De la Torre pide ahora paralizar el proyecto del metro en su tramo por el Hospital Civil

El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, durante el programa. / GERMÁN POZO

El alcalde trasladará su determinación a Marifrán Carazo, argumentando hartazgo entre los malagueños con las obras de la infraestructura

MATÍAS STUBERMÁLAGA

Ni en superficie ni soterrado. El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, quiere ahora que se paralice el proyecto del metro en su tramo por el Hospital Civil. Así lo aseguró ayer en 'La Alameda', el programa presentado y dirigido por el director de SUR, Manuel Castillo, emitido en 101 TV, que enganchó donde lo había dejado justo hace una semana, poniendo en circulación a los máximos protagonistas de los ayuntamientos de la provincia de Málaga. Esta vez acudió al plató el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, acompañado de la concejala Teresa Porras. Comentó y arrojó un primer balance de estos días intensos de arranque de mandato y de su inédito gobierno de coalición con Ciudadanos, y trazó una primera perspectiva a su proyecto de ciudad para los próximos cuatro años. Completaron el listado de invitados el alcalde de Benalmádena, Víctor Navas, y su homólogo en Alhaurín de la Torre, Joaquín Villanova. Acudieron, además, el subdirector de SUR, Javier Recio, y los periodistas Ana Barreales, Antonio Montilla y José Luis García para alentar el debate.

Las obras del metro van camino de convertirse en un estado permanente de la ciudad y De la Torre habría detectado en los malagueños un «elevado hartazgo» con todo lo relacionado con las actuaciones en esta infraestructura. «Hay una saturación de obras. Eso cansa a la gente», explicó para argumentar una determinación que confronta los últimos planes de la Junta de Andalucía. El Gobierno PP-Cs había deslizado a principios de mes que estaba considerando la posibilidad de impulsar el polémico tramo, pero soterrando el trazado tal y como estaba previsto en el proyecto original del metro. Un planteamiento desechado luego por su elevado coste y sustituido por un recorrido en superficie.

De la Torre se reunirá con la consejera de Fomento, Marifrán Carazo, antes de agosto para analizar el estado de las obras y aprovechará este cara a cara para pedirle un replanteamiento del proyecto. Según el regidor, la prioridad estaría en finalizar cuanto antes la obra del metro hasta Atarazanas y, a partir de aquí, «darse un tiempo». «Pido que veamos como funciona el metro y fomentemos la conectividad con la EMT», enfatizó al respecto.

El encuentro televisivo de ayer sirvió también para confirmar la buena sintonía que existe entre De la Torre y la nueva portavoz en el Ayuntamiento, Noelia Losada. Habló el regidor de un arranque positivo de su primera experiencia de gobernar en coalición, lo que le daría una «estabilidad» de la que carecía en su último mandato. En julio, si sale todo según lo previsto, se podrán aprobar los presupuestos correspondientes al 2019 con los votos a favor de los dos ediles naranja. Distanciamiento o no en las relaciones, De la Torre también expresó su confianza en que Juan Cassá permanezca leal al gobierno durante los próximos cuatro años. Mantendrá las bases de aquellas políticas que considera le ha dado unos buenos resultados a la capital, hasta el punto de completar un viaje que habría llevado a Málaga de ser vista como una ciudad de trasbordo a colocarla en la vanguardia.

Porras, por su parte, llegó a la antesala de las elecciones con el apoyo unánime del PP a nivel municipal, pero envuelta en polémica por estar involucrada en el caso Villas del Arenal, en el que llegó a estar temporalmente investigada, aunque el Fiscal exculpó luego a la edil. Ayer puso sobre la mesa la necesidad de preservar la presunción de inocencia. A Cassá, que excusó la ruptura del acuerdo en el anterior mandato en su figura, y al portavoz socialista Daniel Pérez le exigió un auténtico acto de contrición. «Si son buenas personas, me tendrán que pedir perdón». No obstante, no descartó cruzar denuncias en un futuro por lo que considera ha sido «una maniobra política» contra su persona.

Los compases intermedios de 'La Alameda' se centraron en Navas y Villanova. Si hay un alcalde socialista que ha logrado consagrarse por encima de los demás en las últimas elecciones municipales, es el regidor de Benalmádena. De un gobierno a cuatro en 2015, cogido con pinzas y enrarecido por la espantada de todos los concejales de Cs, ha logrado aumentar sus apoyos de manera notable. Hasta bastarle con el apoyo de los dos concejales de IU para alcanzar la mayoría absoluta. «Anteponer mi municipio por encima de todo». Esa habría sido su clave para alcanzar unos resultados nunca vistos para el PSOE en Benalmádena.

Villanova sorprendió al inicio al reafirmarse en lo ideológico: «Yo soy socialdemócrata». Pese a lucir membrete del PP. De aliento cercano, explicó que sus consecutivas mayorías absolutas se deben a que «trabaja con intensidad y cercanía». Sobre proyectos para el futuro, puso el foco principal en avanzar sobre la ciudad aeroportuaria.

GERMÁN POZO