Corominas busca redescubrirse en Estepona

Interior del Centro de Interpretación de Corominas, donde se pueden apreciar tumbas prehistóricas. /
Interior del Centro de Interpretación de Corominas, donde se pueden apreciar tumbas prehistóricas.

El centro megalítico comienza una serie de actividades para difundir su historia

LEANDRO PAVÓNEstepona

Que en los últimos años la arqueología ha tomado un peso importante dentro del turismo en Estepona se evidencia tanto en el número de descubrimientos en los últimos cinco años, como en los espacios expositivos creados para poder verlos. Uno de los primeros en ponerse en relieve fue el Centro de Interpretación de Corominas, donde se pueden apreciar cinco tumbas megalíticas de más de 5.000 años de antigüedad. Ahora, tras el cambio en la gestión de la concesión de este espacio, se buscar dotar de mayor difusión entre los vecinos y los turistas de este enclave prehistórico.

«Estos dólmenes se encontraron cuando se realizaron las obras para la creación de la AP-7 hacia Guadiaro. Este descubrimiento constataba que esta zona estaba poblada hace 5.000 años, y es por ahora el único lugar de la costa desde Cádiz hasta Almería en donde se han encontrado restos de personas de la época. Es un hecho importantísimo, y tenemos que darlo a conocer», afirma Ludario Ocaña, uno de los responsables de esta nueva gestión.

Para ello, el centro de interpretación empezará a albergar algunas novedades que buscan llamar la atención del turismo. Ocaña explica que en próximas fechas comenzará la creación de la recreación gigante de un dolmen, para que se pueda observar como eran por dentro.

«Este es el primer yacimiento arqueológico en España que ha sido trasladado tal cual a un kilómetro de distancia. La Junta obligaba a que se colocara en su nueva ubicación exactamente tal y como se descubrió, pero debido a la orografía del suelo, una tumba está más baja y otra más alta. Por eso queremos hacer una reconstrucción, para que los turistas vean cómo eran», asegura el responsable del centro.

Otro punto clave para la difusión de la existencia de este enclave será la señalización. En esta iniciativa se empleará gran parte de los 25.000 euros que tiene previsto invertir la empresa en el centro este año. Hasta ahora, la ciudad carecía de indicaciones para llegar a Corominas, y la adquisición de esta señalética facilitará la llegada al Parque de los Pedregales, donde está ubicado el yacimiento.

Talleres

Otra de las novedades con las que se ha despertado el interés de los visitantes son nuevos talleres, sobre todo, destinados a los alumnos de los colegios que visitan el centro megalítico. Entre las actividades, algunas para enseñar a los más pequeños cómo ser arqueólogos o a realizar pinturas rupestres. «Les escondemos en un arenero algunos objetos, y les damos los utensilios que utilizan los arqueólogos para que trabajen como ellos y hagan un descubrimiento», relata Ocaña.

Pero no sólo este centro de interpretación funciona como punto arqueológico. Desde hace años se utiliza esta bóveda como sala de conciertos debido a su peculiar sonoridad. Desde el final de la pasada concesión hasta la adjudicación en enero a esta nueva empresa, los ciclos de conciertos se vieron interrumpidos, pero el 22 de abril, volverán a ponerse en marcha.

En concreto, serán las guitarras de Julián Bedmar, Bastian Eidler y Francisco Infantes las que volverán a llevar la música a Corominas con su flamenco, para que el 29 de abril y el 6 de mayo se deje paso a la mezcla de cuerda y viento metálico, y el 13 de ese mismo mes se interprete música brasileña.

Pese a que los restos de este complejo megalítico tienen más de 5.000 años, su puesta en valor sigue renovándose para no quedarse anticuada. Hasta los restos más antiguos deben adaptarse a los nuevos tiempos que marca el turismo.

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