Las recomendaciones de los expertos para afrontar la ansiedad frente a los exámenes

Alumnos estudiando en la Biblioteca General, una de las más frecuentadas. :: félix palacios/
Alumnos estudiando en la Biblioteca General, una de las más frecuentadas. :: félix palacios

El Servicio de Atención Psicológica de la UMA realiza terapias grupales e individuales para estudiantes que sufren este trastorno

VICTORIA BUSTAMANTE

Nos encontramos en plena época de exámenes y los estudiantes de la UMA lo notan en su estado físico y anímico. Cansancio, agobio y ansiedad son algunos de los problemas que sufren en estas semanas. Desde el Servicio de Atención Psicológica de la Universidad de Málaga son conscientes de ello. Josefina Cano, una de las psicólogas que ayuda a los estudiantes en esta época, trata la ansiedad ante los exámenes y da diferentes consejos para afrontar esta época del curso.

Enfrentarse a la prueba de demostrar los conocimientos adquiridos durante el cuatrimestre siempre genera cierto nerviosismo, pero eso difiere de un problema mayor de ansiedad. Y es que, según revela Cano, muchas veces hay otros problemas de fondo que causan este trastorno. La psicóloga adelanta que «hay estudiantes con rasgos de personalidad más ansiosa y ante situaciones donde tienen que mostrar un rendimiento se ponen más nerviosos», explica. Pero son muchos los casos a los que se enfrenta. «Otros temen algún examen en concreto, han tenido una mala experiencia o no hacen una preparación previa a los exámenes», comenta.

Ante el primer problema, el Servicio de Atención Psicológica dispone a través de su web algunas terapias de grupo para los estudiantes. La media que suelen necesitar los alumnos para superar este problema son 10 sesiones, «si el problema es solo la ansiedad ante los exámenes», insisten desde el servicio.

«Hay estudiantes con rasgos de personalidad más ansiosa y se ponen más nerviosos»

Por otro lado, afirman que «hay un importante colectivo que no lleva la asignatura al día y luego sabe que no llega a terminar el temario, empieza a quitarse horas de sueño o a comer mal y luego, además, va en malas condiciones físicas a los exámenes», explica.

Es por ello que desde el servicio plantean dos tipos de recomendaciones. Por un lado, recuerdan la importancia de la preparación del examen como tal, «saber qué asignaturas resultan más difíciles y se van a preparar más concienzudamente, organizar el estudio de forma semanal, aumentando el número de horas gradualmente». Otro componente es evitar el pensamiento negativo: 'no lo voy a aprobar', 'esto es muy difícil para mí' o 'yo no puedo con esto'. «No es lo mismo estas ideas a pensar que realmente se ha estudiado ese contenido, aunque se pueda tener un mal día», señala.

Cano apunta que el día del examen muchos tienen por costumbre estudiar cosas nuevas y «eso incrementa la ansiedad porque algo nuevo no se puede estudiar en dos horas, hay que afianzar lo que uno haya estudiado».

Ejercicios de respiración

Por otra parte, ante la prueba, recuerda que si uno está muy nervioso a veces no lee correctamente las cuestiones: «Es mejor dedicar unos minutos a hacer ejercicios de respiración que nos permitan reducir el nivel de ansiedad». Y por último, siempre repasar el examen.

Los resultados de las pruebas realizadas también suelen generar mucha ansiedad. De hecho, desde este servicio afirman que son esas semanas cuando tienen una mayor demanda. Consideran importante «recapacitar y reconocer cuáles son las causas por las que uno no ha tenido el resultado deseado», pero no autocastigarse, a veces pueden ser los nervios o una mala gestión del tiempo. Lo importante es detectar si hay un problema de fondo para tratarlo y aprender de los errores cometidos.