«El baloncesto no entiende de géneros, sólo tiene un idioma»

«El baloncesto no entiende de géneros, sólo tiene un idioma»

«Si me hubieran dicho que acabaría en un proyecto así, no me lo hubiera creído», asegura el técnico malagueño Francis Tomé, nuevo entrenador del Asisa Alhaurín de la Torre y coordinador deportivo del club

MARINA RIVAS

En lo personal y en lo deportivo, su vida ha dado un vuelco en los últimos años. Ahora, tras toda una vida dirigiendo equipos masculinos, el técnico malagueño Francis Tomé encara su primer proyecto femenino, el del Asisa Alhaurín de la Torre, club en el que también ejercerá como coordinador deportivo. En lo que respecta al conjunto de Primera Nacional, la entidad busca reinventarse, fortalecerse y aspirar al ascenso.

–Es su primer equipo femenino: ¿Cómo le llegó la oferta?

-Pues quería un cambio de aires con respecto al Marbella después de cuatro años allí ejerciendo varias funciones, y me llegaron varias ofertas, todas masculinas salvo esta. Y la valoré especialmente porque ellos pusieron mucho interés, porque está relativamente cerca de casa, y porque es un reto muy bonito para mí.

-¿Qué le dijeron para convencerle acerca del proyecto?

-Me transmitieron mucha ilusión, diciéndome que mi llegada podría hacer que el club siguiera creciendo.

-E imagino que le comentaron que en Alhaurín tendría muchas funciones además del sénior femenino…

-Pues sí. También voy a llevar al equipo júnior masculino, que está muy bien, y voy a coordinar deportivamente el club. Vamos a intentar vincular a más colegios, crecer y conseguir una filosofía e identidad única como club.

-¿Cuánto lleva trabajando ya en el equipo femenino?

-No mucho, unos días, pero está yendo todo muy bien, muy rápido, y creo que está quedando un gran equipo.

-¿Cuál es el perfil que busca?

-Sólo compromiso, trabajo y talento.

-Lleva toda la vida captando talentos en chicos, pero, ¿cómo identifica el talento en las chicas si antes no las ha visto jugar?

-Pues, sobre todo, me he rodeado de personas que sí que controlan en el femenino y he confiado plenamente en ellos.

-¿Repiten muchos nombres con respecto a la pasada plantilla?

-Sí, Bea Bajo, Lucía Romero, Carmen Ortiz, Eli Iborra…

-Nada de americanas esta vez, ¿no?

-De momento, vamos a salir sin americanas. Si el equipo va cumpliendo con las expectativas quedará así; si no ,valoraremos el fichar alguna.

-¿El objetivo es el ascenso?

-En principio queremos crear un equipo nuevo, joven e intentar potenciar el talento de las chicas. Si ese talento da para ascender, el club lo pondrá todo de su parte para que así sea. Salimos sin presión por el ascenso pero con la ambición de afrontarlo si se da la oportunidad.

«Vamos a salir sin presión por el ascenso pero con la ambición de afrontarlo si se da la oportunidad»

-¿Y ha empezado a ver ya algunas diferencias entre el baloncesto masculino y el femenino?

-Creo que al final el baloncesto no entiende de géneros, sólo tiene un idioma, y luego hay una cosa muy importante, que es el respeto. Voy a transmitir eso, que está por encima de todo y que si lo necesitan voy a estar ahí. Quiero saber las inquietudes y los problemas de cada una para ayudarlas.

-Si le hubieran dicho hace unos años que acabaría en un proyecto así…

-No me lo hubiera creído. Esto ha sido una sorpresa. Creo que el deporte femenino está cambiando, es mucho más importante que antes y es muy probable que en unos años haya incluso más dinero en el baloncesto femenino que en el masculino.

-Como entrenador, ¿cómo es su filosofía o estilo de juego?

-Me gustan los equipos agresivos en defensa y ataque, participativos, que se apoyen, que se ayuden…

-¿Y su entrenador referente?

-Hay dos que me han marcado como profesionales y como personas: Pedro Ramírez, un referente con el que he compartido vestuario en el Unicaja, y Charly Sainz de Aja, de mi etapa en la Federación Española.

-¿Cuánto lleva desvinculado de la FEB?

-Desde 2001, pero este año justo voy a volver a colaborar con ellos, porque me han llamado para hacer de tutor en el curso nacional de entrenadores.

-Una nueva vida de repente, vuelta a la FEB y proyecto femenino, ¿qué ha cambiado en usted?

-Mi vida ha cambiado mucho.

-¿En qué sentido? 

-Bueno, en casa tuvimos un problema. Mi mujer pasó por un cáncer de mama, lo hemos superado y nos hemos casado. Eso me ha llevado a aprender algo muy importante, y es que ahora mismo lo que buscamos es la felicidad, y creo que esta es una gran oportunidad.