Un festival que echa raíces

Ángel Stanich, entre el público durante su actuación. /Félix Palacios
Ángel Stanich, entre el público durante su actuación. / Félix Palacios

La primera edición del WAU congrega a cientos de personas y espera convertirse en una cita obligada en la programación cultural de la UMA

CLAUDIA SAN MARTÍN

Si hubiera que escoger una sola palabra para describir la primera edición del WAU sería 'imprevisible'. Porque ni los organizadores ni los asistentes sabían qué se iban a encontrar tras cruzar la entrada del recinto. Emprender un proyecto de este calibre, confiando en que funcione y que, finalmente los estudiantes de la UMA «lo tomen como suyo», como señala su coordinadora Antonella Montinaro, es una tarea cuanto menos complicada que se saldó con éxito, 12 horas de música de forma ininterrumpida y más de mil asistentes.

Desde las 13.00 horas, cuando se abrieron las puertas para dejar paso a los primeros curiosos, se sucedieron las sesiones de DjLacqua y We Are Not Dj's, que permanecieron con ganas y animando al público bajo el calor tramposo de octubre con música variada según el ambiente. Pasadas las 16.00 horas llegaba uno de los shows más esperados de la tarde, La Dani y Stereotipo acompañados de bailarinas para rematar un espectáculo curioso y sorprendente con algunos cambios de vestuario que hizo bailar hasta al más tímido.

Con el paso de la tarde, el recinto se llenó de caras pintadas, bailes con cerveza en mano y cambios en los escenarios para ver a Vanity Vandals, Midi, Margaux, Pájaro y Ultrarouge, que caldearon el ambiente hasta otra de las bandas más esperadas: los folck-rockeros Arizona Baby, quienes anunciaron que su nuevo disco, 'Sonora', saldría el día después del concierto.

Entre el público, Victoria García, estudiante de Sonido e Imagen, afirmó tener «otras expectativas del festival», que cambiaron tras pasar un rato divirtiéndose con sus amigos, a pesar de que el tipo de música no es el que escucha habitualmente.

Los últimos conciertos

Salía a escena pasadas las 21.30 horas el grupo malagueño-germano Bauer, con sonidos contundentes siguiendo su línea de rock alternativo para abrir boca al cabeza de cartel, Ángel Stanich. El cántabro reunió entre el público a cientos de personas que esperaron impacientes uno de sus 'lisérgicos shows', con movimientos inesperados, saltos y bailes acompasados con la guitarra colgada al cuello. Y desde luego, Stanich no decepcionó, tirándose incluso hacia el público ya en el final de la actuación.

Para cerrar la primera edición llegó DJ Métrica, con sonidos electrónicos como colofón de una jornada intensa, que tras meses de organización dio sus frutos en un trabajo que no defraudó y que incluso sirvió a muchos para recordar sus años en la universidad. Montinaro afirmó en nombre de todo el equipo que esta primera edición fue sólo «la semilla de algo que puede crecer en un futuro».

 

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