Diario Sur

Un beneficio que no está en las cuentas

Gross Dentistas colabora en varios proyectos con distintas ONG malagueñas.
Gross Dentistas colabora en varios proyectos con distintas ONG malagueñas. / Álvaro Cabrera
  • Cada vez más pymes malagueñas colaboran con asociaciones o realizan proyectos con fines sociales

  • Cada vez más pymes malagueñas colaboran con asociaciones o realizan proyectos con fines socialesPese a ser más común en las grandes compañías, las pequeñas empresas también empiezan a sumar la responsabilidad social corporativa a su forma de ver los negocios

La responsabilidad social corporativa, es decir las políticas voluntarias de las empresas para colaborar activamente en el enriquecimiento de su entorno, buscando no solo un beneficio económico sino también una mejora social o ambiental del contexto en el que se sitúan, es algo ya generalizado en las grandes compañías. Muchas multinacionales cuentan con programas solidarios de ayuda a diferentes ONG, planes para emplear a colectivos desfavorecidos o realizan campañas de conservación medioambientales. Pero estas acciones son más escasas cuando se trata de empresas de menor tamaño. O al menos lo eran hasta que la crisis empezó a despertar las conciencias de los pequeños empresarios.

Las pymes malagueñas están empezando a incluir el concepto de responsabilidad social en su funcionamiento y cada vez son más las pequeñas y medianas empresas con sello local que ayudan a asociaciones de forma habitual o prestan su colaboración en campañas con fines sociales. En algunos casos, son las propias empresas las que ponen en marcha proyectos en beneficio de alguna causa.

Así lo explica Cristina Quintana, profesora del Área de Organización de Empresas de la Facultad de Económicas de Málaga y directora de la Cátedra Santander de Responsabilidad Social de la UMA, creada en el año 2012, quien señala que la situación económica actual ha representado un estímulo hacia este tipo de políticas para ayudar a los demás. «La implantación de estas acciones en las pymes malagueñas no está muy extendida, pero se han producido avances importantes en los últimos años», asegura. Algo que corroboran desde el Área de Derechos Sociales del Ayuntamiento de Málaga, donde desde hace varios años han notado un incremento de la colaboración entre la empresa privada y las asociaciones, sobre todo para ayudar a las familias más desfavorecidas.

Otro ejemplo de ello es la creación del proyecto Málaga Pymes Sostenibles y Socialmente Responsables promovido por la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM) con la financiación del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio y el Foro Provincial Empresas Socialmente Responsables de Málaga promovido por la CEM y la Diputación de Málaga, donde muchos de sus miembros destacados son pymes. «Éstas pueden servir de ejemplo y guía a otras pymes que estén empezando a percibir la necesidad de implantar la responsabilidad social en sus modelos de negocio», destaca Quintana.

Un cambio paulatino de modelo de gestión que, según Quintana, ha llegado mucho más tarde que en las multinacionales debido al desconocimiento de las posibilidades que brinda la responsabilidad social. No solo se trata de donar dinero o de invertir recursos y esfuerzos en una buena causa. Este tipo de actuación beneficia también a la empresa en aspectos menos tangibles que las ventas, pero que redundan finalmente en la buena marcha del negocio.

Ventajas menos tangibles

«Tener un diálogo permanente con los grupos de interés e incorporar objetivos sociales y ambientales en las operaciones de la empresa permite obtener mejoras en distintas dimensiones. Existe un gran acuerdo al considerar que la responsabilidad social corporativa mejora la imagen y reputación de la empresa así como la fidelización de los clientes. Pero, además, mejora el clima laboral y la productividad, la retención de talento, la eficiencia energética, fomenta la innovación, entre otras cuestiones», señala Quintana. Una mejora en la que juegan un papel fundamental las redes sociales, a través de las cuales las empresas pueden dar a conocer esta otra faceta a su público.

Otro de los factores que ha provocado el retraso de la incorporación de las pymes a estos proyectos es la creencia de que necesita una inversión importante, algo a lo que desanimaba a muchas pymes. Sin embargo, Quintana señala que asumir este tipo de gestión no debe requerir grandes inversiones, «puede ser gradual, y muchas prácticas tales como las relacionadas con la dimensión ambiental pueden generar retornos a corto o medio plazo».

Clínicas Gross. «Las pymes que puedan deben aportar su granito de arena»

La Clínica Gross Dentistas no trabaja solo para mejorar la sonrisa de sus pacientes. Coincidiendo con un cambio en la dirección y con la llegada de la crisis económica, desde hace cinco años esta empresa familiar, que cuenta con una veintena de trabajadores en plantilla, ha visto incrementarse su actividad social. Gonzalo Gross, gerente de la empresa enumera las múltiples causas con las que colaboran. Son socios de Justa Alegría, ONG para la que organizan torneos y colectas de ropa. Además, ayudan a los Ángeles Malagueños de la Noche realizando revisiones dentales a uno o dos pacientes sin recursos a la semana. Desde hace dos veranos, realizan tratamientos a los 20 menores de la asociación La Sonrisa de un Niño, pequeños provenientes de Bielorrusia que pasan las vacaciones con familias de acogida malagueñas. Este año, la clínica ha tenido una mesa propia en el Día de la Banderita de la Cruz Roja, además, atienden a las personas que le mandan desde Cáritas parroquial sin medios para arreglarse la boca y llevan dos navidades recogiendo juguetes para los niños (el primer año, para la ONG Inpavi, y el segundo para los Ángeles Malagueños). Pero no son las únicas acciones en las que colaboran. Colaboran con Nuevo Futuro, participan en unos ocho eventos deportivos solidarios al año, acuden a galas benéficas, venden entre sus pacientes lotería para las asociaciones...

«Apostamos por que las empresas que puedan aporten su granito de arena», dice Gonzalo Gross, quien señala que prefiere no hacer números en total de cuánto dinero supone toda esta solidaridad corporativa. «Solo con las 40 personas que atendemos de los Ángeles Malagueños, podría ascender a 45.000 euros en tratamiento, y sabemos que hace falta; en la asociación tienen una lista de espera de más de 200 personas para poder revisarse la boca con nosotros», afirma. Pero el beneficio también es importante. «Más de un cliente nos ha dicho que ha venido porque sabe que participamos en actos solidarios», asegura. Además, Vértice también participa en un torneo de golf solidario a beneficio del Biberódromo por el que en la última edición recaudaron 5.000 litros de leche.

Grupo Vértice. «Estas acciones generan un mejor ambiente en el trabajo»

Grupo Vértice, empresa malagueña que lleva 38 años dedicada a la formación y las nuevas tecnologías, se implicó desde muy pronto con los temas sociales. En 1999, nace la Fundación Vértice Emprende para la inserción laboral y en el año 2000, se crea la Fundación Objetivo Uno (antes Vértice Salud) para trabajar en la prevención de la dependencia. Pero al margen de su labor como entidad, lleva cuatro años organizando en Navidad la campaña 'Un potito por ellos' para recoger alimentos infantiles para los niños atendidos por la Asociación Biberódromo y en la que colaboran activamente sus 300 empleados. «El año pasado, donamos al Biberódromo 8.180 unidades, sobre todo potitos», explica Tania Cañas, directora del Área de Responsabilidad Social de Grupo Vértice. Cañas señala que este tipo de acciones «genera un ambiente positivo a nivel interno que genera una mejora en el clima de la empresa». «A todos los empleados nos gusta formar parte de un proyecto que genera un bien a la sociedad», dice.

Torcal Autoescuelas y Formación. «Nuestra labor social se centra en la concienciación al volante»

En Torcal Autoescuelas y Formación, su esfuerzo se centra en la educación vial. Durante todo el curso, visitan colegios e institutos para concienciar a los alumnos sobre la necesidad de ser responsables al volante. Para ello, utilizan un simulador de vuelco que llama más la atención entre los menores. Pero no es la única actuación que esta empresa, que pertenece al Foro Provincial de Empresas Socialmente Responsables, realiza al cabo del año. En varias ocasiones, sus empleados han realizado recogidas de juguetes o alimentos para familias con pocos recursos y prestan habitualmente sus furgonetas a las ONG malagueñas que lo necesitan para realizar actuaciones puntuales de reparto de comida, según explica su responsable de Marketing, José Godoy.