El germen del parque nacional de la Sierra de las Nieves

El Ayuntamiento de Ronda hizo en 1934 la primera petición oficial al Gobierno para la protección de este espacio natural

Uno de los miradores con excelentes vistas a la SIerra de las Nieves. /
Uno de los miradores con excelentes vistas a la SIerra de las Nieves.
Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMERO

La Sierra de las Nieves va camino de convertirse en el decimosexto parque nacional de la red española. Se hará así realidad un sueño largamente anhelado por este espacio natural y los municipios incluidos en la propuesta y en su área periférica (Benahavís, El Burgo, Istán, Monda, Parauta, Ronda, Tolox, Yunquera, Alozaina, Casarabonela, Guaro, Igualeja, Ojén y Serrato). Una conquista cuyo germen se encuentra en la iniciativa del Ayuntamiento de Ronda en 1934 cuando hizo la primera petición formal y oficial al Gobierno de la nación para que el pinsapar fuera declarado parque nacional.

De la documentación rescatada de los archivos por Clotilde Corzo se infiere que el 12 de enero de 1934, el Consistorio de la Ciudad del Tajo, con su alcalde Antonio Salcedo Berlanga al frente, tomó el acuerdo de solicitar a la Comisaría de Parques Nacionales –dependiente del Ministerio de Agricultura– que el pinsapar «sea declarado parque nacional», según se recoge en la carta enviada a este organismo a finales de aquel mes.

En diciembre de ese año, la Dirección General de Montes, Pesca y Caza y la Comisaría de Parques Nacionales envían sendas cartas al Ayuntamiento rondeño de las que se desprende que una representación de responsables de ambos organismos había visitado Ronda, su sierra y el pinsapar y expresan su agradecimiento por el trato recibido. Al final de las misivas se lee: «Esperando que en breve plazo queden cumplidos los anhelos de esa ciudad, en beneficio de la misma y muy especialmente del interés nacional».

Además, en su búsqueda de apoyos, el Consistorio se dirigió a Pablo Homs, presidente del Sindicato de Iniciativas –una organización destinada a la promoción de los territorios–, con la petición y éste contestó con el compromiso de defender la candidatura de la sierra de Ronda a parque nacional y otras reivindicaciones de la ciudad: «Estoy preparándome para ir a Madrid y naturalmente haré todo lo posible para interesar a todas las personas influyentes para que comprendan los grandes beneficios que aportarían, tanto a Ronda como a la provincia de Málaga, que se declare inmediatamente Sitio de Interés Nacional ese hermoso pinsapar y la terminación de la carretera de Ronda a San Alcántara».

Los documentos originales
Los documentos originales / SUR

¿Qué llevó al Ayuntamiento de Ronda a iniciar esta solicitud de parque nacional? Desde que el botánico suizo Edmund Boissier descubrió, en 1837, el pinsapo –especie emblemática de la Serranía de Ronda–, las inquietudes e iniciativas a favor de la protección y conservación de estas sierras fueron permanentes a lo largo del siglo XIX y principios del XX. En 1916, España se convirtió en un país pionero al aprobar la primera ley de parques nacionales del mundo; dos años después se declararon los primeros: Covadonga y Ordesa.

Son años donde las organizaciones y movimientos vinculados a la conservación de la naturaleza, naturalistas y sociedades vinculadas al alpinismo empiezan a proponer, en revistas especializadas, medios de comunicación y en foros profesionales, parajes españoles que merecían ser declarados parques nacionales. Así en el caso de la Sierra de las Nieves la reivindicación la encabezan eruditos como Eladio Caro o José Cuatrecasas al pedir la declaración del pinsapar rondeño como monumento nacional o la revista de alpinismo 'Peñalara' reclamando la elección de la sierra de Tolox como parque nacional.

«Se había creado un caldo de cultivo en determinados ambientes sociales para que se protegiera el pinsapar de Ronda con la catalogación de parque nacional. En principio se habla sólo del pinsapar y con el tiempo se añaden otros valores medioambientales relacionados con la fauna y la flora y geológicos característicos de la zona. Este escenario es el que lleva a al Ayuntamiento de Ronda, que era propietario del pinsapar, a elevar la petición al Gobierno», explica Tomás Rueda, biólogo y coordinador de la Reserva de la Biosfera Sierra de las Nieves.

A pesar de los buenos deseos expresados desde el punto de vista institucional y la presión ejercida desde colectivos naturalistas, este primer intento de declaración de la Sierra de las Nieves como parque nacional no fructificó y quedó paralizado por el estallido de la guerra civil. A mediados de la década de los cuarenta, el Estado empezó a adquirir fincas y pinsapares y a aplicar medidas de protección debido a que la carestía de la posguerra estaba esquilmando los bosques (recogida de leña, caza de especies protegidas como la cabra-hispánica o pastoreo). En 1948 se creó el Coto Nacional de Caza de la Serranía de Ronda y comenzaron años de regeneración de los pinsapares y de mayores restricciones para determinadas actividades. En 1972, este paraje se convirtió en la Reserva Nacional de Caza de la Serranía de Ronda.

Los siguientes hitos en la protección llegaron en 1989 con la declaración, por parte de la Junta de Andalucía, de la Sierra de las Nieves como parque natural y la creación de la junta rectora del parque. Es en este órgano, donde empieza a florecer de nuevo la idea de pedir la declaración como parque nacional. En ese sentido, según recuerdan expertos consultados, es clave la figura de Abelardo Muñoz, un ecologista de El Burgo. En esos años finiseculares y de principios del siglo XXI, la Sierra de las Nieves es declarada Reserva de la Biosfera por la Unesco, Reserva de la Biosfera Intercontinental del Mediterráneo o Zona de Especial Protección para las Aves.

En 2011 y recogiendo aquel espíritu del Ayuntamiento de Ronda de 1934, la junta rectora del parque natural Sierra de las Nieves adoptó el acuerdo de solicitar a la Consejería de Medio Ambiente el inicio de los estudios previos para solicitar la declaración de parque nacional. Una petición que, tras un cambio en la ley nacional en 2014, ya se encuentra en tramitación por parte de las administraciones competentes a la espera de que, esta vez sí, fructifique la semilla sembrada hace más de 80 años.