Geografía del éxito y de la debacle electorales en los resultados por provincias

Geografía del éxito y de la debacle electorales en los resultados por provincias

Las estadísticas salidas de las urnas permiten comprobar dónde tiene sus fortalezas y sus debilidades cada formación política

ENRIQUE SÁNCHEZ HUERTAS y IKER BARINAGA

Las urnas han ofrecido un resultado en el que se comprueba de nuevo que los partidos tienen divididas sus fortalezas y sus debilidades a lo largo del mapa de España de una forma regular. La periferia, en especial en la que se encuentran los feudos nacionalistas, sigue siendo una plaza difícil para las formaciones de ámbito nacional. Lleida, en Cataluña, o Gipuzkoa, en Euskadi, son una muestra de territorios en los que la penetración de socialistas, populares y los partidarios de Rivera o Santiago Abascal, apenas son capaces de obtener votos. Por el contrario, Unidos Podemos consigue tener sus mejores resultados, en cuanto a porcentaje de voto, en lugares como Álava o Navarra. Los datos estadísticos revelan también que los partidos siguen manteniendo algunos de sus cuarteles de invierno a salvo de cualquier cambio. Por ejemplo, los partidarios de Pedro Sánchez siguen siendo vencedores en lugares como Sevilla, Jaén o Huelva. De la misma manera, el PP tiene en Galicia la fortaleza de la que resulta casi imposible desalojarlo. En los siguientes gráficos puede apreciarse aquellos lugares en los que cada formación consigue sus éxitos o sus derrotas.

PSOE Sin cambio en sus plazas fuertes

Los resultados electorales demuestran que la estrategia de Pedro Sánchez ha conseguido un éxito indiscutible a la hora de movilizar a unos votantes que en las últimas andaluzas habían decidido quedarse en casa y permitido un cambio de Gobierno en el Palacio de San Telmo. Que los socialistas mantengan inalterables sus feudos andaluces es también un mensaje interno de indudable calado. Lo que Susana Díaz no pudo retener, Pedro Sánchez lo ha salvado. Pese a todo, hay un aspecto a tener en cuenta: es en el sur donde el PSOE sube con menos intensidad con respecto al resto de España. Es sintomático que el mayor crecimiento socialista se encuentre en Galicia, la comunidad en la que el histórico bipartidismo menos se desgasta. En la esquina noroeste de España, el PP y el PSOE concentran el 60% del voto.

PP Invencible en Galicia

El presidente de Galicia, Alberto Nuñez Feijoo, fue rotundo en la noche electoral. Él se encargo de dejar claro que había obtenido los mejores resultados del PP en España. Los gallegos vuelven a votar al PP, un partido que ha visto surgir de esa comunidad a dos de sus dirigentes históricos -Fraga y Rajoy- y que sigue otorgando mayorías absolutas a los populares por más hostil que sea la política nacional hacia los conservadores. Sin embargo, los datos revelan también que esa fortaleza comienza a erosionarse y que la formación que ahora dirige Pablo Casado pierde hasta diez puntos con respecto a las últimas elecciones. El liderazgo, no obstante, se lo cede al PSOE y se deja 203.269 votantes respecto a las elecciones generales. El dato es muy similar en Castilla y León, históricos graneros del PP, pero donde se deja hasta 20 puntos.

Pero a la hora de juzgar el resultado final de la formación es imprescindible tener en cuenta que sus históricos bastiones del sur y el Levante se desmoronan. En Murcia, la comunidad que en todos los mapas políticos aparecía siempre con el color azul del PP, la formación conservadora pierde casi la mitad de sus votos con respecto a las generales de 2016. De la misma manera, en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla los populares se dejan casi 30 puntos porcentuales, la mayoría en beneficio de Vox.

Por lo demás, la periferia nacionalista sigue votando como si el PP no existiera. En el País Vasco su porcejante de voto apenas alcanza el 7% y en Cataluña no supera el 5%.

Ciudadanos Un partido del centro de España

Siempre resulta curioso observar como un partido nacido en Cataluña consigue sus mejores resultados en la Comunidad de Madrid. En estas últimas elecciones, el partido de Alberto Rivera ha conseguido el 'sorpasso' y se convierte en la segunda fuerza, con ocho diputados. Todo un símbolo del reajuste que se está produciendo en el flanco de la derecha española. Pero Ciudadanos también consigue sus mejores resultados en lugares como Zaragoza o Salamanca. En esta última localidad castellana, Ciudadanos consigue colocarse como tercera fuerza y quitarle un escaño al PP. Pero mientras que este último partido pierde 37.379 votos, los naranjas arañan 11.745 nuevas papeletas.

Estas elecciones, por otra parte, han servido para desmontar la leyenda de que Ciudadanos era un partido urbanita. En provincias de la denominada 'España vacía' como Badajoz, Cáceres, Teruel y Zamora es en las que Ciudadanos consigue una mejor variación porcentual con respecto a 2016. Como el resto de formaciones de caracter nacional, su presencia en los feudos nacionalistas es residual.

UNIDAS PODEMOS Feudos en territorios nacionalistas

La fuerza de Unidas Podemos (UP) en territorios comoBizkaia o Álava revela la trasversalidad que ha conseguido el partido de Pablo Iglesias. Allí donde otras formaciones de ámbito estatal se estrella como el Titanic como el iceberg, el partido morado consigue sus mejores resultados porcentuales. En las anteriores generales, UP llegó a superar a PNV y a Bildu a la hora de nombrar representantes en el Congreso. Ahora, aunque ha visto reducirse ese poder y llega a perder 112.496 votos, sigue siendo una formación a tener en cuenta e incluso salva los muebles. Podemos demuestra así su capacidad de defender una estrategia que en las sociologías nacionalistas no es en absoluto refractaria. En el caso de Baleares, Unidas Podemos es el más votado pese a tratarse de una formación local sacudida por las purgas internas, en las que llegó, por ejemplo, a cesar a la presidenta del Parlamento balear. Los resultados de la formación morada también revelan que la definición de España como un país instaurado en una política de bloques es exacta y que en los lugares en los que la derecha se expande sin problemas la izquierda de Podemos se queda por debajo del 10%.

Vox Fuerte en el sur

Resulta paradigmático que Vox obtenga sus mejores resultados porcentuales en Ceuta y en Almería. En la ciudad autónoma, no obstante, el partido de Santiago Abascal es superado por el partido socialista, que obtiene el único diputado en liza en la comunidad pese a que las encuestas le habían concedido el representante de la ciudad fronteriza. En Almería, por el contrario, consigue vencer claramente en dos localidades, El Ejidoy Níjar, y consigue un diputado en Cortes. Estos datos son una muestra evidente de que la emigración sigue siendo uno de los principales combustible del partido de ultraderecha. El Ejido, en este sentido, es una localidad con casi un 30% de población emigrante y fue el primer lugar de España en el que se advirtió la pujanza de este partido.

Lugares como Murcia, por otra parte, sirven como ejemplo perfecto de la descarnada pugna entre el PP y Vox. En 2016, el PP obtuvo casi la mitad de los votos y cuatro años después ha disminuido a un 23%. Ahí, Vox ha capitalizado la división de la derecha y gana más de 140.000 votantes (el PP pierde 153.000).

En cuanto a los lugares en los que Vox es menos que residual, el nacionalismo sigue siendo la clave. Las tres provincias vascas y dos catalanas -en las que el dominio de ERC y JxCAT es incontestable- son impermeables al discurso de Abascal.