Luis Fonsi, el día después de 'Despacito'

Fonsi, durante el espectáculo. /Jorge Rey
Fonsi, durante el espectáculo. / Jorge Rey

El cantante latino regresa a Starlite tras un año exitoso con la responsabilidad de ir un paso más allá y recordar que hay vida tras haber batido todos los récords

Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

¿Cómo se supera haber batido todos los récords con una sola canción? ¿Hay vida más allá de haber tocado el cielo con los dedos? Esas son algunas de las cuestiones filosóficas que debe estar preguntándose internamente el cantante portorriqueño Luis Fonsi; un debate propio que le pudiera dar las herramientas para entender que nunca nada será tan grande como el año 2017.

'Despacito', que a diferencia del año pasado en el mismo escenario de Starlite solo sonó una vez (y no dos, al principio y al final como en su actuación de 2017), acompañará a Luis Fonsi para siempre. A pesar de su popularidad previa –un hecho innegable–, si no hubiera sido por este tema es muy probable que jamás hubiera sido capaz de casi llenar la cantera de Nagüeles durante dos ediciones. Lo cierto, eso sí, es que si uno acudía para escuchar la 'archicanción' solamente, el concierto se podía hacer algo largo. Con contadas excepciones, el resto de los temas interpretados pertenecían a sus últimos trabajos, pero cuyo recorrido, singles aparte, no llega ni mucho menos al nivel de otros artistas latinos de su generación.

Un concierto en Starlite siempre es un hecho espectacular. La enormidad de su escenario; la grandeza de sus pantallas; y la calidad y cantidad de su iluminación hacen que el show siempre merezca la pena. Aún así, en este caso daba la extraña sensación –gustos aparte– de que el recital no terminaba de arrancar, incluso de que en ciertos momentos perdía el tempo de espectáculo.

Probablemente, esta situación se pudo deber a una mala elección del 'setlist', ya que él mismo habló sobre el orden de las canciones. «Esto va a ser un sube y baja toda la noche, voy a mezclar todas las baladas con las canciones rítmicas para confundirlos. Ese es mi propósito en la vida, confundir a la gente», afirmaba. Nadie duda de esa confusión en algunos momentos, aunque precisamente no era algo para destacar. El concierto estaba marcado por la mezcla de temas melódicos y ritmos latinos que obligaba al público a sentarse y levantarse constamente. Puede que fuera la sensación de uno, pero este tobogán de estilos e intepretaciones no fue para nada la mejor idea de las que pudo haber tenido.

A todo ello se sumó, como una triste excepción, un sonido que falló en varias ocasiones cuando Luis Fonsi cantaba mientras se sumaban las voces del coro. Resulta muy complicado recordar en estos seis años de Starlite fallos de este tipo; aunque a medida que avanzaba el concierto fueron solucionándose hasta acabar con ellos del todo. La sopresa del concierto, la aparición de Antonio José, que junto a Fonsi interpretó 'Aquí estoy yo'.

El ya citado éxito de 'Despacito' (eso no ha cambiado) sigue atrayendo a gente relativamente conocida a los espectáculos de Fonsi. El jueves por la noche acudieron hasta la cantera de Nagüeles personajes como como el excomponente del grupo Mecano, José María Cano; la esposa del futbolista Simeone (habitual en Starlite), Carla Pereyra; la pareja de Antonio Banderas, Nicole, y su hermana, Bárbara Kimpel; o el cantante mexicano Alejandro Fernández, entre otros.

Luis Fonsi había regresado este verano con 'Calypso' un tema con el que pretendía emular su éxito pasado, aunque sin conseguirlo de momento. 'Despacito' tiene ese algo casi irrepetible, y Fonsi debe acostumbrarse aún al día siguiente del éxito. Porque éste, como los fans, se van tan pronto como llegaron.

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