Diario Sur

El Hotel Caleta Palace donde comenzó a aparecerse el 'monstruo'.
El Hotel Caleta Palace donde comenzó a aparecerse el 'monstruo'. / BIENVENIDO

La Málaga del misterio

  • Una ruta junto al periodista e historiador José Manuel Frías entre ánimas, fantasmas, seres mitológicos y ovnis

Oscuros callejones del Centro histórico y pueblos de la provincia donde al sonar las 12 de la noche en el reloj, la imaginación se desboca al compás de leyendas increíbles. Lamentos de ánimas atormentadas, seres mitológicos y fantasmas que ni viven ni dejan vivir. Hasta ovnis que sobrevuelan la Catedral de Málaga. Son las historias de una Málaga de leyenda que comentamos con el periodista e historiador José Manuel Frías. Los datos científicos que avalan a son pocos o nulos. "Para mi estas historias ocurrieron así porque hay testigos que lo afirman". Pero ya se sabe, son leyendas, y una noche de difuntos es tiempo de recordarlas y recorrer despacio y entre susurros esta ruta de lo desconocido. Cada uno que decida porque es más una cuestión de fe. Y, como dicen en Galicia, no crean en las meigas, pero haberlas, las hay.

La serpiente con cabeza de hombre

Ubicado en el número 64 del Paseo de Sancha de la capital se levanta majestuoso el edificio de la delegación de Gobierno. Fue construido en los 20 del siglo pasado y se convirtió en sede del afamado Hotel Caleta Palace. "Muchos de los que allí se hospedaban empezaron a quejarse de una extraña visión", explica José Manuel Frías. ¿Un fantasma? Más cercano a un demonio. En 1943 se construyó allí el Hospital 18 de Julio. La historia volvería a repetirse. "Una serpiente gigante con cabeza humana visitaba a los enfermos por la noche". Se erguía ante ellos amenazante. Según cuenta Frías, la leyenda afirmaba que se escondía en los sótanos, "llenos quizá por ese motivo de escombros". Esta bestia casi mitológica, parece propia del imaginario colectivo malagueño. El investigador afirma que se ha visto en numerosos pueblos como Parauta, Ojén o Pujerra, siempre con la misma pauta de comportamiento, siempre actuando de noche. "Se puede considerar el único ser sobrenatural propiamente malagueño".

La cripta encantada de los Gálvez

Bernardo de Gálvez.

Bernardo de Gálvez. / SUR

En la noche despiertan los habitantes de esta particular morada. Vestidos con sus trajes de época, no son pocos los vecinos y visitantes que afirman que los Gálvez lloran desconsoladamente en su cripta el olvido de sus paisanos. Costearon este panteón en Macharaviaya, entre otros, el afamado Bernardo de Gálvez para su descanso eterno, con dos condiciones "un aniversario y una misa rezada allí todos los viernes del año", según reza en la cripta. Y cuenta José Manuel Frías que con el paso de los años esta tradición se fue perdiendo. Es un lugar donde los aficionados a lo paranormal acuden a realizar psicofonías y otros experimentos. Sobre todo, en busca del espíritu de la novia que nos cuenta Frías, el de una novia sin consuelo. "La mujer, María López Escaño de Cabrera, según cuenta la gente del pueblo, murió con su traje y su velo ya que estaba enferma, a la espera de casarse, pero nunca se recuperó". Dicen que ahora pasea por la Iglesia de San Agustín, llorando desconsoladamente "en busca, quizá, del que iba a ser su marido".

El rincón de las ánimas de Arenas

La Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción se encuentra en el centro de Daimalos, pedanía de Arenas. Como todas las iglesias, esta que data del siglo XVI, cuenta con leyendas y avatares propios. Explica José Manuel Frías que "a las 12 de la noche cuentan que se oyen los lamentos de unas ánimas que buscan el perdón". Se dice que en esa Iglesia fue emparedado el 'falso cura de Tolox', que llegó al pueblo haciéndose pasar por sacerdote y engañó los vecinos "no sólo robando su dinero, sino manteniendo relaciones con jóvenes del pueblo". Los hombres, heridos por la afrenta, mataron y emparedaron junto a la fachada de la iglesia al impostor, acompañado por algunas de sus amantes. "Cierto o no, los vecinos dan fe de los sobrecogedores lamentos en una falsa fachada que fue construída mucho después de la iglesia".

Vecinos de la calle Alta en una foto de la época.

Vecinos de la calle Alta en una foto de la época. / SUR

Las 'bestia' de Capuchinos

El día 4 de febrero de 1966 los periódicos de la época recogían un suceso que conmocionó a la ciudad, movilizó a los cuerpos de seguridad del Estado y acaparó durante días la atención de todos los medios informativos, incluido TVE. Enviados especiales de toda España vinieron a Málaga para seguir a la 'bestia' de la calle Alta (Dos Aceras, Carretería). Una joven ama de casa del número 23 de la citada calle, se convirtió en protagonista del acontecimiento. Ya lo relató Pedro Luis Gómez en las páginas de SUR. Trinidad Gómez estaba en el patio preparando la comida. Abrió una alacena y vió "a un animal de casi un metro de alto, delgado, cubierto de pelos largos de color marrón, con una cabeza. Pero lo que más me horrorizó fue ver sus ojos saltones, inyectados en sangre, una boca muy grande que le cogía de oreja a oreja y con dos colmillos", contaba a los medios. El 'monstruo' saltó a la casa contigua y así, de tejado en tejado, trepando y brincando, hasta desaparecer. Por días, grupos de vecinos patrullaron las calles en busca de un 'monstruo' que se convirtió en leyenda. "Hasta hoy no se sabe si se trató de un simio que pudo escapar de un circo instalado en la ciudad, hay quien habla incluso que podría ser una persona con algún tipo de deformidad física", añade José Manuel Frías.

El elfo de la calle Alcazabilla

De apariencia frágil y delicada, orejas puntiagudas, piel pálida y ojos almendrados. Los elfos son ya sobradamente conocidos gracias al imaginario del Señor de Los Anillos. Seres procedentes de la mitología nórdica y germánica, ¿cómo es posible que este humanoide acabara en la Málaga del siglo XVIII? Cuenta en sus escritos el historiador y arqueólogo Cristóbal Medina Conde que en una de las excavaciones realizadas en el Palacio de la Aduana entorno a un yacimiento romano, en la década de los 60, apareció una pequeña escultura: ¡La representación de un elfo! "No se han dado otros casos en el vasto Imperio Romano; una figura que debería ser ajena a aquella época", matiza José Manuel Frías que también ha estudiado el caso por las publicaciones de Medina Conde. "Pero la pista del elfo de la calle Alcazabilla se pierde cuando llega al mercado negro y pasa de mano en mano de anticuarios". ¿Volverá algún día al Museo de Bellas Artes?

El hombre sin rostro de Vélez-Málaga

Pasos en la noche y la silueta de un hombre sin rostro que se recorta. Uno de los edificios más emblemáticos de Vélez-Málaga es la Noble Casa Cervantes. Según se dice, el universal escritor estuvo alojado allí. Pero, desde el siglo XVII es otro habitante quien lo ha hecho más famoso. Un residente de esta hospedería caía al pozo de agua de cabeza, muriendo al instante. Dicen que ese es el fantasma sin rostro que ahora se pasea por estas dependencias ahora convertidas en oficinas. Aclara José Manuel Frías: "Cuando lo sacaron del pozo, taparon su rostro con una manta negra y jamás le sería retirada hasta su sepultura, porque nadie lo reclamó". Asi, su leyenda llega hasta una de sus últimas apariciones datadas, en 1994.

El jardín de los Naranjos.

El jardín de los Naranjos. / SUR

La catedral de los ovnis

Como todas las catedrales españolas, La Manquita de Málaga tiene sus particulares leyendas. ¡Y hasta ovnis! Pero es que algunas son de lo más recurrente, "como las que hablan de un fantasma que en numerosas ocasiones han percibido personal de los talleres y otros visitante". Pero entes aparte, hay un hecho que siempre ha fascinado a José Manuel Frías. En el siglo XVII se comienza el montaje de un coro procedente de Sevilla, para un edificio que se acabaría completamente en 1782. "Cuentan las crónicas que el contorno del edificio, acabada la obra, se llenó de pequeñas luces, que hoy calificaríamos como 'foo-fighters', parecidas a drones". Para los ufólogos, como el investigador malagueño, "fue un acontecimiento único", para la gente de aquella época "se convirtió en una señal divina".

Poltergeist en calle Císter

Sólo un caso en España registra notificación policial de la presencia de fantasmas en un inmueble. Ocurría el 6 de junio de 1991. En la primera planta de la Calle Císter, 9 los trabajadores de Plaza & Janes notaban una especie de movimiento sísmico. Cuadros y ceniceros que se movían. "Hasta que empezaron a volar las grapadoras y a clavarse las tijeras en las paredes -explica José Manuel Frías- y una suerte de moco verde empezó a impregnar el techo y las paredes". El personal salió de la vivienda por miedo a salir dañado con lámparas que se movían y archivadores que se caían al suelo. "Se llamó a los agentes, que poco pudieron hacer más que dar fe del hecho, e incluso a un exorcista que tampoco evitó un fenómeno que días después aminoraría hasta desaparecer". Se barajan diferentes desencadenantes de estos fenómenos como la presencia de cementerio en el subsuelo o "la muerte en extrañas circunstancias de un empleado".

Janes Bowles fue enterrada en Málaga.

Janes Bowles fue enterrada en Málaga. / SUR

Versos desde el más allá

Jane Bowles, como otros escritores contemporáneos atraídos por la belleza de la ciudad, decidió hacer de Málaga su casa. Una vinculación que, como cuenta José Manuel Frías, llega más allá de la muerte. Bowles falleció el 4 de mayo de 1973 y fue enterrada en el cementerio de San Miguel. También recoge el autor Enrique del Pino en su libro 'Casas encantadas y sucesos extraordinarios en Málaga' que en la conmemoración del aniversario de su muerte y "reunida su familia ante la tumba uno de los presentes reparó que al fondo, enlutada, había una figura de mujer permanecía impertérrita". No pudieron acercarse a ella cuando ya había desaparecido. "Consultaron a los vigilantes y aseguraron que se trataba Bowles", añade Frías. Y no era la primera vez que aquella mujer rondaba por el cementerio, sin que nadie nunca hubiera podido entablar conversación con ella, y siempre se quedaba ante su tumba, quizá recitando sus versos.

El Ecce-Homo que dejó ciego al ladrón

Una Málaga del siglo XVIII plagada de pequeñas capillas urbanas a las que el pueblo tenía devoción. Una de ellas en especial, en la calle Toril (hoy Nicasio Calle). Un 'ecce homo' en una vidriera al que, cada día, iban a rezar Fray Juan, perteneciente de la orden de los Mínimos. La noche del 15 de diciembre de 1787, aparecen por el fondo de la calle tres ladrones dispuestos a asaltar al religioso. "El líder, Esteban Suárez, dispara contra la figura a su paso", explica José Manuel Frías. El disparo no sólo daña únicamente el contorno de la figura, sino que tras la deflagración el ladrón "cae fulminado y ciego", añade el periodista. Las pruebas médicas demostrarán que, el hecho que permitió frustrar el golpe y detener al malhechor, no se relaciona con el impacto de un cristal o la esquirla de una bala. "Es más, cuentan las crónicas que durante el juicio Suárez murió de un infarto. Cristobal Medina Conde añade que los familiares, asediados por distintas enfermedades, recogerían los restos del 'ecce-homo' una vez desmontada la capilla y lo llevarían a la Iglesia de los Mártires, "donde todavía se conserva cerca del altar".

La leyenda negra de Cortijo Jurado

El Cortijo Jurado se ha convertido en lugar de peregrinaje de los investigadores del universo paranormal desde hace unas décadas. Como ya contaba Ester Requena en SUR, también de curiosos, como Julio Vázquez, un chico de 20 años que fascinado por lo que se contaba que ocurría en la propiedad fue con sus amigos en busca de aventuras. Se cayó en un pozo a más de 30 metros y se quedó en silla de ruedas. Presuntas luces y sombras en la noche así como ruidos extraños que allí se producen han atraído incluso a periodistas especializados que enlazan estos fenómenos con las misteriosas desapariciones de cinco chicas jóvenes entre 1890 y 1920 cuyos cuerpos se encontraron torturados cerca del cortijo. Pero también con los fusilamientos que tuvieron en su entorno durante la Guerra Civil, en el que la construcción ejerció como hospital además de convertir sus sótanos en calabozos.