La Junta reacciona en el conflicto de los chiringuitos y plantea una reunión con el sector

Asamblea de empresarios de playas, en el auditorio del Palacio de Congresos de Torremolinos, en la que se acordaron movilizaciones./
Asamblea de empresarios de playas, en el auditorio del Palacio de Congresos de Torremolinos, en la que se acordaron movilizaciones.

El delegado del Gobierno andaluz mantuvo ayer un encuentro con el responsable de Medio Ambiente para abordar el proceso de las concesiones definitivas

PILAR MARTÍNEZMálaga

La cuenta atrás que han iniciado los empresarios de playas para movilizarse en protesta por la demora de la delegación de Medio Ambiente de Málaga en la resolución de las concesiones definitivas de los 300 chiringuitos que están pendientes de regularizar su situación y contar con una garantía jurídica, de la que carecen desde 2007, ha hecho mella en la Junta. Seis meses lleva la Asociación de Empresarios de Playas, que preside Manuel Villafaina, esperando a que Medio Ambiente le explique la situación de un proceso que se eterniza. La falta de respuesta propició incluso la presentación de 237 peticiones individuales de empresarios para pedir explicaciones sobre la evolución de cada uno de sus establecimientos. Recibiendo, igualmente, la callada como única contestación, precisaron desde esta asociación. Sin embargo, el anuncio de que el próximo día 2 llevarán a cabo una concentración, que marcará el inicio de un calendario que contempla una huelga en Semana Santa, provocó la reacción de la Junta. En la mañana de ayer el delegado del Gobierno de la Junta en Málaga, José Luis Ruiz Espejo, mantuvo una reunión con el responsable territorial de Medio Ambiente, Adolfo Moreno, junto a algunos técnicos, para abordar este asunto, según confirmaron desde el Gobierno andaluz.

«Ha sido una cita interna, en la que se ha reconocido que hay que mejorar la interlocución con el sector en relación al proceso de los expedientes de concesiones definitivas», explicaron. Por ello, precisaron que acordaron convocar a los responsables de la patronal de playas a un encuentro, que prevén que se desarrollará esta misma semana. Sin embargo aún no hay una fecha cerrada, argumentando que para ello se está pendiente de convocar oficialmente al presidente de la Asociación de Empresarios de Playas de la Costa del Sol, Manuel Villafaina.

En este encuentro, que en principio vendría a desbloquear un asunto enquistado desde hace años que ha impedido a los empresarios de playas llevar a cabo este invierno reformas en los chiringuitos por valor de 250 millones de euros, la Junta pretende informar a los profesionales de la situación del proceso de regulación de los establecimientos y analizar las medidas que se llevarán a cabo para intentar agilizarlo.

Mientras tanto, el sector confirmó ayer que siguen adelante con las movilizaciones acordadas en una asamblea en la que el auditorio del Palacio de Congresos de Torremolinos se quedó pequeño ante la masiva asistencia de empresarios, entre los que cunde la desazón por la falta de interés en la resolución de unos expedientes que les darían el respaldo legal necesario para adaptar sus negocios a las necesidades del nuevo turista y para poder acomodarlos a su apertura todo el año, una circunstancia que no sólo creará empleo sino que también dará estabilidad al mismo. Villafaina señaló que el sector consideró en asamblea que la «situación es ya insostenible» e insistió en que se extiende la sensación de impotencia porque les ampara la Ley de Costas de 2013 y el Reglamento que desarrolla esta norma de 2014, pero las concesiones siguen durmiendo el sueño de los justos sin dar explicaciones de por qué pasan los años con promesas de plazos incumplidos.

Y eso que se está abordando una cuestión que redundará en la mejora de un servicio clave para el segmento que da vida al turismo en Andalucía, el sol y playa. Y que supondrá reforzar y actualizar una seña de identidad de la oferta turística de la Costa. Eso sin olvidar que el turismo es la industria que mueve la economía local y andaluza, porque la provincia malagueña acapara el 40% del negocio turístico de la región. Tres cifras remarcan la importancia del negocio de los chiringuitos, un sector que factura al año unos 500 millones de euros, sin contar con los ingresos por las hamacas y por las zonas náuticas. De ahí, que los empresarios este sector, del que viven 4.000 familias que dan empleo hasta a 20.000 trabajadores en temporada alta, consideran que no pueden tolerar más dilaciones cuando toda la legislación les ampara.

Una década ya

Y es que este asunto acumula casi una década de idas y venidas entre administraciones, normativas e interpretaciones de las leyes que han provocado que desde finales de los ochenta y principios de los noventa, este sector no haya acometido grandes mejoras en sus instalaciones. «Desde entonces, que se reformaron por completo la mayoría de los chiringuitos, no se han acometido mejoras importantes. Y ahora es un momento clave porque el turismo registra crecimientos históricos y, sobre todo, el gasto de los viajeros ha crecido notablemente en los dos últimos años. Necesitamos una seguridad jurídica para adaptar nuestros negocios a las demandas de los turistas, como siempre hemos hecho y como queremos seguir haciendo», apuntó el presidente de los empresarios de playas. De los 387 chiringuitos que hay en las playas de la provincia, casi trescientos tienen sus concesiones caducadas desde 2007.

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