«Si quieres dedicarte a los videojuegos no hay excusas, empieza ya»

John y Brenda Romero, invitados estrella de Gamepolis 2019, analizan su experiencia en la industria y la percepción que la sociedad tiene de la cultura 'gamer'

«Si quieres dedicarte a los videojuegos no hay excusas, empieza ya»
Fernando Torres
Fernando Torres
FERNANDO TORRES

Pocos apellidos tienen tanto peso en el panorama internacional del videojuego como el de los Romero. Este matrimonio americano es, a día de hoy, un referente en la industria, tanto en lo que refiere al desarrollo y la programación de títulos como por sus aportaciones narrativas. John Romero es el padre del que hoy es uno de los géneros más populares, los juegos de disparos en primera persona. Brenda Romero ha participado en más de cuarenta títulos como directora o encargada de guión. Juntos dirigen Romero Games, desde Irlanda, y su presencia en Gamepolis es el reclamo más poderoso de esta séptima edición. Antes de comenzar las actividades en las que participaban ayer (una conferencia cada uno y varios partidos con los seguidores), atienden a SUR en una entrevista en exclusiva.

–Después de toda una vida dedicada a los videojuegos, su presencia en Málaga se está viviendo como todo un acontecimiento. ¿Qué les hace sentir?

–(John Romero) Se siente genial. Me gusta conocer a la gente a la que le gusta jugar a mis juegos, aquí hay muchas personas que quieren saludarme, contarme lo que recuerdan de los títulos más antiguos...

–(Brenda Romero) Es lo mismo para mí, es alucinante. Especialmente si nos remontamos a cuando empezamos en esto, que éramos los bichos raros y nadie quería estar con nosotros. Es increíble ser el invitado de honor en este fin de semana siendo igual de bichos raros que entonces, ahora es 'guay' ser un 'friki'.

–Hablando de 'frikis', ¿alguna vez han sentido que no encajaban en la sociedad por ser amantes de los videojuegos?

–(JR) La verdad es que no, todos nuestros amigos juegan y siempre han jugado. Son programadores o desarrolladores.

–(BR) Sí podríamos decir que más allá de la comunidad de creadores y jugadores sentimos y hemos sentido que no encajamos.

–(JR) El único momento en el que esto podría haber importado era en el instituto, cuando estás intentando encajar y hacer amigos. A mí me daba igual porque estaba muy ocupado programando.

–¿Qué le dirían a los malagueños que este fin de semana asisten a Gamepolis y que quieren dedicarse a la industria del videojuego?

–(JR) Si quieres dedicarte a la industria del videojuego no hay excusas, tienes que empezar ya. Aprende todo lo que puedas en casa. Obviamente ve a una escuela, pero puedes aprender mucho más rápido en casa porque no hay nadie más ni limitaciones de velocidad por tener que esperar a los compañeros. Internet está lleno de información y puedes aprender de todo, luego llegarás a un máster y serás el mejor. Además, debes desarrollar primero juegos pequeños.

–(BR) Eso es, hay que empezar con algo pequeño, algo jugable de principio a fin. No te preocupes por hacer que sea divertido. Haz algo a lo que puedas llamar 'videojuego' –ríen–.

–(JR) Empieza esta noche, no hay excusas. ¿Por qué no esta noche?

–(BR) Además hay mucha gente que tiene una gran idea y quiere hacer un juego de rol muy épico. Eso nunca se terminará si es el primer intento. Intenta recrear juegos sencillos, como el 'Pacman' o el 'Pong', y de ahí podrás ir subiendo y mejorando.

–Actualmente hay cierta controversia con algunos títulos. ¿Qué dirían a quienes temen que sus hijos se conviertan en adictos a los videojuegos?

–(BR) Creo que puedo responder como experta a esa pregunta. Primero, porque soy desarrolladora de videojuegos y jugadora, pero también soy madre de cuatro niños y he sido voluntaria en centros de rehabilitación para alcohólicos. Para nosotros, en casa, todo se resume en quién tiene el poder. Un ejemplo: uno de nuestros hijos, si le dejamos las consolas sin límites estaría jugando las 24 horas del día, sin parar. No iría al colegio ni dormiría. Como padres, durante el curso y el verano, la cuestión es sencilla: yo pago la electricidad y pago el internet, él tiene sus tiempos de juego pero limitados, y es lo que hay. Recuerdo que cuando yo era niña me podría pasar todo el día viendo la televisión, pero llegado el momento mi madre entraba en el salón y decía: «Ya has tenido suficiente, a la calle a jugar». Nosotros hacemos la mismo, se acaban los juegos cuando llega el momento. Entiendo que ahora mismo los juegos son increíblemente divertidos e impresionantes y eso es muy atractivo. Pero igual que ningún padre pondría una montaña infinita de pizzas frente a su hijo y le dejaría comer sin parar, para que los videojuegos no sean un problema tan solo hay que utilizar el sentido común y poner límites. Por tanto, sé a ciencia cierta que un videojuego no es adictivo por sí mismo, es cuestión de los padres y las normas que establezcan.

–(JR) Cualquier niño que muestra un indicio de exceso interés por un juego solo necesita límites. Como con todo.

–¿Qué esperan de este fin de semana en Málaga?

–(JR) Pues conversar con mucha gente. No estamos acostumbrados a estos niveles, la verdad. 60.000 personas es mucho, y el espacio que hay es enorme. La zona de merchandising es muy grande también. El sitio está genial, se está fresco dentro, hay muchísima gente disfrazada, es como una versión multiplicada de a lo que estamos acostumbrados en otros eventos a los que vamos.

–(BR) La verdad es que este lugar me recuerda al E3 de Los Ángeles. El tamaño, la gente... al final este evento en Málaga te recuerda el poder cultural que tienen los videojuegos. Volviendo al tema de las adicciones, recuerdo cosas que las generaciones anteriores no han entendido y han criticado, especialmente cuando son elementos que tienen poder sobre la gente joven como es el caso. Puedes entenderlo, puedes arreglarlo o puedes prohibirlo. La gente ha intentado prohibir muchas veces 'Dragones y Mazmorras', también el Heavy Metal, en esos tiempos todo se consideraba como un peligro. Cuando miras a algo que está trayendo a 50.000 personas a este sito de Málaga, estás viendo algo que es alucinantemente creativo, inspirador y que moviliza a las personas para disfrutar de algo en de forma conjunta.

Ambos se despiden y se dirigen a la zona de invitados. Brenda participó este sábado en una conferencia sobre el poder narrativo de los videojuegos. John impartirá este domingo una charla sobre el proceso de creación de 'Doom', la piedra angular del multijugador actual. Ambos pasarán una semana completa en Málaga, donde «a pesar del calor se respira un ambiente magnífico», concluyen.