David Segura revuelve por lo alto la danza infantil

David Segura revuelve por lo alto la danza infantil
MIGUE FERNÁNDEZ

El coreógrafo malagueño estrena 'Homo Faber', una pieza contemporánea para todos los públicos que inaugura el Ciclo de Teatro Infantil en el Cervantes

Txema Martín
TXEMA MARTÍN

Hoy, en una espléndida mañana de domingo, se han encerrado en el Cervantes un montón de niños que se lo han pasado muy bien y padres que se han alegrado de haber tenido que llevarles. Algunos ya tenían una idea de lo que iba a ser este 'Homo Fabrer', el esperado regreso de la compañía Beyond Dance, porque ya han organizado algún que otro 'showcase' de precalentamiento. En algunos de ellos, con explicaciones directas de sus hacedores y con música en directo. Aquí no la hubo, se la echó de menos pero tampoco hizo falta; el repertorio iba de Tchaikovsky al 'new age' pasando por una fiesta balcánica y sobre él se ejercía una forma de danza muy intuitiva, con trazos de contemporánea y de ballet, varios movimientos de 'break dance' para atender a las raíces urbanas de David Segura y hasta algunas acrobacias. Todo ello además con una escenografía excelente y una producción de primer nivel diseñada para provocar deleite y asombro en el patio de butacas y en las plateas del Cervantes que estuvieron tan cerca de llenarse.

La historia trata de un artesano de juguetes que se obsesiona con ellos hasta que su paranoia les da vida. A partir de esta sinopsis, se despliega el talento, la flexibilidad y la precisión de Pepa Martín y de David Segura, un bailarín que se alzó hace un par de años con el Premio Lorca a mejor intérprete de danza contemporánea y ahora tiene una residencia en la Cochera Cabaret que haces la veces de cuartel general de su compañía, con la que lleva trabajando cuatro años para desarrollar este espectáculo. Mientras tanto no han dejado de trabajar ni de utilizar su cuerpo para dar clases en una factoría de bailarines, presentar nuevos espectáculos, tener un hijo y en definitiva durante horas.

MIGUE FERNÁNDEZ

Por eso sus espectáculos están cada vez más pulidos y se vuelven más profundos. En 'Homo Faber' está el mito de Pigmalión, un poco de Pinocho o del 'Tamaño natural' de Berlanga (según gustos), una reflexión sobre la herencia, la rebeldía, el aprendizaje o el mundo digital. Lo hace durante una hora, en varios actos muy diferentes entre sí, con distintos ritmos y con precisión, belleza y un argumento que resulta entendible, lamentamos decir que muy a pesar de los textos. La ayuda del histórico profesor de literatura del Emilio Prados, Juan Ángel Guzmán, se nota y se agradece, pero hay sospechas de que la infancia naturalmente poco leída no se habrá enterado de la mitad de lo que decía la voz en off, y poco o nada de frases respecto a la «liberación del progenitor posesivo» o el discurso final sobre la «opulenta sociedad tecnologizada». En ese momento, un niño de unos siete años de edad que estaba detrás de mí dijo: «Papá, esto no es para niños». En realidad, el comentario debe resultar halagador: supongo que la transición natural de esta prometedora compañía será indagar con más insistencia en el teatro para adultos, aunque las cosas para niños le están saliendo muy bien. Así que mientras tanto tenemos un entretenimiento eficaz y didáctico que cumple con su promesa: un espectáculo para todos los públicos, para niños pero no solo para ellos. y con la versatilidad suficiente como para tener mucho recorrido.

Teatro infantil en el Echegaray

'Homo Faber' inaugura el ciclo de Teatro Infantil de la nueva temporada de los teatros municipales. Los demás espectáculos se celebrarán todos los domingos y hasta el 16 de diciembre en el Teatro Echegaray con un precio fijo de 6 euros en doble función matinal. Tendremos personajes como Garbancito, Cenicienta, Peneque y otros mitos de cuento y compañías como La Rous con Lanórdika, Higiénico Papel Teatro, NS Danza, Acuario Teatro, Mutis Teatro o La Gotera de la Azotea.

 

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