La pregunta del día: ¿No te han llamado todavía?

El trasvase de ediles a la Junta abre una crisis de gobierno en el PP, mientras que el grupo municipal de Ciudadanos no toca bola en las designaciones

Casero y Jiménez recibieron felicitaciones de los ediles. /Salvador Salas
Casero y Jiménez recibieron felicitaciones de los ediles. / Salvador Salas
Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

Como ya se comentaba, y expuso esta sección, la estructura del Gobierno andaluz iba a acabar haciendo un roto en el equipo de gobierno del PP, y en este caso se ha visto a la postre, cuando Moreno Bonilla se ha llevado ni a más ni a menos que a tres concejales de los 13. Así las cosas, una cuarta parte de los efectivos en activo de Francisco de la Torre.

Tanto que ayer los de dentro decían que había que medirse, «que estaban desvistiendo un santo para vestir otro», añádanle el plural. El caso es que el alcalde acabó claudicando y no le quedó otra que convocar ayer un pleno urgente y extraordinario (como apuntaba esta sección) para no estar este mes de nuevo en minoría, máxime porque la renuncia del acta de los concejales debe realizarse en una de estas sesiones. De hecho, en la anterior el PP tuvo que retirar dos asuntos del orden día de planeamiento porque debían salir adelante con mayoría absoluta (imposible con los 15 que contaba el alcalde frente a los 15 de la oposición, y aquí no le valía el voto de calidad de la presidencia).

En fin, que para el pleno de febrero se entiende que De la Torre irá con todos los efectivos a la sesión una vez se reincorporen Luis Verde (hasta ahora director de Málaga Deportes y Eventos);y se presupone que los siguientes de la lista Mar Moreno (puesto 18), actual directora de Derechos Sociales, es decir todo queda en casa;y Miguel Mayorga (exjefe del gabinete del exsubdelegado del Gobierno Miguel Briones).

Así que con tanto meneo ayer por la mañana, la frase en los pasillos no era otra que: ¿Te han llamado ya (de la Junta)? Hasta el alcalde la respondía con un 'qué cosas tenéis' justo antes de hacerse la foto de rigor con sus dos concejales salientes, Raúl Jiménez, nuevo director de la Agencia de Gestión Agraria y Pesquera de Andalucía;y Carmen Casero, que será delegada de Fomento y Cultura.

Ellos, felices, mientras que en la oposición se perpetraban las maldades de rigor. «El alcalde ha dejado ir a los desechos de tienta», decían en la segunda planta, lo que traducido a un lenguaje comprensible es que el regidor ha dejado marchar a aquellos que no va a incluir en su lista a las municipales de mayo. También se oía otra terriblemente jocosa:«Qué pena que no hayan llamado a ese señor de centro izquierda», apuntaban a raíz de la entrevista que el regidor le concedió a este periódico en la que se definía así ideológicamente.

Además de los tres concejales el alcalde ha tenido que soltar lastre con su jefe de Protocolo, Fernando Leguina (ya en la Junta), cuya jefatura está aún compuesta y sin novio, pese a que los efectivos en esta área nunca fueron los adecuados en número, aunque sí en calidad.

Si al PP le sobran los puestos y la mano de Bendodo se está viendo en los nombramientos, la que no se ve ni de lejos es la del portavoz naranja Juan Cassá, cuyo grupo municipal no ha colocado a ninguno de su órbita nuclear en el Gobierno andaluz. Alguno de ellos comentaba ayer:«Virgencita, virgencita, yo que me quede como estoy». Efectivamente, parece que por ahora se van a quedar donde están.

Al lado, los populares comentaban, antes del pleno, que se debían hacer mirar por qué no estaban en los lugares estratégicos de poder de la Junta y por qué Juan Marín no quiere saber nada de ellos. «Ni en pintura», espetaban. Para colmo, añadía otro con mucha guasa:«Imbroda se lleva a Nena Paine, una de las nuestras(aunque independiente, Bendodo la fichó como coordinadora de Acción Social en la capital) para no colocar a ninguno de ellos». Más sarcasmo ponían en la cazuela en otros grupos:«Los naranjas ven los cargos como le pasan por delante de las narices, hasta para sus puestos eligen a gente del PP, ¿no tienen nadie de nivel?». «Cassá está tan de bajo perfil que ya nos cuesta hasta verle por el Ayuntamiento, que dé menos lecciones en los plenos y venga a la junta de portavoces y a otras obligaciones municipales en las que está desaparecido», explicaba la portavoz de Málaga Ahora, Ysabel Torralbo.

Mientras en el PP han tenido cargos para dar y regalar, en el PSOE ya están pensando cómo se van a tener que constreñir todos en la lista municipal y lo difícil que será estar en los ocho o nueve primeros puestos, sobre todo con las posibles adquisiciones de Mariano Ruiz Araújo y Javier Salas, ambos exdelegados o Francisco Quintero, otrora jefe de gabinete del exconsejero Javier Carnero. Menos mal que el hasta ahora edil Francisco Conejo se ha ido al Parlamento andaluz, donde ya cubre el puesto de Marisa Bustinduy, nueva senadora. Las malas lenguas decían que Conejo no puede vivir sin Bendodo, y que le seguirá allá donde vaya. Cómo se las gastan en estos pasillos interminables. Así pasando las horas hasta ese pleno extraordinario, y en cada esquina se cortan trajes. Los de IU-Málaga para la Gente se conformaban entre tanta algarabía: «Nosotros siempre hemos estado cortitos de cargos pero cualquier día aparece en un enterramiento egipcio que IU estuvo dos años en la Junta;con dos años vamos a ser los culpables de todo lo que no se hizo en 40», contaba guasona Remedios Ramos. Caía la mañana.

 

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