Cortan las patas a una cabra y su dueño ofrece una recompensa por los autores

Imagen del animal mutilado por unos desconocidos. /SUR
Imagen del animal mutilado por unos desconocidos. / SUR

Francisco Javier Jiménez adquirió el animal hace un mes en Colmenar para criarlo de mascota para sus dos hijos en una parcela situada en la carretera de Benagalbón

EUGENIO CABEZAS

Nuevo caso de maltrato animal en la provincia, y en esta ocasión con un añadido de marcado sadismo, ya que la víctima es una cría de cabra malagueña de apenas dos meses de vida. Un vecino de Rincón de la Victoria ha denunciado ante la Policía Local y la Guardia Civil que unos desconocidos cortaron en la madrugada del pasado sábado las cuatro patas al animal que poseía en una pequeña parcela que tiene alquilada en la carretera de Benagalbón.

Francisco Javier Jiménez explicó ayer a SUR que cuando llegó el pasado sábado a la zona se encontró al animal «agonizando, con las cuatro patas cortadas». «Tuve que llamar al veterinario para que la sacrificara. No comprendo cómo puede haber gente que se atreva a hacer algo así», expresó este vecino de Rincón de la Victoria, que ofrece una recompensa de hasta 500 euros a quien le dé «una pista fiable» de quiénes han podido ser los autores de este macabro acto de maltrato animal.

«El chivo lo compré en Colmenar hace apenas un mes, porque a mis hijos les gustan mucho los animales y queríamos criarlo como mascota», expresó Jiménez, quien detalló que en la parcela arrendada también tienen un perro de raza pit-bull de siete meses, que no fue atacado. «No sé si habrá sido por un tema de un ritual satánico o algo así, pero me parece un acto muy lamentable», aseguró este rinconero, que trabaja como comercial para un concesionario de coches de segunda mano en Vélez-Málaga. Según detalló a este periódico, las patas del animal no se encontraron en las inmediaciones de la parcela situada justo al comienzo de la carretera de Benagalbón, muy cerca del enlace con la autovía del Mediterráneo A-7.

Denuncia a la Guardia Civil

Este residente rinconero detalló que sus dos hijos, un niño y una niña, de 12 y 9 años, respectivamente, están «muy afectados» por lo ocurrido el pasado sábado, ya que el animal «era su mascota favorita», matizó. «Alquilé la parcela hace unos dos meses para guardar una embarcación de pesca de recreo y pensé en criar a un perro y a la cabra juntos», manifestó Francisco Javier Jiménez, quien pidió que los vecinos de las viviendas cercanas a la parcela arrendada donde ocurrieron los hechos le ayuden a esclarecer lo ocurrido a la Guardia Civil y a la Policía Local. «Estoy dispuesto a pagar una recompensa, espero que un acto tan deleznable no quede impune», añadió.

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