Un herido grave y varias viviendas desalojadas en Benalmádena tras la explosión de una bombona de gas

Bomberos de Benalmá́dena entran en la vivienda más afectada.. /SUR
Bomberos de Benalmá́dena entran en la vivienda más afectada.. / SUR

La deflagración ha arrojado cristales a sesenta metros de distancia

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

Una importante explosión en la avenida Juan Luis Peralta de Benalmádena se registró ayer en torno a las cinco de la tarde. Un hombre de 59 años se encuentra en estado grave y la deflagración ha dañado seriamente la vivienda y las dos contiguas, que han sido desalojadas y no podrán ser reocupadas hasta que pasen 48 horas del suceso por la acumulación de gases fruto de la combustión. Los tres domicilios permanecen precintados, aunque, según distintas fuentes consultadas, no se han encontrado daños estructurales de ningún tipo. Todo apunta a que la explosión ha sido causada por una bombona de gas.

La llamada en la sala de Emergencias 112 a diez minutos de las cinco de la tarde. Varios vecinos alertaban de una detonación, tan llamativa, que la propia Empresa Pública de Emergencias Sanitarias (EPES) llamó al centro unificado para notificar sobre la situación. Según informan desde el servicio, se dio aviso a la Policía Nacional, a la Policía Local y a los Bomberos de Benalmádena.

Cuando los distintos efectivos llegaron a la zona se encontraron con uno de los habitantes de estado grave. Al parecer era la única persona que se encontraba en la casa en la que se registró la explosión y ha sufrido quemaduras y varios traumatismos por los que ha sido trasladado al Hospital Regional de Málaga (Carlos Haya).

La explosión generó el derrumbe de varios tabiques, tanto de la vivienda en la que se produjo como de las dos colindantes. En una de ellas ha entrado el humo y abundantes gases de la combustión. La onda expansiva ha sido tan potente que ha arrojado los cristales de las ventanas a más de cincuenta metros de distancia y algunos han llegado a impactar contra el edificio que se encuentra en frente de las viviendas. Al parecer, este fenómeno ha sido clave a la hora de que no se produzcan daños estructurales, ya que la presión ha escapado por las ventanas y no ha dañado ningún pilar ni ninguna viga.