¿Qué sucede con Keko?

Keko, sonriente junto a Sadiku en un entrenamiento reciente. /Ñito Salas
Keko, sonriente junto a Sadiku en un entrenamiento reciente. / Ñito Salas

El malaguista, tras gozar de muchos minutos en Primera, no cuenta en Segunda

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

En una plantilla con sólo diecisiete profesionales en sus filas resulta sintomático que alguno de ellos no vaya convocado sin que medie sanción o lesión. Máxime cuando en un tramo de jornada entresemana, cuando más se justifican ciertas rotaciones para oxigenar el grupo. Por ello las ausencias de Rolón y Keko en la lista ante el Mirandés y el Rayo Vallecano son elocuentes, en especial en el caso del extremo, al que apenas se ha podido ver en acción, pues Rolón ya quedó marcado por su floja actuación en el primer tiempo del derbi ante el Almería.

¿Qué sucede con Keko? Su caso resulta a priori extraño. Cuenta más en Primera que en Segunda. La pasada campaña, cedido en el Valladolid , participó en 26 de las 38 jornadas ligueras, y fue titular en más de la mitad de los partidos (veinte), con 1.543 minutos, dos goles y una asistencia.

En cambio, de blanquiazul, desde su llegada en el verano de 2016, no se le ha visto lograr todavía un gol en partido oficial. Sus prestaciones parecen malditas de malaguista. Esta campaña totaliza sólo 21 minutos, repartidos entre los finales de los partidos ante el Almería (19) y en Gerona (2) y sólo ha entrado en la mitad de las convocatorias. En este sentido, ha sido llamativo que no fuera citado ni ante el Mirandés ni contra el Rayo, y habrá que esperar a mañana a ver si cuenta para ir a Albacete. Su ausencia sería significativa cuando se van a disputar tres partidos en una semana, aunque ahora Víctor sólo tenga lesionado a Dani Pacheco.

En todo caso, Keko no consigue mostrar buenos números desde que fichó por el Málaga. Después de lograr tres goles y cinco asistencias (en 29 choques) en el Eibar de la campaña 2015-16, la mejor de su carrera y que incluso generó un interés del Sevilla, en su primer curso en Martiricos se quedó en tres asistencias y 22 encuentros jugados, sólo trece de titular (1.052 minutos). En la siguiente (2017-18) pasó a dos pases de gol y 21 partidos (en 15 de salida), con 1.216 minutos.

Pese a su mejoría en Valladolid, Keko no entraba en la planificación de la presente plantilla por su elevada ficha y por eso apenas jugó en la pretemporada, pero LaLiga dio margen al Málaga y le inscribió junto a Cifu, Mikel, Juanpi y Rolón de una tacada. Al ser un cedido de regreso a la entidad tenía prioridad para ello frente a los fichajes (Okazaki y José Rodríguez), que se quedaron a la postre sin poder entrar.

Pese a ser uno de los únicos 17 profesionales de la plantilla, Víctor prefiere a otros jugadores incluso en plena sobrecarga de encuentros

Sin embargo, el cuerpo técnico se permite privarse de alguno de los profesionales en la convocatoria pese a que eso resta margen de maniobra en los partidos, ya que es un riesgo evidente que estén en el campo más de tres canteranos, el de incurrir en alineación indebida a poco que se dé la expulsión de uno de los que tienen ficha profesional.

La impresión es que el nuevo sistema de juego del equipo, con tres centrales y 'carrileros' podría perjudicarle, dado su rol de extremo puro. No tendría sitio salvo que se ajuste a la ubicación actual de Cifu por la banda derecha. De hecho es ahí donde le utilizó Víctor en el tramo final ante el Almería, pero ya con pocos minutos por delante y en una situación más desesperada, con el marcador en contra. Tampoco le favorece a Keko la competencia. Aun sin inscribir a Mula, tanto Cifu como Hicham y Renato son jugadores de banda derecha. Incluso, ante el Rayo el Málaga acabó el choque con Juanpi ejerciendo de teórico extremo en esa banda.

Buena actitud

Keko siempre fue un jugador necesitado de una confianza especial, que cuando la encuentra mejora sus prestaciones. Su actitud en el trabajo en la pretemporada fue intachable, a la que llegó golpeado por su presunta implicación en la trama de amaño de partidos dirigida por Aranda y Raúl Bravo. Esto pudo perjudicar sus expectativas de salida del Málaga y no recibió ofertas que satisfacieran a la entidad de La Rosaleda.

Pese a todo, es habitual ver a Keko siempre sonriente en los entrenamientos o en el banquillo. Es uno de los más bromistas del grupo y contribuye a mejorar el ambiente del vestuario. Ahora ya sólo falta que comience a entrar en los planes del equipo y que se empiece a parecer al fin a aquel extremo veloz y buen asistente de su estupenda campaña en el Eibar, a las órdenes de Mendilibar.