Ciudadano Roca

El principal condenado en el 'caso Malaya' disfruta de la libertad condicional 13 años después de su detención

Roca, el año pasado, cuando accedió al tercer grado./Salvador Salas
Roca, el año pasado, cuando accedió al tercer grado. / Salvador Salas
Héctor Barbotta
HÉCTOR BARBOTTAMarbella

Juan Antonio Roca ya es un ciudadano libre. El que fuera hombre fuerte del Ayuntamiento de Marbella durante los peores años del saqueo de la ciudad disfruta de la libertad condicional que el juzgado de la Audiencia Nacional con funciones de Vigilancia Penitenciaria le concedió en un auto dictado el pasado 16 de enero pero que se ha conocido esta semana. Atrás quedan 13 años de privación de libertad de los que el último lo ha vivido con la única restricción de una pulsera eléctrica adosada a su tobillo, pero que fueron precedidos por 12 años de encierro, los diez primeros sin ningún tipo de permiso de salida. La historia penal española no registra antecedentes de una prisión tan prolongada para un reo condenado por delitos de índole económica, según aseguran fuentes jurídicas consultadas por este periódico.

Sobre Roca pesan condenas firmes con penas de cárcel por diversos procedimientos entre los que destacan 'Malaya' (17 años), 'Saqueo I' (6 años y 10 meses), 'Saqueo II' (tres años) y 'Minutas' (tres años), y aunque tiene aún decenas de causas pendientes, no volverá a entrar en prisión. En mayo de 2016 la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Málaga, tribunal que juzgó el 'caso Malaya', acordó la acumulación de todas las causas y la refundición de las penas, fijando un máximo de cumplimiento de 20 años.

Sin embargo, a la hora de tomar la decisión sobre la concesión de la libertad provisional, el Juzgado Central de Menores de la Audiencia Nacional, con funciones de vigilancia penitenciaria, estimó el cumplimiento de las tres cuartas partes de la pena más alta de las impuestas a Roca, los 17 años de prisión fijados en la sentencia del 'caso Malaya'. Así, la decisión se adopta cuando el condenado como principal responsable de la corrupción en el Ayuntamiento de Marbella llevaba cumplidos 12 años, nueve meses y ocho días de privación de libertad.

El auto tomó en cuenta algunas de las circunstancias ya citadas cuando se aprobó que Roca accediera al tercer grado, como su buena conducta y el pronóstico individualizado y favorable de reinserción social, aunque le impone algunas condiciones, entre las que cuenta que mantenga su lugar de residencia y la prohibición de abandonarlo o ausentarse temporalmente sin autorización judicial, teniendo en cuenta los procesos penales que aún tiene pendientes.

También debe quedar sujeto al cuidado y vigilancia del familiar que designe y que se continúe un seguimiento por parte de los servicios sociales penitenciarios. Asimismo, deberá continuar con los pagos de las indemnizaciones y responsabilidades civiles que le han sido impuestos en los procesos judiciales en los que ha sido condenado.

Durante ocho años y seis meses, el exgerente de Urbanismo sólo pudo salir de prisión para acudir a los juzgados

Con la obtención de la libertad condicional, Juan Antonio Roca entra en la última etapa de cumplimiento de la condena, que se computa desde el mismo momento en el que fue detenido, en la mañana del 29 de marzo de 2006. Aquella no fue la primera vez que el entonces asesor urbanístico del Ayuntamiento de Marbella iba a conocer la prisión. Ya lo había hecho en abril de 2002, cuando en compañía de otras seis personas, entre ellas el entonces alcalde, Jesús Gil, fue detenido en el marco de una operación dirigida por la Audiencia Nacional, que investigaba el conocido como 'caso Saqueo'. En aquella ocasión, Roca fue enviado a la prisión madrileña de Soto del Real, donde permaneció ingresado entre el 17 y el 23 de abril, los primeros días incomunicado, y de donde salió tras abonar una fianza de 450.000 euros.

Tras su segunda detención, en 2006, el considerado cerebro de la corrupción en Marbella fue enviado a la cárcel de Alhaurín de la Torre. Los primeros días fueron especialmente duros. El 6 de abril, apenas una semana después de ser encarcelado, su padre falleció en Cartagena (Murcia). Roca se negó a asistir al entierro al no aceptar las condiciones impuestas por el juez para que lo hiciera. Debía ir esposado y custodiado por la policía y declinó hacerlo. Una situación análoga se produciría cinco meses más tarde, el 25 de septiembre de ese año, al fallecer su madre.

Juan Antonio Roca, en una de sus salidas de prisión.
Juan Antonio Roca, en una de sus salidas de prisión. / Ñito Salas

Roca fue trasladado a la prisión de Albolote, en Granada, en octubre de 2006, y el 14 de abril de 2008, tras cumplirse los dos primeros años de prisión provisional, obtuvo la libertad tras pagar una fianza de un millón de euros, de los que 400.000 fueron aportados por su hijo de 19 años. Sin embargo, apenas estaría ocho días en libertad. El Ayuntamiento de Marbella, que había recibido un reclamo de Roca para reincorporarse a su puesto de trabajo, pidió su ingreso en prisión por el 'caso Saqueo', petición que fue admitida por la Audiencia Nacional. El 23 de abril de 2008 Roca volvió a ser enviado a prisión, de donde no saldría hasta ocho años y seis meses después para disfrutar de su primer permiso penitenciario de tres días.

En todo ese tiempo pasó por las prisiones de Alhaurín de la Torre, Albolote (Granada), Soto del Real (Madrid) y Sevilla 2.

El patrimonio incautado, insuficiente para pagar al Ayuntamiento

El patrimonio incautado a Juan Antonio Roca durante la 'operación Malaya' no alcanzaría, en caso de que fuese vendido en su totalidad, para cubrir la deuda acumulada con el Ayuntamiento de Marbella por la responsabilidad civil fijada en las diferentes sentencias dictadas. Sólo por los casos 'Saqueo 1' y 'Saqueo 2' los tribunales han fijado indemnizaciones en favor del Ayuntamiento de 62 millones de euros, aunque de manera solidaria con otros condenados. A esa cantidad se le deben sumar los intereses.

Durante los años en los que su defensa trabajaba por la obtención de permisos penitenciarios, Roca realizó cinco pagos que sumaron nueve millones de euros, y en junio del año pasado, el presidente de la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Málaga, José Godino, entregó al Ayuntamiento de Marbella un talón por 12 millones de euros procedentes de la venta de diferentes bienes incautados durante la 'operación Malaya'.

Más recientemente, la sala presidida por ese magistrado ordenó la cesión a Marbella de tres inmuebles cuyas tasaciones suman 7,2 millones de euros. El Ayuntamiento de Marbella está a la espera de recibir otros inmuebles, entre ellos el que está previsto que se destine a la Ciudad de la Justicia, así como más dinero procedente de la venta de bienes.

Cronología de su encierro.
Cronología de su encierro. / SUR