Claves para ser una familia de acogida

Un niño juega con una figura de cartón. /MANUEL BRUQUE (EFE)
Un niño juega con una figura de cartón. / MANUEL BRUQUE (EFE)

Compromiso y voluntad son los principales requisitos del nuevo entorno, cuya adecuación e idoneidad se encarga de valorar un equipo técnico

J. L. PIEDRASEVILLA.

Para ser familia de acogida solo basta con ser una persona adulta individual, matrimonio o pareja de hecho, con o sin hijos, y de cualquier condición social, ideología o creencia. Eso sí, lo esencial que se requiere de estas familias es voluntad y compromiso para este acogimiento y disponer de la capacidad suficiente para cubrir las necesidades físicas, psicológicas, afectivas y sociales de los niños, niñas y adolescentes a su cargo.

Los interesados pueden contactar con la propia Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación o de sus delegaciones territoriales en cada provincia o bien con una de las instituciones colaboradoras de integración familiar, donde podrán acceder a toda la información sobre este programa de acogimiento. También la Consejería que dirige Rocío Ruiz ha puesto a disposición de estas familias un teléfono gratuito 900 878 281, donde les facilitarán todos los detalles de la iniciativa.

Los aspirantes deberán mantener en primer lugar una entrevista con el equipo técnico de este programa, que valorará la adecuación e idoneidad de dicha familia. Para ello se tendrá en cuenta su motivación, la situación sociofamiliar, la adecuación del domicilio, la modalidad de acogimiento elegida y la disposición a facilitar el cumplimiento de los objetivos del plan individualizado de protección y, en el caso de que lo hubiera, del programa de reintegración familiar, propiciando de esta manera la relación de los menores con su familia original. Una vez se cuente con este informe de adecuación, la familia de acogida recibirá una formación específica por parte del equipo técnico para prepararla con vistas a la nueva experiencia. Una vez constituido el acogimiento familiar, los equipos técnicos realizan un seguimiento de la evolución de los menores en su nuevo ámbito familiar, al mismo tiempo que siguen efectuando actuaciones de ayuda y asesoramiento. Así, las familias de acogida cuentan con el respaldo de profesionales sanitarios, del ámbito social y educadores.

Las familias interesadas disponen también como apoyo informativo y formativo de la 'Guía para personas interesadas en acoger, adoptar o ayudar a niños, niñas y adolescentes que necesitan familia en Andalucía' y contarán también con toda la información de la web 'Escuela de familias adoptivas, acogedoras y colaboradoras'. El acogimiento familiar nada tiene que ver con la adopción, ya que pretende facilitar la convivencia e integración de un niño o niña en una familia, cuando debe ser separado de forma temporal o permanente de sus padres o tutores pero con quienes nunca habrá una ruptura.

Por tanto, se trata de una medida de protección solidaria con estos menores y también con sus familias biológicas que no pueden afrontar su correcta atención, al mismo tiempo que evita la estancia en centros de protección de menores. El acogimiento ofrece la posibilidad de desarrollarse en una familia y mantener al mismo tiempo la vinculación con su familia de origen. Por ello, es incompatible con la adopción ya que no conlleva la ruptura con la familia biológica.