Carralero, de El Palo a la NCAA

El joven jugador malagueño analiza su primer año en Estados Unidos con serias opciones de jugar en la Universidad de Charlotte

Jesus Carralero/Ñito Salas
Jesus Carralero / Ñito Salas
Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Jesús Carralero (Málaga, 2000) aparece en las pistas que hay junto al Arroyo Jaboneros y parece otro. Poco queda del adolescente que hace un año se marchó a Estados Unidos para hacer el curso previo de acceso a la Universidad. Su cuerpo se ha transformado y su rostro ha endurecido. Vivir fuera de casa, en una ciudad nueva, en un país también nuevo y con una cultura diferente cambia la forma de ser. Pero era lo que él quería. Siempre ha tenido claro que quería independizarse lo antes posible y formarse como jugador al más alto nivel con la idea de llegar al profesionalismo. Dejó el confort de la cantera del Unicaja para estudiar en en Kanakuk Link Year, una escuela de Missouri de marcado carácter religioso y en la que ha logrado unas calificaciones excelentes para acceder a la Universidad. Como todos los jóvenes que deciden marcharse a Estados Unidos, Carralero buscaba formarse tanto intelectual como deportivamente, y el primer paso está dado. Su buen rendimiento con su equipo le ha valido para dar el salto a la NCAA, en la que la Universidad de Charlotte, en Carolina del Norte ha mostrado un gran interés. Antes de dar el sí de forma oficial, Carralero, uno de los mejores proyectos que había en la cantera del Unicaja, repasó su primer año al otro lado del Atlántico y desveló sus planes de futuro en su primera entrevista después de alcanzar la mayoría de edad.

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«Estando en casa estoy como idiotizado, porque estas con tus padres que te lo hacen todo más fácil, por eso siempre he tenido claro que quería salir fuera de casa y tenía claro que la opción de jugar en una universidad estadounidense me atraía. Varios centros contactaron conmigo, pero yo no tenía la selectividad americana fuera. Luego me llegó la opción de Link Year, una escuela de preparación, que estaba en una ciudad con pocas distracciones, y me pareció una buena opción«. Así fue como Carralero optó por dejar Málaga camino de Estados Unidos. Ha vivido durante un año centrado en el baloncesto y en preparar el examen de acceso a la universidad. Sus calificaciones fueron brillantes.

Deportivamente comenzó la temporada jugando como ala-pívot, una posición a la que no estaba acostumbrado de su etapa en el Unicaja, y eso le impidió lograr grandes números, que al fin y al cabo es lo que cuenta en un año en el que las estadísticas llaman la atención de las universidades más destacadas. «Si quieres tener buenas ofertas tienes que destacar. Por suerte, me pasaron al puesto de tres y ahí sí que destaqué. En los últimos meses acabé jugando muy bien, con medias de 15 puntos y 10 rebotes. Teniendo más el balón en la manos puedes destacar; es algo evidente«, explica sobre su primera temporada.

Jesus Carralero, en las pistas de baloncesto que hay junto al Arroyo Jaboneros. / ÑITO SALAS

Fuera de la pista, en Year Link, cerca de Springfield, había poco que hacer, aunque tampoco le importaba. Eligió este centro del sur de Missouri precisamente para estar centrado en el baloncesto. Muchos jóvenes jugadores que prueban suerte en Estados Unidos acaban superados por el impacto cultural y por vivir lejos de su familia. «Sé que mi familia iba a estar aquí para verla en verano. He estado centrado en el basket y con una rutina muy simple. Es un centro protestante y se estudia mucho la Biblia y muchos de mis compañeros iban a estas clases a primera hora. Yo iba al gimnasio y después a clases durante un par de horas, antes de volver a entrenar y de comer. Por la tarde entrenaba antes de cenar. Allí se cena muy pronto, sobre las cinco y media de la tarde, así que yo aprovechaba para hacer algo de tiro antes de irme a la cama. No había mucho que hacer, las cosas como son... (risas)», cuenta ya en Málaga donde llegó la semana pasada después de un interminable viaje de regreso que incluso le llevó a pasar por Moscú...

«Francis Alonso es un jugador buenísimo y no me extrañaría que tuviese alguna oportunidad para probar con algún equipo de la NBA»

«Francis Alonso es un jugador buenísimo y no me extrañaría que tuviese alguna oportunidad para probar con algún equipo de la NBA» Jesús Carralero

Su equipo acabó octavo de Estados Unidos después de haber ganado incluso al que acabó campeón, de ahí Carralero haya despertado el interés de varias universidades. Lo intentó reclutar, Greensboro, donde jugó Francis Alonso las últimas cuatro temporadas, también la de Campbell, pero el proyecto que más le atrae es de los Charlotte 49ers. «Es un equipo que esta temporada lo ha hecho regular, pero tiene mucha historia y quieren construir una nueva plantilla, así que el proyecto me interesa». Carralero visitará la Universidad de Charlotte en breve para conocer las instalaciones y comprometerse de forma oficial, algo que conviene apuntar que todavía no ha sucedido. Su idea es matricularse en una Ingeniería, una carrera que aquí en Málaga le habría resultado complicado de compaginar con el baloncesto por su complejidad.

El alero paleño, internacional España en las categorías inferiores, ha vivido de cerca las trayectorias de Francis Alonso y Rubén Guerrero y avala su llegada al Unicaja porque los ve con el nivel suficiente para jugar en la ACB. «Son gente que ha trabajado muchísimo allí. Ambos son un ejemplo para mí. Allí el nivel es enorme. Considero que tácticamente sí que hay una diferencia con Europa, pero el nivel físico es enorme. El baloncesto de la NCAA es muy del estilo europeo, así que creo que ambos podrían jugar en la ACB. Te digo una cosa, Francis es un jugador buenísimo y no me extrañaría que tuviese alguna oportunidad de probar con algún equipo de la NBA«, asegura sobre el escolta malagueño.

Cuando comience su aventura en la NCAA le quedarán cuatro años por delante para competir en la Conferencia USA de la Primera División, una de un nivel superior, según dicen los expertos, a la que compitieron Francis Alonso y Rubén Guerrero la pasada. Allí tratará de formarse para dar el salto al profesionalismo y sin perder de vista a Málaga y al Unicaja. «Claro que me planteo volver a Málaga. El objetivo en el futuro es ser un gran jugador en el Unicaja, claro que sí. Me pude quedar aquí, pero estar entrenando con el primer equipo, sin poder jugar, está bien, pero no me convencía. Yo quería estar en un equipo, entrenar con ellos, hacer un grupo y sentirme jugador«, afirma.