De Las Chapas, a San Telmo

El malagueño Juanma Moreno, nieto de jornalero e hijo de emigrantes, hace historia al convertirse en el primer presidente de la Junta proveniente de la Andalucía oriental

De Las Chapas, a San Telmo
Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMERO

En pleno corazón del valle del Guadalhorce, en una de las numerosas parcelas que pueblan el terreno entre Cártama y Coín, en la zona conocida como la Vega, y con un paisaje rodeado de árboles frutales cítricos encuentra su refugio Juanma Moreno cuando quiere evadirse de la tensión, la presión y la vorágine de la actividad política. En la finca rústica con casa de campo heredada de sus padres, el nuevo presidente de la Junta de Andalucía suele reunirse con la familia para compartir una paella o una barbacoa, charlar y colaborar en tareas agrícolas como la recogida de la naranja, la limpieza de la parcela o el arreglo de las vallas o del sistema de regadío por goteo. Y es que a este nieto de jornaleros, la agricultura le tira y es una de sus grandes pasiones porque como recogía aquella vieja canción, tiene alma de hombre de campo.

Un vínculo que le une al terruño donde se hunden sus raíces, Alhaurín el Grande. Allí nacieron sus padres en el seno de sendas familias vinculadas a las labores agrícolas: Juan Moreno Conejo, hijo de una familia numerosa y con pocos recursos conocidos en el pueblo como los 'Chirlos' y María Bonilla Rueda, de la estirpe de los 'Parrajelojas'. Su padre pudo estudiar, gracias a una beca, formación profesional en la antigua Escuela Franco de la capital en la rama de tornero ajustador. Con esos estudios y al igual que miles de andaluces de aquella época buscó un futuro mejor alejado del campo emprendiendo el camino de la emigración a finales de los años cincuenta del pasado siglo. Su destino fue Barcelona, donde comenzó a trabajar en mantenimiento en la fábrica de Hispano Olivetti y, posteriormente, en la factoría de la Seat. Son años en los que no pierde el contacto con su municipio y su novia, María, con quien se casó en 1966 y a la que se llevó a la Ciudad Condal, donde residían en Pubilla Casas, un barrio de Hospitalet de Llobregat, en el área metropolitana de Barcelona; ella se colocó como dependienta de una tienda de textil ubicada en las cercanías de la plaza de Cataluña.

En tierras catalanas nació la primera hija del matrimonio, Lola, en 1967, que actualmente es profesora del Conservatorio de Danza de Málaga. Tres años después, el Día del Trabajador, en el Hospital de la Maternidad de la Ciudad Condal vino al mundo Juan Manuel Moreno Bonilla. Con dos vástagos pequeños y la nostalgia agarrada al corazón, el matrimonio decidió regresar a Málaga cuando el pequeño Juanma –así es como quiere que se le llame– apenas tenía dos meses de vida. La barriada de Betania, en el entorno del Camino de San Rafael en la capital, fue el lugar elegido para comprarse un piso en cuyos bajos abrieron un negocio de ultramarinos, que el padre compaginó con su trabajo como taxista. En 1975 nació la tercera y última hija, Cristina, que a día de hoy es profesora en la Escuela de Arte Dramático. Poco después la suerte sonrió a la familia en forma de premio de lotería. Ello permitió a los Moreno Bonilla trasladarse a una zona más cercana al Centro con la adquisición de una vivienda en la avenida Ingeniero de la Torre-Acosta y un local comercial donde instalaron una droguería.

En lo ideológico se define como un liberal con un fuerte compromiso social

El hoy presidente de la Junta de Andalucía pasó su infancia y adolescencia en la zona conocida como Las Chapas en Málaga. Las aulas del colegio Giner de los Ríos le vieron cursar sus estudios de EGB, mientras que en la Universidad Laboral hizo el bachillerato. A su conclusión y tras aprobar la selectividad, se matriculó en Psicología, pero no terminó los estudios –tendrían que pasar varios años hasta que logró un grado en Protocolo, Producción y Organización de Eventos en la privada Universidad Camilo José Cela– porque en esos momentos la política se cruzó de manera definitiva y capital en su vida. En 1989, en plena época dorada del socialismo de Felipe González, Juanma Moreno asistió a un mitin del entonces líder de los populares, José María Aznar, en la plaza de toros de La Malagueta, que fue el acicate para vincularse al PP.

Un compromiso que acrecentó en sus años universitarios, donde fue cofundador del grupo Asociación Popular de Estudiantes en la UMA, en el que coincidió con sus inseparables Mariví Romero y Francisco Oblaré, y entró en Nuevas Generaciones de Málaga (entonces el presidente de la rama juvenil del PP era Diego Hermoso), que empezó a presidir a los pocos meses a nivel provincial y, después, a liderar en el ámbito autonómico. En 1995 y de la mano de Celia Villalobos, que le dio su primera oportunidad política, fue elegido concejal en la capital, ocupándose del área de Juventud y de los distritos de Campanillas y Puerto de la Torre. Al igual que le está sucediendo ahora, en aquel momento vivió el proceso de transición de un Ayuntamiento que pasaba de las manos del PSOE, tras 16 años de Pedro Aparicio como alcalde, a uno del Partido Popular.

Dos años después, en 1997 y tras irse al Parlamento de Andalucía en sustitución de Ángeles Muñoz, decidió presentarse al congreso nacional de Nuevas Generaciones. Para ello, junto a Romero y Oblaré, a la que se le unieron otros cachorros del PP de Málaga como Elías Bendodo, Juan José Bernal, Víctor González y Pablo Antón, se subieron todos los fines de semana a una furgoneta para recorrer España en búsqueda de apoyos, que finalmente logró, para convertirse en el líder de la rama juvenil del PP, desde donde presionó al Gobierno de Aznar para que tomara medidas en favor de los jóvenes y suprimiera el servicio militar obligatorio.

El campo es una de sus grandes pasiones y cada vez que puede se refugia en la finca familiar en Alhaurín el Grande

Desde esos primeros momentos, según destacan quienes le conocen, empezó a demostrar dotes para el liderazgo y desarrolló las cualidades políticas que le definen: trabajador, metódico, disciplinado, perfeccionista (le gusta prepararse muy bien y con antelación las intervenciones y es muy prudente a la hora de dar datos o asumir compromisos políticos), templado y con la virtud de no tomar decisiones en caliente.

Tras su meteórico paso por la política local y autonómica, en 2000 salió elegido como diputado en el Congreso aunque no por Málaga, donde las cuitas internas de la época lo dejaron fuera de la candidatura, sino que lo hizo como 'paracaidista' por Cantabria. Cuatro años después, ya como aspirante por la provincia, se quedó a las puertas de lograr el escaño y tuvo que esperar a la marcha, en 2007, de Manuel Atencia para volver a la Carrera de San Jerónimo, donde permaneció hasta que en diciembre de 2011 fue nombrado secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad.

Paralelamente, en el inicio de siglo, a nivel orgánico trabajó en la calle Génova, sede nacional del PP, junto a Javier Arenas y Soraya Sáenz de Santamaría, ocupando cargos como el de secretario de Política Municipal y coordinador de Política Autonómica y Local, lo que le permitió un gran conocimiento de la fontanería interna del partido, ganándose la confianza de quien lideró el partido a partir de 2004, Mariano Rajoy, al que le tiene un gran cariño, según destacan quienes le conocen. Además, fue asiduo contertulio de algunos medios de comunicación, donde en varias ocasiones coincidió debatiendo con Pedro Sánchez.

El 11 de febrero de 2014, Mariano Rajoy despejó la incógnita y con su dedo señaló a Juanma Moreno como el elegido para dirigir el PP en Andalucía; un partido que entonces buscaba un liderazgo una vez dimitido Juan Ignacio Zoido, quien cogió las riendas de la formación tras la marcha, dos años antes, del sempiterno Javier Arenas después de una amarga victoria en las elecciones autonómicas de 2012 en las que no pudo gobernar por la alianza de la izquierda. Menos de un mes después, en un congreso extraordinario en Sevilla, el político malagueño se puso al frente del barco de los populares andaluces en un ambiente político complejo y difícil. Por un lado, se convertía en el jefe de la oposición en una región siempre gobernada por el PSOE, donde los socialistas históricamente han venido teniendo uno de sus grandes graneros de votos y toda la estructura de poder que habían ido tejiendo desde 1982; y, por otro, su llegada no fue bien recibida desde algunos sectores conservadores andaluces, entre ellos parte de su partido, que se encontraba dividido entre los afines a María Dolores de Cospedal, que en aquel proceso orgánico apostó por el sevillano José Luis Sanz para liderar la formación, y los próximos a Soraya Sáenz de Santamaría, entre los que se encontraba Moreno.

Está muy marcado por la figura de su padre y su esposa, Manuela Villena

El malagueño no se amedrentó ante la titánica tarea encomendada: gobernar en Andalucía. «Yo voy a ser presidente de la Junta», ha venido repitiendo desde entonces el líder el PP regional, con especial intensidad en la última campaña, a pesar de que ninguna encuesta vaticinaba la posibilidad de la alternancia. Y sin embargo, la alineación de los astros de la política, en forma de alianza con Ciudadanos y Vox, ha llevado a Juanma Moreno a cumplir su objetivo de presidir la mayor autonomía española en cuanto a población y la segunda en extensión y a que por primera vez desde las primeras elecciones autonómicas andaluzas, en 1982, haya alternancia política en este territorio. Un hecho histórico a nivel español pero también europeo, ya que el cambio en Andalucía deja a Baviera, en Alemania, como la única región del continente donde siempre ha gobernado el mismo partido ininterrumpidamente.

360.000 kilómetros

A pesar de haber cosechado el peor resultado del PP en Andalucía desde los tiempos de Antonio Hernández Mancha en los años ochenta del pasado siglo, Juanma Moreno será el primer presidente de la Junta del centro-derecha y el primero proveniente de la zona oriental. El desembarco del malagueño en San Telmo, el palacio decimonónico donde residió el duque de Montpensier, es el puerto final de una travesía de cinco años en la que ha recorrido unos 360.000 kilómetros en la región para darse a conocer y difundir su proyecto político. Paralelamente, ha tenido que sobreponerse a las tensiones internas, que subieron de intensidad el pasado verano cuando se decantó por Sáenz de Santamaría en la lucha por el liderazgo nacional del PP que logró Pablo Casado. En este sentido, la noche electoral del 2-D un sector de su partido esperaba su fracaso para ajustar cuentas con él, pero tendrán que esperar a otro momento ya que como sexto presidente de la Junta ha acabado con la hegemonía socialista en la región.

A la presidencia de la Junta llega un político que en lo ideológico se define como un liberal con un fuerte compromiso social, ya que tiene debilidad por estos asuntos fruto de su etapa como secretario de Estado, subraya una fuente que ha colaborado con él estrechamente. Además está alejado de ese nuevo perfil más conservador que Pablo Casado quiere imprimir al partido desde que asumió el liderazgo. Juanma Moreno no residirá en San Telmo, sino que lo hará en la vivienda alquilada donde lo viene haciendo en el barrio de Montequinto, en Sevilla. Además, conserva su piso en una bocacalle de la céntrica calle Larios de Málaga.

Moreno es una persona muy familiar que tiene siempre presente la figura de su padre, fallecido el 15 de enero de 2014 tras padecer un cáncer de colon que tardaron en diagnosticarle, de ahí que el dirigente popular sea especialmente sensible con este tema y venga defendiendo que el SAS incluya revisiones periódicas a los varones mayores de 50 años para detectar este tumor. En las elecciones autonómicas de 2015, después de votar en Málaga y antes de viajar a Sevilla, Juanma Moreno visitó la tumba de su progenitor en Alhaurín el Grande, cementerio al que acude periódicamente y que será una de sus primeras visitas, privadas, cuando venga por primera vez a Málaga como presidente de la Junta.

Defiende un estilo de vida sano y se opuso a que el PP intentara derogar la ley antitabaco

Además de la figura de su padre, en Juanma Moreno influye mucho su esposa, Manuela Villena, una granadina que fue premio al mejor expediente fin de carrera y número uno de su promoción de Ciencias Políticas, afiliada al PP, con la que está casada desde 2006 y con la que tiene tres hijos: Juanma (10 años); Fernando (8) y Alonso (4). Villena, hija de una familia agrícola de Padul y cuyo padre es muy conocido en esa provincia, fue gerente de un distrito del Ayuntamiento de Madrid y ahora trabaja como responsable de Relaciones Institucionales Sanitarias en la empresa farmacéutica sevillana Bidafarma. El nuevo presidente andaluz, además, cuenta con un equipo restringido, en el que destaca su núcleo más cercano y de confianza en el día a día con Pamela Hoyos (jefa de gabinete), Nacho Díez (asesor) y Sebastián Torres (prensa).

Este católico y creyente, es hermano de las Reales Cofradías Fusionadas de San Juan, donde el año pasado retornó a portar sobre sus hombros el trono del Cristo de la Exaltación, conserva a sus amigos de la juventud de Málaga y Madrid –unos vinculados a la política y otros no–, es un convencido de la innovación aplicada a la política (redes sociales, nuevos mecanismos de comunicación,...) y destaca por su oposición al tabaco. Lo relata la anécdota ocurrida en 2011. Cuando llegó a la secretaría de Estado tuvo que luchar contra un grupo dentro del PP quería abolir la ley antitabaco aprobada por el PSOE. Para ello encargó una encuesta, que esgrimió ante Rajoy –que es fumador– donde la mayoría de los encuestados estaban a favor de esa norma, que finalmente no se derogó.

Experto en vinos

Una posición que entronca con su estilo de vida sana. Juanma Moreno, a quien sus detractores acusan de falta de carisma y reprochan su vinculación a políticos del PP salpicados por el caso Gürtel, sale a correr diariamente para mantenerse en forma, es frugal comiendo y no perdona el desayuno, donde suele tomar fruta, gustándole especialmente la naranja y el kiwi, y bebe alcohol esporádicamente. Además, le gusta la enología y sabe bastante de vinos, según sus amigos.

Este seguidor del Málaga CF, que vivió en directo el 9 de abril de 2013 en Alemania la eliminación del equipo blanquiazul en los cuartos de final de la Champions League frente al Borussia de Dortmund, es un aficionado a la novela histórica, aunque no le puede dedicar todo el tiempo que requiere, y al senderismo. Aunque uno de sus grandes hobbies es la música, a la que incluso se dedicó en su juventud cuando fue vocalista de los grupos pop 'Lapsus psíquico' y 'Falsas realidades', siendo los malagueños Danza Invisible su conjunto preferido. Sus dotes musicales las demostró el día de su boda cantando a su esposa el tema 'Sabor de amor' y durante la pasada campaña electoral, en un mitin en Torremolinos, se subió al escenario para interpretar, junto a la banda Nexo, esta canción y 'Cuando brille el sol'. A partir de ahora, Juanma Moreno pondrá la voz a Andalucía con acento malagueño.

 

Fotos

Vídeos