébola

El sarampión se propaga por contacto directo o a través de las gotitas de saliva de la tos y los estornudos, donde el virus sigue vivo hasta dos horas. En una comunidad no vacunada, un solo enfermo puede infectar a 18 personas, más que el sida y el ébola. La 'inmunidad del rebaño' se pierde cuando la tasa de vacunación baja del 95%. Los más vulnerables son los bebés que aún no han recibido la primera dosis.

No tan leve

110.000
personas murieron de sarampión en el mundo en 2017, un 85% menos que en 1999, gracias a las vacunas, según la OMS. La tasa de mortalidad en los países ricos es de uno por cada mil casos, pero en zonas en vías de desarrollo sube al 10%. El sarampión es una enfermedad leve en la mayor parte de los casos, pero puede complicarse y derivar en diarrea, neumonía y encefalitis que pueden ser mortales.

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