El dopaje irrumpe en la élite de las carreras populares

José Luis Terreros y Pilar Álvarez, ayer. :: efe/
José Luis Terreros y Pilar Álvarez, ayer. :: efe

La última operación policial destapa las artimañas de los atletas semiprofesionales para embolsarse los premios en pruebas menores

MELCHOR SÁIZ-PARDO MADRID.

Ya no se trata de doparse para llegar a los Juegos, imponerse en una de las seis 'majors' o ganar un Campeonato de Europa. El último golpe policial ha revelado una realidad mucho más humilde en el mundo del dopaje: atletas-jornaleros dedicados casi profesionalmente a ganar carreras populares drogados con todo tipo de sustancias, para llegar a meta los primeros y embolsarse unos premios que sólo a veces superan el millar de euros. La 'operación Relevo' ha llevado a la detención a seis atletas de esa 'élite popular'. Se trata del ganador de la Media Maratón Rock n' Roll de Madrid de este año, el etíope Gizaw Bekele Megerssa, su compatriota Abebe Mulugeta, el español Rachid Nadji, su mujer, Malika Asahssah, y los marroquíes Said Ataddi y Fátima Ayachi. Todos ellos están acusados de pertenecer a una red dedicada a la compra y venta de hormonas del crecimiento, testosterona, insulina o vitaminas inyectables y material para autotransfusiones radicada en la localizada zaragozana de Calatayud y que dirigía Rachid Nadji, atleta y entrenador de 41 años del Club de Atletismo Unión Guadalajara y con una sanción a sus espaldas de cuatro meses por dopaje.

Sus nombres no aparecen en las grandes clasificaciones de las maratones internacionales ni en la relación de ganadores olímpicos, pero son muy conocidos entre los corredores que cada domingo compiten en carreras de fondo, desde los 10 kilómetros hasta la maratón.

Gizaw Bekele, que tiene una marca acreditada en maratón de 2 horas y 12 minutos, ha ganado recientemente no sólo la Media Maratón de Madrid (donde se impuso a destacados nombres españoles, como Carles Castillejo), sino que también se ha adjudicado la victoria en los 21.097 metros de San Sebastián, Almería o Elche. Bekele ganó este mismo mes de junio la multitudinaria Carrera Liberty de Madrid (10.000 metros y 9.700 participantes) con un tiempo 29 minutos y 6 segundos.

El etíope Gizaw Bekele, ganador de la Media Maratón Rock n' Roll de Madrid, entre los detenidos

De idéntico perfil de atleta-jornalero son el resto de los integrantes de la trama, que fueron detenidos el pasado 13 de junio. Malika Asahssah, la mujer del supuesto líder de la red y también asidua en los podios más humildes (ganadora dos veces de la San Silvestre Salmantina), fue suspendida en 2016 durante cuatro años por otro caso de dopaje.

Este mismo jueves, el club de atletismo Cárnicas Serrano, uno de los más conocidos en las carreras populares de toda España, anunció la expulsión inmediata de Fátima Ayachi, ganadora de los multitudinarios 10K del Día de la Mujer de Valencia de 2017, entre otras muchas pruebas menores. Ataddi, un asiduo a los podios aragoneses, fue seguido por la Policía cuando tiraba a la basura jeringuillas y otro material. Todos los detenidos quedaron en libertad con cargos tras declarar ante el Juzgado de Instrucción 4 de Calatayud. Allí trataron de defenderse de las acusaciones de participar en la trama de dopaje, bien como distribuidores en Calatayud de las sustancias (rama marroquí de la red) o bien como conseguidores de los medicamentos (rama etíope).

«Zanahorias» y «guisantes»

Según los investigadores, numerosos atletas habrían viajado a Zaragoza en los últimos meses para hacerse con los productos que esta red conseguía en Marruecos, Francia o Italia, aprovechando los viajes de diferentes deportistas a estos países, donde adquirían las sustancias prohibidas. El etíope Mulugeta fue arrestado cuando volvía de Italia con sustancias dopantes en su equipaje.

El grupo desmantelado usaba un lenguaje críptico en sus conversaciones (intervenidas por la Policía) para evitar ser descubiertos. Así, por ejemplo, hablaban de «zanahorias» para referirse de inyectables o «guisantes» para indicar pastillas o píldoras. En los seis registros practicados en Zaragoza, Madrid y Valencia los agentes se incautaron de medicamentos ilegales y de todo tipo de material para autotransfusiones.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos