Málaga y Sevilla: dos estrategias complementarias para un futuro común

Los responsables de desarrollo urbano de ambas capitales participan en la primera sesión del curso de verano de la UMA

Málaga y Sevilla: dos estrategias complementarias para un futuro común
Fernando Torres
FERNANDO TORRES

La rivalidad histórica entre la capital de Andalucía y la de la Costa del Sol no se traslada a los despachos donde se decide el desarrollo de ambas urbes. Al menos es lo que defienden los responsables de gestión estratégica de ambos ayuntamientos. La primera sesión del curso de verano de la Universidad de Málaga 'Andalucía ante la era de la tecnología global', ha estado protagonizada este martes por la directora de la fundación CIEDES (encargada del PEM –Plan Estratégico de Málaga–), María del Carmen García y por el recién nombrado coordinador de estrategias del Ayuntamiento de Sevilla, Gaspar Llanes. Ambos han coincidido en que la clave del futuro común está en conseguir la máxima complementariedad de las distintas acciones que ambas entidades ejerzan para ser más competitivas.

La charla-debate, moderada por el adjunto a la dirección de SUR, José Vicente Astorga, tuvo más sintonía que discordancia. Primero intervino Llanes, para quien es «absurdo» separar los conceptos España y Andalucía a la hora de proyectar la imagen del territorio en el exterior. Ese concepto unificador es igual de válido a la hora de interpretar el papel de las dos ciudades: «Sevilla y Málaga han estado enfrentadas desde el punto de vista ciudadano, han jugado un papel de competencia». Ese enfrentamiento es fruto de interpretar ambas capitales como «compartimentos estancos en los que si a uno le va mejor, al otro peor». «Eso es falso, son dos economías complementarias y tenemos que ver cómo complementarlas más y mejor».

Por su parte, García Peña repasó el papel del PEM y en el modelo de ciudad «interconectada» más que «global» que se ha escogido para Málaga. En cuanto a la relación con Sevilla y a la cooperación entre ambos polos, la directora de CIEDES cree que hay que analizar el binomio a través de dos «lupas». La primera, desde la perspectiva global: «Ahí la complementariedad no es una alternativa, es una necesidad». Desde la 'lupa' de lo regional, el turismo es en Málaga uno de los principales motores de promoción del territorio y, por tanto, de la llegada de negocio. «Tenemos que ir por el mundo, juntos o separados, como centro de la industria turística, ya sea como Málaga y Sevilla o como sur de España».

La sintonía entre ambos fue a más a la hora de analizar la rivalidad surgida recientemente tras la posibilidad de que el Aeropuerto de Sevilla abra rutas con Latinoamérica en vez del de Málaga. «Creemos que hay mercado para los dos, pero el Costa del Sol debería seguir siendo el gran aeropuerto internacional de Andalucía, a Sevilla le faltan todavía conexiones internacionales básicas», concedió Llanes, que añadió en la necesidad de mejorar las redes ferroviarias y la conexión de los puertos marítimos de la región para avanzar en el progreso conjunto. Para afianzar la camaradería entre ambas ciudades, el coordinador de Sevilla ofreció una serie de datos que avalan su postura: ambas urbes concentran el mismo volumen de creación de puestos de trabajo en Andalucía, además de que comparten el mismo Producto Interior Bruto.

García Peña añadió que, el futuro de las ciudades ante el panorama tecnológico actual está por conseguir «implicar cada vez más» a la población en los procesos de gestión y en las acciones estratégicas.

Antes de esta primera sesión, el vicerrector de Innovación Social y Emprendimiento, Rafael Ventura, presentó este curso de verano junto a Llanes y al economista José Carlos Díez, que juntos coordinan las jornadas. Ventura explicó que «la innovación es el resultado de la interacción de recursos», por lo que en la actualidad cobran especial significado «los ecosistemas de emprendimiento y el capital emprendedor». En su opinión, la Universidad de Málaga está más que preparada para este cambio de paradigma ya que estas instituciones docentes «siempre han estado en el epicentro del cambio».

Díez cree que «por primera vez en muchos siglos, Andalucía tiene una gran oportunidad», ya que la globalización está desplazando la economía «hacia el sur». Además, la «revolución solar» permitirá hacer «políticas industriales vinculadas al talento y al capital humano, a las universidades, al 'big data' y a la inteligencia artificial». Todo ello está encaminado al gran reto: «Hacer que la región sea más sostenible y que genere más flujo de dinero y mejores condiciones laborales».